Mingo restaurante, con la sazón de las abuelas

Mingo restaurante, con la sazón de las abuelas
Mingo restaurante, con la sazón de las abuelas
Mingo restaurante, con la sazón de las abuelas

CARACAS. – Desde finales del año pasado Mingo se sumó a la oferta de restaurantes caraqueños, con una propuesta de cocina criolla que reinterpreta los sabores y aromas servidos a lo largo y ancho de Venezuela, evocando la sazón de las abuelas en originales versiones, sin dejar de lado esos platos que gracias a la variada inmigración cultural hemos adoptado como propios.

Ubicado en la plaza Bolívar del pueblo de El Hatillo, fue concebido como un espacio para promover la venezolanidad, de allí su nombre, que hace alusión a la pequeña esfera que marca el juego más popular del país: el de las bolas criollas, y el uso en sus individuales de esas expresiones coloquiales que tanto nos identifican. Todo enmarcado en un ameno espacio en torno a un patio central que permite disfrutar a plenitud la luz natural.

La carta está llena de tentadores platos con una presentación moderna y discreta. Como platos principales ofrecen, entre otras delicias, asado negro con papelón, ají dulce y un toque de vino; pabellón criollo a su estilo; talkarí de cordero en confitura de ají dulce, picante de chireles y arroz blanco; corbullón de pesca blanca servido con arroz con coco; risotto de la negra con trozos de asado negro, queso trenza y pasta de ají amarillo; y El yunque, un chuletón de cerdo coronado con un mojo criollo y mermelada de ciruelas, servido con bastoncitos de papa y ensalada verde.

Para el desayuno de los fines de semana tienen las tradicionales empanadas de maíz, y unas originales de masa de caraota o de ají. Las arepas dicen presente con variados rellenos: está la pepiada; la de pernil horneado con tomates manzanos; la de pabellón; de solomo al grill con aguacate y huevo frito; asado negro con queso guayanés y plátano frito; y la Mingo con carne mechada, huevo pochado, queso crineja y aguacate.

En el carrito de postres se encuentran tradicionales dulces como la marquesa de chocolate, la torta de queso criollo, el emblemático Juan sabroso -elaborado con batata y piña-, y los helados Tilín tilín. También sorprenden al comensal con postres de su inventiva, tal es el caso del Bolas criollas, con una bola de masa de donas calientica y otra de helado, ambas pintadas en chocolate criollo; y el Coco 96, un mousse de coco, dulce de piña y jengibre, con polvo de naiboa y ron Santa Teresa 1796. Para tomar tienen papelón cepillao, jugos de frutas, limonada clásica, frappé y con hierbabuena, y el infaltable café.

Pensando en los más pequeños de la casa tienen Cotufitas de pollo: unas peloticas de pechuga de pollo acompañadas de crujientes papas fritas; y un Dúo de arepitas, una con queso de mano y la otra con diablito y queso fundido.

En materia de bebidas se dieron a la tarea de crear tragos en los que también está presente el toque criollo. En el Alcaraván mezclan cocuy, mandarina, miel, pimienta y soda; en el Gran roque ron, triple sec, jugo de piña y coco; el Catirrusio cobra vida cuando al tequila le adicionan jugos de piña y parchita, y miel.

Para los que prefieren los cocteles suaves y refrescantes tienen Las Mañaneras, mimosas con champan y el jugo elegido por el cliente; así como cervezas de marcas tradicionales y las cada vez más famosas artesanales.

De miércoles a viernes tienen un menú ejecutivo con tres propuestas a un precio inmejorable de Bs. 2.499. La primera ofrece un cruzado de costillas de res con pollo, pabellón criollo al estilo Mingo, con unos buñuelos de masa de caraotas con queso blanco, y como postre galletas de chispas o una torta de queso criollo. El segundo abre con pisca andina con arepitas de trigo, seguida por un sandwinch de pernil, y para cerrar, los postres ya mencionados. En el tercer menú el cerdo cambia por pollo al horno.

En su afán por enaltecer lo nacional, organizan las “Noches de Boche” para propiciar encuentros con reconocidos modeladores de los valores y la excelencia del ciudadano venezolano. En su primera edición contaron con la presencia del músico y flautista Luis Julio Toro, del publicista Juan Carlos Bertorelli, y del comunicador y conferencista Donaldo Barros.

Mingo restaurante es una iniciativa del Grupo Samán Capital, integrada por jóvenes emprendedores responsables de la creación, conceptualización y operación de franquicias como Batys, Los Burros Geniales y Rocket Car Wash, que eligió para Mingo la propuesta culinaria del equipo Cuisine&Ron.

El horario de atención es de miércoles a viernes, entre las 12:00 m y las 11:00 pm, y sábados y domingos de 9:00 am a 11:00 pm, en la calle Santa Rosalía de El Hatillo (Frente a la Plaza Bolívar de El Hatillo y al lado de Gelato e caffe).

Redes Sociales: @MingoRestaurant