A través de Dante y su “Comedía”, la mitología pasa a ser ecología

Escribo estas letras en medio de una profunda confusión emocional, ante la creciente conflictividad mundial. Realidad a la cual no escapa tampoco, y mucho menos, Venezuela. No puedo dejar de recordar, una y otra vez, el libro escrito por Alvin Toffler en 1979: la tercera ola3. Para mi, uno de los textos obligatorios a estudiar para aquellos que intenten comprender el mundo actual y los crecientes choques entre sociedades y sus ideologías de desarrollo. Es imperativo hacerlo para poder prepararnos para el futuro inmediato; ya que si le hacemos caso al astrofísico inglés Stephen Hawking, ese futuro se ha reducido de mil a 100 años2.

Efectivamente en una de sus más tenebrosas y recientes declaraciones: a los peligros de una guerra nuclear, el calentamiento global, los virus genéticamente modificados, la inteligencia, artificial ahora se le suma el riesgo de impacto de un asteroide, las epidemias, el crecimiento de la población y, definitivamente, el cambio climático que hace que la situación de nuestro planeta sea cada vez más precaria.

El mismo príncipe Carlos1, heredero de la corona de Inglaterra, lo confirma en su más reciente libro: Climate Change (A Ladybird Expert Book), escrito conjuntamente con Tony Jupiter y Emily Schuckburgh, ambos expertos en la materia, donde aseguran que el cambio climático es un “Lobo Acechando” contradiciendo lo que afirma el recién electo presidente de los Estados Unidos de América: Donald Trump, de que el tal cambio climático es sólo un engaño inventado por los chinos para perjudicar a los americanos.

Reflexionando sobre todo lo antes descrito, a mi mente vienen inmediatamente palabras como: poder, codicia, avaricia, soberbia y ante mis ojos se despliega la Divina Comedia, esa monumental obra, ese sacro poema escrito hace 700 años por ese extraordinario poeta llamado Dante Alighieri.

Precisamente en el inicio de su viaje de redención por los mundos de ultratumba, el ascenso inmediato de Dante, al paraíso celestial se ve truncado por la presencia de tres fieras: la onza, el león y la loba. Los estudiosos de esta obra, aseguran que son la alegoría de la lujuria, la soberbia y la codicia respectivamente.

Ese lobo del que habla el príncipe Carlos, bien podría ser la misma loba de Dante y ese engaño del cual está convencido el presidente de los Estados Unidos no es más que el león que lleva por dentro que le impide visualizar correctamente la realidad de la humanidad y la vía extraviada que lleva, la misma que llevaba Dante a la mitad del camino de su existencia.

Para Dante, el mundo natural era una forma de explicar y representar la maldad humana y es así Otro testimonio de ello lo encontramos en el canto decimotercero del Infierno, donde se describe el segundo giro del séptimo círculo infernal. El lugar donde pagan condena eterna aquellos que han sido violentos contra si mismos4.

En un pasaje de ese canto, encontramos lo que bien podría ser el lamento desesperado de la naturaleza ante la violencia del hombre sobre ella (31-36)

-alargue entonces mi mano
-y rompí una pequeña rama de un gran ciruelo
-y el tronco gritó; “¿porque me quiebras?”.
-Luego de ennegrecerse con sangre oscura -comenzó a decir nuevamente: ¿porque me cortas?

-¿Tú espíritu no tiene piedad alguna?

Porque no pensar que, si los árboles pudiesen hablar, emitirían este mismo lamento ante quienes los talan, los queman, deforestan selvas enteras sencillamente para saciar su voracidad de dinero, su apetito de lucro, su ambición desmedida.

Es en este círculo, en este lugar donde Dante junto a su guía Virgilio se encuentra con las Arpías (vv 10-15):

-Aquí las horrendas Arpías anidan,
-las que de Estrófades .echaron a los Troyanos -con el triste anuncio de su futuro daño.
Alas anchas, cuello y rostros humanos,
-patas con garras y plumoso el gran vientre; -gritan sobre los arboles extraños.

Dante aquí se refiere a esos seres de la mitología griega5, representados como aves con rostros de mujer. Ellas son nietas de la tierra (Gea) y el mar (Ponto) y sus nombres corresponden a la naturaleza desoladora del viento: Borrasca (Aleo o Nicótoe), Vuelo veloz (Ocípete) y nube tormentosa (Celeno).

