Más de 200 millones de personas sufren de Asma en el mundo

CARACAS- Este primero de mayo se celebra el Día Mundial del Asma. Una jornada para reflexionar sobre esta condición que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta en la actualidad a 235 millones de pacientes y lamentablemente se consolida como la enfermedad crónica más frecuente en los niños.

El asma es una enfermedad respiratoria crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea (falta de aire) y sibilancias (sonido agudo que ocurre cuando el aire se desplaza a través de vías respiratorias estrechadas). Los episodios pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche.

Durante un ataque de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, provocando un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. A menudo el asma no se diagnostica correctamente ni recibe el tratamiento adecuado, por lo que resulta muy importante estar alerta a los síntomas.

El máximo organismo sanitario mundial explica que los factores de riesgo más importantes son inhalados, entre los que cabe citar alérgenos en espacios cerrados (por ejemplo los ácaros del polvo presentes en la ropa de cama, las alfombras y los muebles tapizados, la contaminación y la caspa de los animales domésticos); alérgenos en espacios exteriores (como pólenes y mohos); humo de tabaco, y productos químicos irritantes en el lugar de trabajo. Otros factores desencadenantes pueden ser el aire frío, una emoción extrema, de enfado o miedo, y el ejercicio físico.

Una vez diagnosticada la enfermedad hay formas eficaces de tratarla. Los inhaladores, por ejemplo, llevan medicamentos directo a las vías respiratorias por lo que son más eficaces que las terapias orales. Además, generan menos efectos secundarios porque se necesita poca cantidad y no se absorben por vía sanguínea.

El neumonólogo del Hospital Universitario de Caracas, Dr. Carlos Tálamo, explicó que “los inhaladores son pequeños dispositivos que se utilizan para administrar fármacos por vía aérea. El aparato lleva dentro un tubo hermético, donde se encuentra el medicamento y al ser presionado es liberado. Existen diversos tipos: aerosoles y de polvo seco, siendo los primeros ideales en caso pediátrico y los segundos para adultos. Deben ser de uso personal; sin embargo, en casos de emergencias pueden compartirse”.

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