Explicándole las criptomonedas a Miguel

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El Bitcoin aparece en el mercado en 2009.

 


El domingo 03 de diciembre de 2017 el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, anunció el nacimiento del PETRO, la criptomoneda puramente venezolana. Hoy es lunes 04/12/2017, a primeras horas de día y todavía no he tenido contacto con Miguel, quien seguramente estará escuchando, leyendo o viendo las noticias recogidas por los medios de comunicación, todas alrededor de sus atormentadas ideas sobre la situación económica del País a lo que se le suma el anuncio de Maduro: “Hoy nace el PETRO.

Miguel es mi padre, quien el próximo día de Navidad contará con setenta y un años de historias. Con toda seguridad cuando hoy haga contacto con él por cualquier vía, con normal angustia me preguntará: ¿Qué vaina es esa que aprobó el presidente ayer? Ardua tarea viejo el explicarte eso del PETRO, sobre todo cuando entre las computadoras, los teléfonos inteligentes y tu existe la misma relación de antipatía y temor que yo puedo tener con cualquier instalación eléctrica que supere los tres cables y los 110 voltios.

Comencemos con decir que una vez más se hicieron las cosas al revés, ya que primero creamos el producto y luego, sabrá Dios cuando, es que se regulará jurídica y técnicamente su funcionamiento. Pero no cometamos el mismo error: “¡¡¡Comencemos por el principio!!!”

Las criptomonedas son, en esencia, monedas virtuales (etéreas, no palpables en lo inmediato) que se producen por medio de la generación constante de algoritmos formulados por personas denominados “mineros”, de forma individual o colectiva, alimentan una base de datos de un denominado grupo de trabajo (una mina), el cual pertenece –por lo general- a los grandes operadores de sistemas y software mundiales (Google, por ejemplo). El pago por ese trabajo de “minar” es una fracción de una criptomoneda. Mientras más mines, entonces acumularás las fracciones necesarias que te lleven a poseer uno o más monedas de este tipo.

Te aclaro viejo, no es lo mismo el dinero virtual a ver el dinero que tienes en el banco a través de una sesión de internet. Lo que aparece en la pantalla de la computadora cuando me pides hacerte una operación bancaria, es una de las formas posibles de movilizar tu dinero. En condiciones normales, tu podrías ir al banco y pedir que ese saldo que aparece en un mensaje de texto de celular enviado desde tu banco y exigir que te lo entreguen en billetes o monedas.

En conclusión, la banca electrónica no es igual a dinero virtual. El dinero virtual se paga como contraprestación de un trabajo cibernético, hecho por un particular para el beneficio de personas o empresas que generan productos cibernéticos (hablemos de software). Quizás en el futuro inmediato podremos integrar el dinero virtual al menú de opciones que visualizamos en la banca electrónica de hoy en día.

Se dice que el ambiente creado alrededor de la producción, pago, intercambio y transformación final de las criptomonedas es total y absolutamente seguro. Se hacen pruebas de seguridad bilateral, es decir tanto de quien genera los algoritmos (el minero), de donde se generan los algoritmos (la mina), de quien administra el pago del minero, así como de quien paga finalmente la criptomoneda.

El pico y la pala del minero es una computadora, pero no cualquier computadora. Si bien la pc o laptop de tu casa está habilitada tecnológicamente para minar, la velocidad de los procesadores que tengas instalados será la diferencia. Entonces necesitarás aquello que los armadores de hardware llaman “un hierro”, es decir una computadora con procesadores de datos de alta velocidad y capacidad de almacenamiento de memoria RAM. Creo que ya le estoy hablando en chino mandarín a Miguel.

Tener una máquina de esas o varias implica un alto consumo de electricidad. No tanto por la computadora en sí, sino que los procesadores de alta capacidad generan mucho calor y su funcionamiento debe estar aclimatado casi a nivel de un quirófano. He aquí la causa de mayor demanda de electricidad: el frío. Además, como todo negocio que puede rendir buenos dividendos, no querrás tener una sola computadora operando; seguramente querrás competir entre los mejores mineros y ello impone aumentar tu planta física. Por lo tanto, la fórmula es directamente proporcional: A mayor minería en producción, mejores y más equipos funcionando, más calor en la sala de máquinas y más frío para que no se nos fundan. Todo eso es igual a mayores kilovatios horas de facturación.