En que estaría pensando el taxónomo sueco, Carlo Lineo, cuando en 1758, bautizó a la más grande águila del continente americano con el nombre de: Harpia harpyja (siguiendo la nomenclatura binominal por él estandarizada).

Seguramente estaría impresionado por esta enorme ave rapaz que ostenta las garras más grandes y poderosas de su familia, que le sirven para cazar los monos aulladores, y perezas que se encuentran en los árboles.

Muchas leyendas de espanto, sobre esta portentosa ave que está en la cúspide de la cadena alimenticia, seguramente habrá leído y escuchado de las tribus que habitaban por todo centro América, y sobre todo, de aquellos primeros conquistadores que se adentraron al “infierno verde” como definían a la selva amazónica.

Es posible que Lineo haya asociado esas historias a la de aquellos seres mitológicos infernales nombrados por Dante a quienes le atribuían el rapto de niños y almas y que por su maldad fueron confinadas a las islas Strofades6, que hoy pertenecen a Grecia.

Sin embargo, dudo que él lo haya hecho con mala intención y, mucho menos, pudo haber imaginado que por el hecho de haberla clasificada con ese nombre, desataría una gran polémica en Panamá, cuando en el 2012 (una década después de haber sido ya designada por Ley como el ave nacional), se decretó también que el águila harpía pasaría oficialmente a formar parte del blasón nacional7,

Algunos de los más acérrimos críticos a esta decisión, se preguntaban cómo era posible que un animal cuyo nombre que etimológicamente significa: la que vuela y saquea y que el Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia, la defina como persona codiciosa que con arte y maña saca cuanto puede, sea el que represente a Panamá en el escudo de armas8. Una demostración clara de las consecuencias inesperadas y negativas en la cual cae la psicología humana. Una condena a un ave inocente que incluso hoy, por la caza indiscriminada y la pérdida y/o fragmentación de su habitad como consecuencia de las actividades humanas, es considerada una especie en peligro de extinción9.

Pero como si se tratara del monte purgatorio de la Divina Comedia que escala Dante, siendo testigo y observando cómo los pecadores humanos purgan sus condenas por los males cometidos en vida, con la esperanza de ser perdonados y tener así la gracia de ascender, primero al paraíso terrestre y luego al paraíso celeste, leo con beneplácito como muchos seres humanos: científicos, naturalistas y demás personas de cualquier ámbito, cumplen una misión de sacrificio y redención para revertir un camino de desarrollo equivocado que con el planeta tierra está acabando.

Uno de esos más hermosos ejemplos lo leí en un artículo del 2009, del naturalista Cesar- Javier Palacios, y narraba de cómo “la princesa de la selva”, contribuía a salvar al águila harpía, reina de la selva americana10. La llamada “princesa de la selva”, era nada más y nada menos que la naturalista española Ruth Muñiz, comparada por algunos como la Jane Goodall o Dianne Fossey de las aves11.

La Dra. Muñiz no duda en afirmar que el águila Harpía (con H, como ella misma específica para distinguirla así a la gran rapaz tanto del ser mitológico como del duro insulto femenino12) es un símbolo de supervivencia y junto a ella conforma un binomio de “lucha tenaz, limpia y valiente para lograr algo tan imposible como salvar la Amazonía -toda ella: flora, fauna y comunidades indígenas- de la codicia de madereros y petroleras”.

Alexander Blanco recibiendo el premio en Londres

 

Uno de sus principales logros en esta, su lucha por hacer entender a las personas que debemos cambiar nuestro modelo de desarrollo para poder tener un futuro, lo alcanzó cuando ese año 2009 logró colocar un GPS a un polluelo de harpía. Una proeza que solo pudo lograrse gracias al experto venezolano Alexander Blanco, el mismo Alexander Blanco que este año 2017 ha sido galardonado con el premio Whitley, el llamado premio Oscar Verde.

El médico veterinario especializado en manejo de fauna silvestre, se hizo acreedor de uno de los premios más grandes e importantes del mundo de la conservación: El premio Whitley 201716. Veinte años dedicados al estudio y conservación de esta ave, donde incluso varias veces estuvo en peligro de muerte, sufriendo caídas, ataques y accidentes, le dan el aval suficiente para ser un merecido ganador de este reconocimiento. Alexander, al igual que Dante, inicio su viaje gracias a la guía de un mentor, su Virgilio fue el Dr. Eduardo Álvarez Cordero y juntos lograron salvar de su extinción en Venezuela a las Diosas del viento13.

