“La puerta que se cierra” el nuevo libro de Mirco Ferri

La publicación recoge las memorias colectivas de quienes dejaron su tierra natal y a través de un trabajo de compilación cronológica de fotografías, cartas y recuerdos, se deja ver la historia de los inmigrantes en Venezuela, cuyos descendientes, se ven ahora obligados a emigrar y repetir el ciclo de sus antecesores
La publicación recoge las memorias colectivas de quienes dejaron su tierra natal y a través de un trabajo de compilación cronológica de fotografías, cartas y recuerdos, se deja ver la historia de los inmigrantes en Venezuela, cuyos descendientes, se ven ahora obligados a emigrar y repetir el ciclo de sus antecesores

CARACAS – Mirco Ferri bautizó en las instalaciones del Centro ItaloVenezolanosu segunda novela “La puerta que se cierra”, libro publicado por Oscar Todtmann Editores con prólogo del Embajador de Italia, SilvioMignano, en el que a través de la memoria colectiva de sus protagonistas, el autor va construyendo una epopeya sobre la inmigración italiana en Venezuela en los años cincuenta.

En el texto se confronta el pasado con la realidad actual, cuando el narrador ve a sus hijas realizando el viaje de retorno a la tierra original de sus padres inmigrantes, lo que refleja una especie de juego de puertas giratorias y una de las grandes preocupaciones actuales: la emigración, lo que se abandona y lo que se adquiere desde el exilio, sumado a la nostalgia por el futuro que se forja y la resignación, señaló Mirco Ferri, quien escribió también la novela, Vidas de perros (2015) de la mano de la misma editorial.

“Suele decirse que la gente termina acostumbrándose a todo, por muy duro que parezca al principio. No sé si nosotros ya hayamos llegado a ese momento de conformidad; creo que no hemos terminado de procesar las verdaderas implicaciones de lo que nos está ocurriendo”, cita la nueva publicación.

En la ceremonia de presentación estuvieron el Embajador, escritor y artista Silvio Mignano y el historiador Rafael Arraíz Lucca, quienes con emotivos discursos dieron paso al bautizo con “Limoncello” de la reciente obra de Ferri.

Evento de lanzamiento de “La Puerta que se cierra” en las instalaciones del Centro Italo Venezolano de Caracas

La visión del prologuista

“Más que un retrato familiar (…) es una novela de formación, en la cual las memorias subjetivas del narrador, la historia de una familia y la epopeya colectiva de Venezuela, y de la gran migración italiana de posguerra se funden en una sinfonía única. (…)  Cada lector buscará, reconocerá y apreciará el sonido de uno u otro instrumento (…) que representa una de los intentos más logrados de contar la historia de los italianos en Venezuela: una suerte de versión en prosa del gran poema Mi padre, el inmigrante de Vicente Gerbasi” dijo el Embajador Mignano.

Afirmó que es un libro importante para los italianos en Venezuela,porque es una especie de autobiografía colectiva de los inmigrantes de las distintas generaciones que han cruzado este país en los diferentes momentos históricos (incluyendo a la familia de Ferri), y se observa las dificultades económica que enfrentaron durante la posguerra y el progreso que lograron gracias a la nobleza de estas tierras, y que luego, han tenido que pasar por el momento de decadencia que confrontan y que también involucra a la comunidad italiana, así como a todos quienes viven en este país.

“El libro, que tiene una base personal y una documentación bastante clara, acompañada de fotos y algunos testimonios de lo que ha ocurrido, posee un elemento literario bastante evidente y se aprecia que es una novela en primera persona, pero que el autor pasa de una persona a la otra de manera interesante, para demostrar que lo que ocurre tiene que ver con él, con quien lee, con la comunidad, con la familia y con un colectivo”.

