Julio Borges avanza en agresivo “lobby” por Latinoamérica

El 20 de mayo serán las presidenciales. Ha nacido el Frente Amplio, como una inmensa bocanada de esperanza. La Comunidad Internacional está muy alerta. Y Borges trata de capitalizar eso.
El 20 de mayo serán las presidenciales. Ha nacido el Frente Amplio, como una inmensa bocanada de esperanza. La Comunidad Internacional está muy alerta. Y Borges trata de capitalizar eso.

 

CARACAS – El Gobierno suele invocar la palabra “soberanía” cuando quiere actuar puertas adentro, sin ser molestado, y de manera unilateral. Pero estamos en un mundo globalizado. Y todo anverso tiene su reverso. Todo adentro tiene su afuera, como es lógico. En tierra venezolana la política se sigue calentando, sobre todo con el reciente nacimiento del Frente Amplio, que ha sido una inmensa bocanada de esperanza para los venezolanos.

Pero más allá de nuestras fronteras, también se mueven los hilos. Esta vez, la tierra de los aztecas ha oído el resonar de la tragedia venezolana. Julio Borges y Carlos Vecchio se han reunido con el presidente de México, Enrique Peña Nieto. El meeting hace parte de una gira de este par de emblemáticos políticos del tinglado opositor, por toda América Latina. Vienen de ver al presidente de Perú, pero en suelo chileno. Borges estuvo en Argentina. Y a esta hora están en Perú.

Peña Nieto habría manifestado su apoyo al pueblo venezolano y su compañía más sincera en la labor de rescatar la democracia.

“Insistió en la necesidad de elecciones libres y transparentes este año en Venezuela”, comentó –traje negro y corbata vino tinto- el diputado Borges. De su lado, Carlos Vecchio –quien hace años tuvo una labor muy importante en el mundo mexicano de las ONG, por cierto- ha declarado que expresaron a Peña Nieto lo fundamental de la solidaridad de los pueblos hermanos en esta etapa crucial.

El tacto de los diplomáticos

También el canciller azteca ha cruzado apretones de manos con este par de peces gordos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

“México seguirá apoyando los esfuerzos diplomáticos regionales para contribuir al restablecimiento de la institucionalidad democrática en Venezuela y atender la grave situación humanitaria en el país”, dijo Luis Videgaray, actual Secretario de Relaciones Exteriores de México.

Vecchio relató que también Mauricio Macri, presidente de Argentina –un hombre joven y vinculado al pensamiento económico más liberal- se ha reunido con ellos, antes de que Sebastián Piñera asumiera su cargo como presidente de Chile.

Pedro Pablo Kuczynski, jefe de Estado peruano, también los ha visto -cara a cara- en la toma de posesión referida. Representantes del Frente Amplio Internacional, Borges y Vecchio, expusieron al premier peruano la crisis terminal que atraviesa Venezuela.

Vecchio es dirigente de Voluntad Popular (VP) y desde hace tiempo permanece en el exilio. Ha sido especie de brazo ejecutor de la oposición en las arenas internacionales. Publicó en su cuenta de Twitter una foto de Kuczynski y el diputado Borges, quien estuvo en la presidencia de la Asamblea Nacional (AN) hasta hace poco.

Borges sucedió al adeco Henry Ramos Allup, y asumió el timón del parlamento cuando ya había perdido mucha musculatura frente al Gobierno. Se ha reunido también con Macri para tratar la crisis en Venezuela.

“Nos expresó su respaldo total en la necesidad de elecciones libres y democráticas este año en nuestro país”, compartió en la red social del pajarito azul, donde su cuenta es @JulioBorges.

En la toma de posesión de Piñera –que fue este domingo 11 de marzo en la mañana- Borges compartió con varias personalidades de la política latinoamericana. Ex candidato presidencial de Ecuador, Guillermo Lasso, manifestó a Borges su preocupación por Venezuela.

Venezuela como epicentro del mundo

¿Qué persigue Julio Borges moviéndose de acá para allá, haciendo este lobby agresivo en toda América Latina? Muy sencillo. Lo ha dicho él mismo.

“Crear un movimiento mundial que produzca la presión necesaria y este año tengamos elecciones libres, elecciones reales democráticas donde el pueblo pueda elegir libremente”, liberó desde todos sus tentáculos 2.0.

Acá adentro la cosa se calienta. Las presidenciales serán el 20 de mayo, junto a Consejos Legislativos estadales y municipales. Maduro se medirá con un puñado de “muñecos” electorales, candidatos sin brillo alguno, que sólo le harán el juego a una contienda más bien de cartón piedra. Estados Unidos y Colombia han dicho que no reconocerán los resultados. También el Frente Amplio ha llamado a dar la espalda a la contabilidad que arroje el CNE, sea esta la que sea.

Henri Falcón es el único candidato que parece –más o menos- tener vida propia en este grupo desangelado de caras en el tarjetón. No obstante, el advenimiento del Frente Amplio lo ha dejado a la retaguardia. Su candidatura, que de suyo no era la gran cosa, ha perdido más color aún.

En cuanto a la comunidad internacional, el ajedrez geopolítico ha enfilado toda su artillería en contra de la gestión Maduro. Ya desde las reyertas de 2017 (que implicaron la muerte de más de 150 personas, según data del Foro Penal), y la instalación “a la Jalisco” de la ANC, personalidades muy influyentes como el galo, Emmanuel Macron, o el español, Mariano Rajoy, comenzaron a elevar el índice para hablar de una “dictadura”. También la canciller alemana, Ángela Merkel.

Vinieron las sanciones financieras de EEUU, luego las de la Unión Europea (UE) y las de Canadá. Se ensayó de modo muy infausto un diálogo de meses en República Dominicana, y finalmente se ha desembocado en estas presidenciales de mayo, que dan la espalda a la verdadera fuerza opositora, toda vez que la MUD no presentó candidatos en los lapsos de postulaciones.

La espiral de hiperinflación es bestial, y amenaza con pasar de 30.000% al cierre de este año. Un lastimero rosario de males, sería imposible de rezar completo, pero acá va, más o menos: el país más peligroso del orbe, enfermedades endémicas, niños comiendo en la basura, colapso eléctrico, el precio del barril muy abajo, desabastecimiento de comida y medicinas, etcétera. Se trata de largo y desafortunado etcétera; eso hay que subrayarlo.

La Universidad de Harvard estudia el caso con detenimiento. ¿Es Venezuela todavía una democracia? Lo duda esta casa de estudios, rankeada por Davos (Foro Mundial) como la mejor del planeta. Lo duda la prestigiosa revista británica The Economist, especializada en Economía & Negocios, la cual desde hace bastante tiempo calibra a Venezuela como un régimen híbrido, o sea, un autoritarismo que se legitima –cada tanto- por la vía electoral.

Llueve y escampa. La revolución roja rojita ya casi cumple 20 años en el poder. Pero algo parece decirle al venezolano de bien, que es la mayoría, que llueve y escampa. Que no estamos solos. Que no es momento de colgar los guantes. El tiro de gracia le ha sido esquivo a Maduro.

Alejandro Ramírez Morón