El Dr. Eduardo Alvarez Cordero (I) y Alexander Blanco (D)

Es tanta mi satisfacción al escribir estas líneas que, aún reconociendo al orgullo como pecado, no puedo dejar de expresar la gratitud que siento de que el destino no solo me permita ser de esto testigo, sino que pueda decir, sin falsa modestia, que conozco a Alexander Blanco: con él estudié el bachillerato, compartí la pasión por el nado y hasta juntos trabajamos en el proyecto de rescate del zoológico Las Delicias de Maracay que había emprendido PROVITA en 1999: El llamado Ecozoo que aspiraba convertirlo en un centro de conservación y reproducción de fauna silvestre, a la altura de los zoológicos de tercera generación.

Cuantos recuerdos de esa experiencia en PROVITA; d ehecho es propicia la ocasión para también felicitar a otro orgullo nacional, y que tuve la dicha de conocer durante mi formación como biólogo en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela, hablo del Dr. Jon Paul Rodríguez recientemente electo presidente de la Comisión para la Supervivencia de las Especies (CSE) en la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La UICN es a la conservación del planeta lo que el Vaticano es a la cristiandad, o la UNICEF a la infancia14.

Como lo afirmó Marisela Rivero en su programa Planeta Vital15:

Cuando la tierra ya no pudo más, por la depredación de los humanos inconscientes, el planeta necesitó de gente maravillosa y es así como han ido apareciendo estos naturalistas que hoy defienden y protegen nuestras especies y la naturaleza amenazada, que nos llenan de esperanza para el futuro inmediato. Orgullo ecológico Venezolano que nos hacen sentir las mismas emociones que seguramente Dante experimentó cuando emergió de su recorrido por el bajo mundo y en aquella playa desierta mirando el cielo señalo: ……y hemos vuelto a mirar a las estrellas.

Jon Paul Rodriguez presentando el libro rojo de la fauna venezolana en la sede del UICN

Es apenas el inicio, el camino para revertir el cambio climático es largo y tortuoso pero tenemos la esperanza que cada vez seremos más, pensando y actuando igual y que juntos lograremos ascender por la empinada cuesta del monte purgatorio y expiar nuestros pecados alcanzando el tan anhelado paraíso terrestre y poder estar así puros y dispuestos a subir a las estrellas, que desde tiempos inmemorables nos alumbran desde ese infinito y misterioso universo donde todo tuvo su origen, allí donde reside el amor que mueve el sol y las otras estrellas.

 Msc. Mariano Palazzo

@marianopalazzo


1.     http://www.efe.com/efe/espana/gente/el-principe-carlos-alerta-de-que-cambio-climatico-es-un-lobo-acechando/10007-3154479#

2.     https://www.xatakaciencia.com/quien-es/a-la-humanidad-le-quedan-100-anos-segun-stephen-hawking

3.     https://es.wikipedia.org/wiki/La_tercera_ola

4.     https://es.wikipedia.org/wiki/Infierno:_Canto_Decimotercero

5.     http://mitosyleyendascr.com/mitologia-griega/las-harpias/

6.     http://greciapatriadedioses.blogspot.com/2011/02/las-strofades-residencia-de-las-arpias.html

7.     http://laestrella.com.pa/opinion/significado-aguila-arpia/23554174

8.     http://laestrella.com.pa/opinion/simbolos-patrios-nacion/23553272

9.     http://animalesamenazados.provita.org.ve/content/aguila-arpia

10.  http://aguilasdelmundo.blogspot.com/2015/02/aguila-arpia-el-aguila-mas-poderosa-del.html

11.  http://blogs.20minutos.es/cronicaverde/2009/04/05/nuevo-aoxito-cientaafico-la-princesa-la-selva/

12.  http://www.diariovasco.com/v/20111021/tolosa-goierri/aguila-harpia-simbolo-supervivencia-20111021.html

13.  https://es.mongabay.com/2017/05/aves-extincion-conservacion-cientificos-biodiversidad/

14.  http://prodavinci.com/2016/09/17/actualidad/jon-paul-rodriguez-el-venezolano-que-preside-la-comision-mas-grande-de-la-uicn-por-cristina-raffalli/

15.  http://tuplanetavital.org/actualidad-planetaria/jon-paul-rodriguez-orgullo-ecologico-de-venezuela/

https://es.mongabay.com/2017/05/premio-whitley-2017-veinte-anos-lucha-salvar-al-aguila-mas-grande-del-mundo-venezuela/