La osteoporosis una enfermedad silenciosa

La osteoporosis como enfermedad ósea se ha posicionado a escala mundial en la más frecuente y común, a partir de los 50 años, en la población femenina sin descartar la vulnerabilidad en los hombres.
La Organización Mundial de la Salud definió la Osteoporosis como una enfermedad caracterizada por baja masa ósea y deterioro de la estructura del tejido óseo con un consecuente incremento en la fragilidad del hueso y de la susceptibilidad a las fracturas.
El Dr. Gregorio Riera, ex presidente de la Sociedad Venezolana de Menopausia y Osteoporosis y miembro del Committe of Scientific Advisors International Osteoporosis Foundation, expresó la diferencia entre osteoporosis y la, tan nombrada, osteopenia. “La Organización Mundial de la Salud sugirió una clasificación de la enfermedad basada en el grado de pérdida de masa ósea y las unidades de medida, conocidas como T-score. Desde – 1 hasta –2.5 se considera osteopenia y una pérdida mayor a un T-score de –2.5 se diagnostica como osteoporosis”.
“El proceso es progresivo y si no se toman medidas preventivas o específicas de tratamiento se progresará de normal a osteopenia o de osteopenia a osteoporosis con el transcurrir del tiempo”.
En relación a los riesgos que representa la osteoporosis Riera enfatizó: “La incidencia de fracturas de cadera en Venezuela alcanza 5.5% en mujeres mayores de 50 años. La cifra de mortalidad indica que 1 de cada 5 mujeres venezolanas con rotura de cadera fallece durante el año siguiente.”
Con respecto a la medicación Venezuela ha avanzado científica y tecnológicamente, “El tratamiento se administra por vía oral y recientemente en Venezuela se ha introducido una dosis que se administra una vez al mes de 150 mg y tiene indicación tanto para la prevención de osteopenia y osteoporosis como para tratamiento de la enfermedad ya establecida. El Risedronato, compuesto del medicamento, logra la disminución de las fracturas en seis meses, para lo cual cuenta con el soporte del estudio HIP, que fue diseñado para la prevención específica de fracturas de cadera en pacientes con osteoporosis”, agregó.
Las etapas de la vida en las que se acelera la descalcificación de los huesos son: durante la llegada de la menopausia (debido a la reducción de los estrógenos) en el caso de la mujer, y el envejecimiento en el caso de los hombres. Por ello es importante que desde la niñez y adolescencia haya una ingesta adecuada de nutrientes, como el calcio y la vitamina D, que tienen un importante rol en la formación de la masa ósea. Se estima que a los 18 años las personas ya han alcanzado un 90% del pico de masa ósea (PMO) y el resto es alcanzado de los 30 a 35 años de edad.
La doctora. Amerindia Aguiar- Médico Internista y Asesora Médica., señala que lo recomendable es consumir la cantidad adecuada de alimentos ricos en calcio como lácteos, verduras, frutos secos y pescados, y a realizar actividades físicas de 30 minutos (por lo menos tres veces por semana) para que los huesos se fortalezcan, aumente la masa muscular y los reflejos. Se recomienda igualmente en caso de que no puedas cubrir los requerimientos mínimos de calcio con la dieta lo cual ocurre en una buena parte de la población como se comentó anteriormente recurrir a un buen suplemento de calcio con vitamina D. Por último no debes olvidar mantener buenos niveles de vitamina D, consumiendo pescado y lácteos enriquecidos o suplementos con esta vitamina.

Calcio un nutriente clave
El calcio es un nutriente clave presente en nuestro organismo para el mantenimiento de la salud ósea. Conocido químicamente con la denominación Ca, es el elemento esencial en todas las etapas de la vida del ser humano. Entre sus diversas funciones se encuentra la regulación del sistema nervioso, la contracción muscular y la coagulación sanguínea. Constituye el 4to elemento en abundancia en nuestro cuerpo y el 98% del mismo se localiza en el esqueleto, constituyendo aproximadamente el 2% del peso corporal del individuo.
Siendo un mineral que el cuerpo no puede fabricar, debemos obtenerlo por la ingesta diaria de los alimentos que consumimos. La mayor parte del calcio que se ingiere en los países occidentales, incluyendo a Venezuela, proviene de lo que consumimos en nuestra dieta diaria. Principalmente, lo obtenemos de los granos, el pescado, algunos vegetales como la espinaca y las coles. Alimentos comunes como las frutas, la pasta, el pan y algunas bebidas, pero en cantidades mucho menores.
El noventa por ciento del calcio total encontrado en el esqueleto se obtiene durante la infancia y la adolescencia. La masa ósea no deja de aumentar hasta alcanzar el pico de masa ósea o PMO. El 90% de este PMO, en promedio, se alcanza a los 18 años de edad. El 10% restante a los 30 – 35 años de edad. Posteriormente, debemos mantener un consumo de calcio adecuado para minimizar la pérdida de masa ósea que hemos alcanzado como adultos y prevenir de esta manera la osteoporosis.
Si no se logra el suministro adecuado de calcio en la dieta durante las etapas críticas de crecimiento, el individuo no alcanzará el PMO deseado lo cual puede acarrear osteopenia, osteoporosis, disminución en la integridad esquelética y mayor riesgo de fracturas en las etapas sucesivas.

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