Las noticias sobre la generación de dinero virtual datan del año 1998 con los primeros intentos por nacen en el año 2009 cuando BITCOIN aparece en el mercado. Hoy en día se conocen diferentes nombres, denominaciones o “conos” cibernéticos: Además del BITCOIN, DEEPONION, ETHER, RIPPLE, LITECOIN, MAIDSAFECOIN, DASH, entre otros. El más popular y de mayor valía es el BITOCOIN, cuyo valor de intercambio con respecto al Dólar de los EE.UU es igual a 1 BITOCIN = USD 11.300,00 (según la cotización aproximada más reciente).

Cada vez que un minero desee transformar sus criptomonedas a dinero contante y sonante puede hacerlo. Este es el punto donde los sueños se hacen realidad.

En la página especializada www.investing-deals.com se afirma que este es un sistema revolucionario en el mundo el cual genera grandes ventajas como sería el caso de la seguridad; debido a que no pueden ser intervenidas por nadie, el anonimato; te permite mantener completa privacidad cuando se realizan las transacciones, y sin intermediarios, pero la ventaja más grande es que implementa una economía descentralizada, lo que quiere decir que la criptomoneda no está bajo el control ni regulación de ninguna empresa o entidad gubernamental como sería el caso de los bancos centrales que controlarían (como las divisas comunes tangible, dolar, euro, yenes, etc) su emisión y cantidad, pudiendo crear dinero inorgánico y generar inflación. Contrariamente a esto, la criptomoneda tiene incluso un número fijo de monedas que serán creadas de 21 millones de monedas, que se alcanzara en 2030, dando como resultado que solo la oferta y la demanda controlen su valor, teniendo así una inflación controlada.

Creo que por el momento es suficiente información para mi Viejo. Luego vendrán otras preguntas que espero responder a su satisfacción.

Si es necesario apuntar que, retomando lo dicho en párrafos previos, es que el nacimiento del PETRO tal como lo presentó el Presidente Maduro debería venir precedido de una cantidad de eventos y hechos previos. Se sabe que un grupo de expertos se sentarán a discernir sobre el tema. En Venezuela es un gran furor que corre por las calles como “gallo tapao” o como un secreto a voces. Es una alternativa clara para poder invertir en un producto que se transforme finalmente en moneda “dura”.

Esto último quizás comience a sonarle simpático e interesante a Miguel.

Se requiere legislar al respecto. Proporcionar seguridad jurídica a ese tipo de negociaciones otorgará confianza a las partes que se inmiscuyan en semejante aventura. Se deben establecer las reglas de juego y prever lo posibles ilícitos y defraudaciones que hoy en día ocurren. Además delimitará la actuación de los entes gubernamentales que deben intervenir en ello. Se sabe de intervenciones policiales recientes donde se desmantelan centros de minería, alegando el uso indebido de un bien estratégico para la Nación: la electricidad. Lo cierto es que se desconoce el destino final de los equipos incautados. Quizás los picos y las palas comisados, terminan minando en otro lugar.

El nacimiento del PETRO aparentemente rompe con los esquemas trazados por los especialistas. Incluso rompe esquemas con los lineamientos jurídicos, políticos y tecnológicos de la Revolución. El Presidente Maduro lo presenta como una alternativa para romper las barreras creadas por el bloqueo económico internacional, pero en sí implica la ruptura de un orden estratégico nacional. Por ejemplo, una de las características principales de este producto es el respeto por los software y su propiedad intelectual lo cual choca frontalmente con las ideas del ahora Canciller Arreaza, quienes en sus tiempos de Ministro de Ciencia y Tecnología propició la entrada en vigencia de la Ley de Inforgobierno y demás instrumentos legales que dan al traste con el software privativo y le otorga cancha abierta al software libre.

Otros aspectos para revisar es aquello del anonimato, justamente cuando estamos debatiendo aún la entrada en vigencia de Ley contra el odio que prohíbe –justamente- el anonimato en las redes sociales, amén de que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela así lo prohíbe.

En esencia el mercado de la criptomoneda no soporta centralización ni control estatal, además es un producto del más salvaje de los mercados libres. Su precio lo controla la demanda y la oferta libres. Lo anterior, junto con otros rasgos característicos de ese producto cibernético hacen el anuncio de Nicolás hace inviable, a menos –claro está- que estemos ante un subproducto “innovador” típico de la “pelota caribe”, que busca siempre hacerse la vista gorda ante las reglas del juego que vienen impuestas desde los imperios.

Personalmente abogo por los avances tecnológicos, especialmente aquellos que redundan en beneficios comunes. Espero que el PETRO no siga la suerte del SUCRE, otrora moneda del mercado común del Sur del continente Americano cuya valía e intercambio parece ser “periódico de ayer”.

Maurizio Cirrottola Russo

Abogado

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