Tras las huellas de Vittorio Sermonti (I)

Los Lenguajes de Dante: Desde lo más llano a lo más alto del intelecto humano

Dedicado a nuestra María Grazia Sabino Calandra, quien en vida fue de mi hija Mariana: amiga, alma gemela y hermana y que, ahora desde el más puro de los Cielos la cuida porque se transformó en su Ángel de la Guarda.

Esta es la primera de tres entregas que componen un ensayo acerca de cómo se debe abordar la lectura de la Divina Comedia siguiendo la ruta trazada por el más grande dantista contemporáneo Vittorio Sermonti, quien antes de partir del plano terrenal nos dejó un inmenso y erudito legado sobre esa figura extraordinaria conocida como Dante Alighieri. Un agradecimiento a mi amiga la directora de cultura de la Casa de Italia de Maracay, Lic. Evelyn Ranauro Borges quien desde su naciente pasión por el Máximo Poeta, se tomó un tiempo para revisar mi escrito.

Todo empezó cuando el profesor de la Universidad de Los Andes (ULA) Antonio Segovia me contactó para invitarme a participar en el proyecto #Dante2018 Semiosis dantescas, una profunda duda, un gran temor me arropó, al igual que al mismo Dante peregrino le sucedió cuando, al inicio de su viaje a los mundos de ultratumba se encontró frente a la Puerta Infernal (Infierno III, 1-9)1

Por mí se va, a la ciudad doliente;

por mí se va, al eternal tormento;

por mí se va, tras la maldita gente.

Movió a mi Autor el justiciero aliento

hízome la divina gobernanza,

el primer amor, el alto pensamiento.

Antes de mí, no hubo jamás crianza,

si no lo eterno: yo por siempre duro:

¡Oh, los que entráis, dejad toda esperanza!

 

 

 

 

Mi contribución debía ser la de redactar un capítulo sobre el significado que podría tener actualmente el mensaje que Dante de su puño y letra escribió en sus obras hace 700 años,

El profesor Segovia, experto en semiótica, proponía en el marco del fenómeno viral en que se ha convertido el hashtag #Dante2018 en la red social Twitter, realizar un libro cuya publicación coincidiera con la fecha de la lectura del último canto de la Divina Comedia (10 de abril del 2018).

 

 

El hashtag #Dante2018 fue un llamado hecho por el profesor de literatura comparada Pablo Maurette, de la Universidad de Chicago donde convocaba a tod@s2 a compartir y comentar, a través de la lectura mundial de un canto por día (empezando el primero de enero 2018) de La Comedia, o mejor conocida como La Divina Comedia (DC), gracias a Giovanni Boccaccio quién lo acuño primero y que el editor veneciano Ludovico Dolce en 1555 lo inmortalizó al estampar por primera vez unos ejemplares que en su portada llevaban grabado este noble título3.

La DC, obra cumbre del saber universal aún hoy da tanto de que hablar. El mismo Dante ya había entendido en vida su grandeza cuando la bautizó con el denominativo de4 Sacrato Poema (Paraíso XXIII, 62) o Poema Sacro (Paraíso XXV, 1-35, 4-91): Si alguna vez sucede que el poema sagrado en que han puesto sus manos el Cielo y la Tierra, y que me ha hecho enflaquecer por espacio de muchos años

venciese la crueldad que me destierra

del bello aprisco, en que dormí cordero

enemigo del lobo que hace guerra,

con otro pelo y canto más entero,

retornaré poeta, y en la fuente

de mi bautismo mi laurel espero

Decía, entonces, que los temores y las dudas me asaltaban sin cesar porque en la conversación telefónica inicial, el profesor Segovia de formación humanista dialogaba conmigo que soy de formación científica y me explicaba de qué trataba el proyecto; a mi cabeza llegaron las palabras que Dante-Peregrino manifestó a su Guía Virgilio, cuando caminaban rumbo a lo desconocido (Infierno II, 31-36): Pero yo, ¿por qué he de ir? ¿Quién me lo permite? Yo no soy Eneas no soy Pablo: ante nadie, ni ante mí mismo, me creo digno de tal honor. Porque si me lanzo a tanta empresa, temo por mi loco empeño. Comprenderás las razones que me callo, puesto que eres sabio.5

