Hiperinflación: el monstruo que se devora al aumento de salario mínimo

El presidente de la Cámara de Comercio, Puerto Libre y Producción del estado Nueva Esparta, Edward Noguera, expresó su preocupación ante el impacto que tendrán  las medidas económicas sobre las prestaciones sociales.

 

 Analistas de peso indican que el incremento salarial tiene un rango estrictamente nominal.
Analistas de peso indican que el incremento salarial tiene un rango estrictamente nominal.

CARACAS – “El domingo 31 de diciembre de 2017, el Presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció el aumento de 40% del salario mínimo junto a un incremento a 61 unidades tributarias en la base de cálculo del bono de alimentación”, recuerda una nota del portal Prodavinci, firmada por Giorgio Cunto.

El despacho precisa este dato importante:

“Es la vigésima vez que el mandatario decreta un aumento de salario mínimo desde el inicio de su período presidencial en abril de 2013, y el cuadragésimo segundo desde 1998. La mitad de los aumentos salariales en dos décadas fueron decretados en los últimos cinco años”.

Analistas de peso han dicho que el incremento recurrente del salario mínimo no hace sino acicatear los índices inflacionarios. Al cierre de 2017, la inflación alcanzó un tope de 2.700%, y desde octubre del año pasado el país entró en una espiral hiperinflacionaria, que algunos expertos vaticinan pueden remontar hasta 30.000%, al cierre de 2018.

La República ha venido honrando a contracorriente sus compromisos de deuda, pero ha tenido que rematar incluso sus activos en oro. El barril de petróleo está sobre los 40 dólares desde mediados de 2015, y el presidente Nicolás Maduro ha intentado reforzar la economía con la explotación el Arco Minero. Sin embargo, investigaciones recientes hablan de un ecocidio.

Crecimiento estrictamente nominal

“En enero de 1998, el salario mínimo equivalía a 75 bolívares fuertes (75.000 bolívares viejos) y el ticket de alimentación, 85 bolívares fuertes. Ambos sumaban un ingreso mínimo mensual de BsF 156,4. Con el último aumento, el salario mínimo nominal se eleva a BsF 248.510,41, junto con un bono de alimentación de BsF 549.000, que genera un ingreso mínimo mensual de BsF 797.510,41”, analiza Cunto en la nota de Prodavinci.

Y agrega:

“El crecimiento salarial es solo en términos nominales, es decir, aumenta la cantidad de bolívares que se reciben por concepto de remuneraciones, pero no toma en cuenta la cantidad de bienes y servicios que se pueden adquirir con esos ingresos. Para determinar si hay un incremento real en la capacidad de compra de los venezolanos que ganan salario mínimo, se debe comparar el aumento salarial con el aumento de los precios”.

El economista Henkel García (Econométrica) dijo a través de la red social de micro blogging Twitter que “estos aumentos de ingreso mínimo son superiores desde el punto de vista nominal, con incapacidad de mejorar el poder de compra, pero sí ponen un escalón más alto en la inflación generada”. García agregó en la red social del pajarito azul: “Con inflación interanual por el orden de 3.000%, la caída del poder de compra del ingreso mínimo podría estar cercana al 80% (enero-2018 vs enero-2017)”.davinci.