María Fernanda Di Giacobbe pone al mundo a “pedir cacao”

Maria Fernanda ganó el año pasado el Basque Culinary World Prize; un galardón considerado como el Nobel de la Gastronomía.
Maria Fernanda ganó el año pasado el Basque Culinary World Prize; un galardón considerado como el Nobel de la Gastronomía.

 

Maria Fernanda ganó el año pasado el Basque Culinary World Prize; un galardón considerado como el Nobel de la Gastronomía.
Maria Fernanda ganó el año pasado el Basque Culinary World Prize; un galardón considerado como el Nobel de la Gastronomía.

CARACAS – “Todas tus preguntas hablan de una energía y una conexión, un deseo de hacer un camino en el mundo de la gastronomía, de sentir un país en todos sus ingredientes, en la manera de prepararlos y sentirlos; hablo de una tradición culinaria que viene de muchas partes del mundo, de un país que se formó con personas de muchas latitudes”, comienza por regalarnos un poco de su exquisita dulzura, la experta chocolatera, María Fernanda Di Giacobbe, ganadora en 2016 del Basque Culinary World Prize. El galardón está considerado como el Nobel de la Gastronomía.

“De forma excepcional, su trabajo refleja la evolución alcanzada por la gastronomía luego de que una generación de chefs comprendiera que podía multiplicar la dimensión de su profesión y, muy especialmente, que podía contribuir con la sociedad más allá de la cocina. Promotora insigne del chocolate venezolano, Di Giacobbe fue elegida proyectos como Kakao y Cacao de Origen, con los que ha conseguido articular una red de educación, entrenamiento, emprendimiento, investigación y desarrollo en comunidades productoras en torno al cacao criollo como fuente de identidad, cultura y riqueza económica. En medio de la compleja situación política en Venezuela, se empeña, sobre todo, en brindarle oportunidades mujeres en situación de vulnerabilidad económica, a las que capacita y convierte en microempresarias del chocolate”, se lee en el portal del reputado premio, www.bculinary.com.

 

Sabores que nos identifican

María Fernanda nos cuenta sobre Soma y Kakao, sus restaurantes en Trasnocho Cultural, de Paseo Las Mercedes, que “tenemos sabores que nos identifican y eso fue lo que quise servir, así han sido nuestros restaurantes y espacios, en esa búsqueda estaba como ingrediente primordial el chocolate y este me llevó al cacao y a las plantaciones. Allí hay un potencial enorme para un país que ha perdido mucho en su tránsito y en su historia, allí está la tierra fértil y próspera, allí una tradición y allí, visto desde la realidad y con un paso por la academia, la universidad, la tecnología, la ciencia y lo social hay partes importantes para reconstruir el presente y tener un buen futuro. Por eso nació Kakao, bombones venezolanos, una experiencia que ofrece saborear el paisaje, adentrarse en nuestros sabores y ese trabajo nos llevó al origen, a ver el cacao como un disco duro que recoge nuestra historia y contiene nuestra identidad”.

Di Guiacobbe capitanea en Hacienda La Trinidad un experimento conocido como Cacao de Origen (Cdo).

“Cacao de Origen es un lugar de encuentro entre venezolanos, emprendedoras, productores, investigadores, estudiantes de cocina, profesores, expertos, chocolateros, bomboneros, clientes y visitantes. Un espacio para estudiar y profundizar en todo lo relacionado a este fruto y la manera de transformarlo en recursos, en bienestar”, nos cuenta Di Giacobbe, quien hizo historia en los 90’s con la célebre Paninoteka.

Y prosigue:

“Cacao de Origen ha sido una bendición y quisimos repetirla en Paria, por ello abrimos Río Cacao en Río Caribe, gracias a la alianza de muchas personas y al deseo de cambiar realidades de pobreza y falta de información y educación”.

“La ganadora refleja el paso que puede dar la cocina de ciencia a la conciencia. En torno al un símbolo gastronómico como el cacao, articula esfuerzos que inciden positivamente en toda la cadena que involucra el chocolate. Es además un ejemplo inspirador, que muestra el poder que puede ser la gastronomía, independiente de cuan complejo sea el contexto. Los chefs sí pueden hacer una diferencia”, declaró Joan Roca, presidente del jurado del Baske Culinary.

 

Cacao de Origen Emprendedores

 María Fernanda –los ojos almendrados y la sonrisa diáfana como siempre- nos dice está trabajando para el próximo año abrir Cacao de Origen Emprendedores, en Caracas. Una escuela que brinda una segunda etapa a los emprendedores del chocolate. La idea es llevar sus productos a la venta con calidad para competir en el mercado. Esto implica buenos chocolates, conocimiento de la materia prima, de nuestros ingredientes, recetas, idiosincrasia, empaque para presentarlo en toda su dimensión y siguiendo las tendencias de estilo y comercio en Venezuela y otros países.

“La idea ha sido marcar un tiempo de reconocernos, de entender quienes somos a través de un oficio, una profesión que nos brinda trabajo y que esa actividad sea la base de tu bienestar, tu frente a todas las posibilidades que te ofrece el lugar donde naciste. Implica nuestra restauración al recuperar las plantaciones, una puesta en acción para lograr lo que necesitas y deseas”, abre de par en par las puertas de sus motivaciones más personales.

Hay mucho por hacer –garantiza la cocinera- y eso es lo que hace en estos espacios de cacao y chocolate. Las emprendedoras logran metas, encuentran obstáculos, muchos obstáculos, hacen mejores productos y cada día hay más personas y familias aprendiendo, trabajando y enseñando con cacao y chocolate.

Ahora bien, ¿qué planes sobre el escritorio tiene María Fernanda Di Giacobbe?

“Una plantación, más escuelas, contribuir a la unión de personas en torno a estos elementos: cacao, educación, trabajo, bienestar, todo eso implica una transformación del individuo, la comunidad y el país”.

Y regala un bocado final, que deja en la boca una dulce sensación:

“Somos muchos los que a diario tenemos que reorganizar para optimizar los negocios todos los venezolanos trabajadores, estamos en eso, es necesario tener el apoyo de todos para que cuajen los frutos y haya cosecha, juntos es posible lograr lo que proyectamos. No tiene sentido seguir atascados, hay que mover las aguas para dar y recibir”.

Alejandro Ramírez Morón