Al Hussein le planta cara al Gobierno venezolano

Zeid Ra’ad al Hussein indicó que continuará investigando desde la distancia aunque no se le permita la entrada al país
Zeid Ra’ad al Hussein indicó que continuará investigando desde la distancia aunque no se le permita la entrada al país

CARACAS – El alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, volvió a cuestionar las acciones del gobierno presidido por Nicolás Maduro. Por lo que solicitó que se le extienda una invitación a él al país y que se le permita la entrada a todo su equipo.

Al Hussein denunció que desde hace cuatro años, cuando asumió el cargo que tiene actualmente, viene solicitando ingreso al país y se le ha negado.

“No hemos sido invitados y no se nos ha permitido entrar. ¿Si todo no es tan malo como otros dicen, entonces por qué no nos dejan entrar?”.

Indicó que tal como hace con muchos otros países en el mundo, seguirá investigando desde la distancia.

El tema principal es ¿qué están escondiendo? ¿Qué es lo que no quieren que veamos? y ¿por qué no quieren que lo veamos? Es una pregunta que no responden y deberían responder”, se preguntó Al Hussein, quien ya había dirigido el pasado diete de marzo unas palabras que incomodaron al Gobierno venezolano.

La opinión de Al Hussein sobre las elecciones

El funcionario de la ONU dedicó un apartado a la situación venezolana durante su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo. Recordó que dos de los principales partidos opositores han sido ilegalizados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y que la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha sido invalidada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), por lo que aseguró que no existen condiciones para llevar a cabo elecciones en el país.

Las afirmaciones del alto comisionado sobre Venezuela llevaron a una respuesta por parte de la cancillería mediante un comunicado.

“Una vez más, el Alto Comisionado vulnera flagrantemente las normas y principios que deben regir su actuación, procediendo a fijar posición sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela de una manera selectiva, subjetiva y altamente politizada y parcializada”, rezan las palabras difundidas por el Gobierno venezolano.