Con ese estado de ánimo, inmediatamente sugerí dos personas que, a mi entender, estaban mejor acreditadas para este trabajo: el embajador de Italia en Venezuela, su excelencia Silvio Mignano, estudioso y conocedor profundo de Dante Alighieri y su obra, de esos que llaman dantistas, y el profesor Jefferson Plaza de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela, quién entre otras cosas, lleva adelante la cátedra dantista. Ambos intelectuales, en el 2016, los tuvimos en la Casa de Italia de Maracay, sede de la Sociedad Dante Alighieri en Venezuela, para llevar a cabo un taller sobre la Divina Comedia dirigido a todo público. Un ambicioso reto que concluyó de manera por demás satisfactoria, y donde al menos unas 25 personas recibieron su certificado de participación. Desde escritores, hasta amas de casa, jóvenes y no tan jóvenes, participaron de esa experiencia, donde fueron introducidos a los distintos lenguajes usados en esta extraordinaria obra. Hasta el alcalde del municipio Girardot (ciudad de Maracay) Pedro Bastidas, participó como oyente durante la ponencia sobre la octava fosa del octavo círculo del Infierno Dantesco donde están condenados los fraudulentos o falsos consejeros y donde retumbaron en la sala los famosos versos 118-120 del canto 2612:

De noble estirpe es vuestro ser esencia:

para alcanzar virtud habéis nacido,

y no a vivir cual brutos sin conciencia1

 

Mi pasión por Dante y su obra se remonta a mucho tiempo atrás, y al igual que le ocurrió al ilustre Vittorio Sermonti (VS), cuando recordaba sus primeras experiencias con la obra, en el ya lejano verano de los últimos años de la década de los treinta, en pleno inicio de la segunda gran guerra cuando afirmaba que: “yo prácticamente, no entendía nada, ni conceptos, ni símbolos, ni muchas palabras de la cántica del Infierno que mi padre le leía a mis hermanos gemelos que tenían cuatro años más que yo”6. Así a mí me pasó: tardé 10 años para finalmente leer completa la DC, y mi primera lectura fue hecha en español, en prosa, en una edición de bolsillo publicada en Venezuela15.

 

 

A partir de ese momento comencé a penetrar esa selva oscura de conocimiento que para mi representaba esta obra, y tuve la suerte y la dicha de encontrarme en el lugar y en el momento indicado para ser empujado (por no decir obligado) a profundizar en el tema. En 1996 se funda (o quizás sería más correcto decir se re-funda) la Sociedad Dante Alighieri (SDA) en Venezuela, esta vez en Maracay, de la mano de la profesora Margherita Cavani quedando yo elegido como secretario de dicho Comité. Pasan los años y en el 2007 quedo electo Presidente (cargo que ocupo aún hoy en día). En el año 2015, soy convocado para organizar jornadas dantescas, junto al resto de quienes dirigimos los casi 500 comités existentes en los 79 países donde tiene presencia física la prestigiosa Sociedad, que tiene su sede central en Roma, la Ciudad Eterna, sede del cristianismo mundial y uno de los puntos centrales de la obra de Dante, la Ciudad de los Papas, la obra dantesca está llena de ellos, sobre todo en el Infierno, y como si fuera una paradoja del destino, el actual Vicario de Cristo nos invita a leerlo bautizándolo incluso como profeta de la esperanza9.

Decía entonces que en el año 2015 fue el año cuando se celebró el 750 aniversario del poeta, y el secretario general de la SDA, dott. Alessandro Masi, motiva para que en todos los países se lleven a cabo jornadas de divulgación de la vida y obra de Dante Alighieri, en especial su monumental poema, una obra plurilingüe y escrita en múltiples estilos que no deja de impresionar (aún hoy día) la capacidad del Poeta de adaptar a las características de los cientos de personajes que aparecen en la obra, un específico estilo de registro manteniendo siempre el realismo del viaje.

Fue así como en Maracay organizamos ponencias inspirados en el mismo pensamiento que motivó a VS6 cuando llevó a cabo, a finales de los setenta y principios de los 80, su proyecto radiofónico con la esperanza de permitir y facilitar a cualquier italiano dotado de cultura media, inteligencia y un poco de pasión, la posibilidad de recorrer el más grande libro escrito por un ser humano, sin interrumpir continuamente la aventura para aclararnos con las notas marginales los innumerables conceptos, situaciones, definiciones, y pare uno de contar, que aparecen durante todo el recorrido por los mundos de ultratumba.

Es por esto que la lectura inicial o primera lectura del poema debe ser corrida y sin pausa, una aseveración que secunda la profesora Jacquelin Risset, oradora de orden en el curso dictado en la Universidad de la Suiza Italiana: All’Etterno dal tempo, la Commedia di Dante, quién confesó haber experimentado en primera persona el placer de leer de corrido la DC; Una clave de lectura íntima, para nada despreciable, que logra hacer vivir en primera persona la experiencia de viajar junto al peregrino, sintiendo que en la medida que se avanza en el camino el lector, el escritor y el viajero se hacen uno; tan cierto es esto que cuando el discurso se hace más denso y enigmático, el poeta nos invoca personalmente8. VS afirma que lo hace para dirigirse a un específico y único lector, actual y concreto: al ¡Tú! que cada uno de nosotros es y que en el acto de leer los versos de la Comedia, nos anima toda nuestra propia e insustituible experiencia de estar en el mundo.