“La puerta que se cierra” es definitivamente eso, pero desde el punto de la narración, la obra se refiere principalmente, a la fase de construcción de la Venezuela cuando llegaron los inmigrantes italianos, mientras que el presente con sus dificultades es tratado con cierto pudor por parte del autor, y aunque no lo esconde, lo explica sutilmente. “Es curioso que no haya querido centrarse mucho en la fase de dificultades, pienso que en cierto sentido es para alejarse de un dolor que esconde, pero que reconoce y describe”.

El eterno inmigrante

Por otra parte, Arraíz Lucca comentó sobre la llegada de los italianos a Venezuela durante la colonia y luego la época republicana, mencionando a destacados descendientes como Germán Roscio y Vicente Gerbasi, que han dejado un importante legado en este país.

Destacó al personaje bicultural, que resulta de esa combinación de nacionalidades que tiene los hijos de los inmigrantes, como le ocurre le propio Mirco Ferri, que es resultado de un fenómeno que se ha venido desarrollando desde el siglo XIX

Hizo referencia al filósofo italiano Giovanni Sartori, quien tiene una tesis extraordinaria sobre la “multiculturidad”, en la que analiza a personajes que encarnan perfectamente con el autor del libro y que ya lo había enfrentado su padre, y que cuando regresan a Verona (su ciudad natal) para ver a su familia, ya no era el mismo italiano que se había ido; entonces le empieza a ocurrir como a  muchos inmigrantes que jamás pierden sus raíces, pero que cuando regresan a su casa de visita, se siente también extranjeros en su lugar de origen. “Son como personajes en el océano y en el medio, porque se va creando un arquetipo de un personaje bicultural”.

“Que agradezco yo de este libro, su lengua minimalista, aquí no hay giros liricos de ninguna especie, ni Mirco trata de convencernos que es un gran escritor. Hay una gran modestia, sobriedad, una gran austeridad y es un extraordinario logro del libro que no importa si es o no novela, lo que me importa es que son unas memorias que tiene unos retratos conmovedores de su padre, madre y de sus hijas, que ahora son inmigrantes igual que sus abuelos y Mirco quedó en el medio para más complejidad de estos personajes biculturales”.

El autor Mirco Ferri, un personaje bicultural

El lanzamiento

“Este libro es una crónica, una novela testimonial y muchas cosas, pero sobre todo es un homenaje a todas esas personas que apostaron por un cambio de vida de tierras lejanas, que vinieron tan solo con una maleta y muchas ganas de triunfar. Personas que formaron sus familias aquí y crearon lazos con los venezolanos. Son esos personajes que nunca aprendieron a hablar español bien, pero se sintieron más criollos que ninguno, sin dejar de sentir nostalgia por lo que dejaron atrás”, comentó Mirco Ferri.

“La historia que narro no es la más extraordinaria, es de las más normales, es una historia ‘fatta in casa’, con sabor a ragú, a polenta con salchicha y a ‘tortellini in brodo’, con aroma a albahaca a orégano y a romero. Una historia también hecha con fotografías, cartas, telegramas y documentos como la historia de muchos, pero deseando con muchas ganas, compartirlo con el público para dejar un testimonio”, agregó.

Por último, dijo que la publicación también toca un tema doloroso, el desarraigo de los hijos de inmigrantes que viven una partida doble; en la infancia, viviendo lejos de la gran familia que se había quedado en el otro continente, y se conoce sólo por referencia de lo que contaban los padres, y abuelos, tíos y primos que eran solamente nombres o fotografías queenvejecían en antiguos álbumes, o que y de vez en cuando llagaban impresas en un correo. “Y todo lo revivimos ahor,a viendo que nuestros hijos se van casi que obligados a emigrar, porque el país no les permite desarrollarse profesional ni personalmente”.

Ferri finalizó agradeciendo a los colaboradores que hicieron posible la edición del libro, entre ellos la Embajada e Italia, el Instituto Italiano de Cultura de Caracas y Oscar Todtmann Editores. 

Letizia Buttarello