De esta manera descubrimos que Dante es eterno, que su lenguaje es universal, que su mensaje es atemporal, tan actual como lo fue en la época medioeval6.

El léxico dantesco transita desde el lenguaje doméstico hasta el científico, del nivel más bajo y popular al más alto y filosófico, desde el uso de latinismos hasta los galicismos, entre muchos otros (incluso no es extraño conseguir que estos convivan simultáneamente como por ejemplo lo ilustre con el vulgar).

Dante no duda en escribir enteros versos en lengua provenzal: “Tan m’abellis vostre cortes deman,/qu’ieu no me puese ni voill a vos cobrire.//Ieu sui Arnaut, que plor e vau cantan;/consirós vei la pasada folor,/e vei jausen lo joi qu’espe, denan.//Ara vos prec, per aquella valor/que vos guida al som de l’escalina,/sovenha vos atemps de ma dolor!” (Purgatorio XXVI, 140-147), en latín “Osanna, sanctus Deus sabaòth,/supeillustrans claritate tua/felices ignes horum malacòth!” (Paraíso VII, 1-3) o incluso acuñar expresiones en misteriosas lenguas de su propia invención: “Pape Satàn, pape Satàn aleppe!” (Infierno VII, 1) o “Raphèl maì amècche zabì almi!” (Infierno XXXI, 67).

Mariano Palazzo

@marianopalazzo


BIBLIOGRAFÍA

  1. Mitre, Bartolomé (1922). La Divina Comedia de Dante Alighieri, en verso castellano. Nueva edición, definitiva, autorizada. Dirigida por Nicolás Besio Moreno. Versión digital, formato PDF, 667 pp. Centro Cultural “Latium”, Buenos Aires, Argentina.
  2. Palazzo, Mariano (2018). ¿La esperanza renace en La Guaira? ¿Podrá ser en Vargas donde renazca la ilusión? https://voce.com.ve/2018/02/09/295131/la-esperanza-renace-en-la-guaira-podra-ser-en-vargas-donde-renazca-la-ilusion/
  3. Palazzo, Mariano (2016). Viaje Onírico al mundo de Dante. Editorial Miranda. 72 pp. Villa de Cura, estado Aragua. Venezuela
  4. Dante Darmouth Project (2018).  https://dante.dartmouth.edu/
  5. Chiclana, Ángel (sf). Dante Alighieri. Divina Comedia. Editor digital titivillus. Versión PDF. 1286 pp.
  6. Sermonti, Vittorio (2015). L’Inferno di Dante. Edizione definitiva. Supervisione di Gianfranco Contini. Bur Rizzoli Ediciones. 1ra edición BUR Classici. 686 pp. Italia
  7. Sermonti, Vittorio (2015). Il Purgatorio di Dante. Edizione definitiva. Supervisione di Gianfranco Contini. Bur Rizzoli Ediciones. 1ra edición BUR Classici. 637 pp. Italia
  8. Sermonti, Vittorio (2015). Il Paradiso di Dante. Edizione definitiva. Revisione di Cesare Segre. Bur Rizzoli Ediciones. 1ra edición BUR Classici. 649 pp. Italia
  9. Nembrini, Franco (2017). In cammino con Dante. Editoriale Garzanti. 280 pp. Bergamo, Italia.
  10. Garaviglia, Maria Adele (2011). Lettera a Cangrande. Traduzione inedita. http://www.classicitaliani.it/dante/cangran.htm. Biblioteca dei Classici italiani di Giuseppe Bonghi http://www.classicitaliani.it/.
  11. Onorati, Aldo (2013). Canto per canto: Manuale dantesco per tutti. Enciclopedia infinita, Società Dante Alighieri. 288 p. Roma, Italia.
  12. Battistessa, Ángel (2003). Dante Alighieri, la Divina Comedia 1-Infierno. 3ra edición. Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires. 473 pp. Argentina.
  13. Battistessa, Ángel (2003). Dante Alighieri, la Divina Comedia 2-Purgatorio. 3ra edición. Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires. 443 pp. Argentina.
  14. Battistessa, Ángel (2003). Dante Alighieri, la Divina Comedia 3-Paraíso. 3ra edición. Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires. 475 pp. Argentina.
  15. Navarro, Pilar & Cordova, Pedro (sf). Dante Alighieri, la Divina Comedia. Colección Pala Viajera 12. Ediciones Eduven. 265 pp. Caracas, Venezuela.