Casla pide a la CPI que intervenga e investigue torturas en Venezuela

La Corte Penal Internacional (CPI), recibió este martes denuncias hacia Venezuela por parte del instituto checo de derechos humanos Casla, quienes denuncian “ las demostraciones de violencia y de las torturas han sido reincidentes en algunos casos de personas en Venezuela” según declaraciones dadas por Tamara Sujú, directora de Casla
La Corte Penal Internacional (CPI), recibió este martes denuncias hacia Venezuela por parte del instituto checo de derechos humanos Casla, quienes denuncian “ las demostraciones de violencia y de las torturas han sido reincidentes en algunos casos de personas en Venezuela” según declaraciones dadas por Tamara Sujú, directora de Casla

CARACAS.- La directora del instituto Casla, Tamara Sujú, el cual está especializado en casos de América Latina, explicó que tras haber observado en Venezuela las reincidentes torturas, llevaron a cabo una solicitud para la Corte Penal Internacional y pedirle que envíe una “misión sobre el terreno” para recabar datos para su investigación.

Este procedimiento es algo permitido en el examen preliminar que realiza el CPI para las consultas necesarias con autoridades competentes y partes interesadas (familiares y ONG), añadió la abogada.

La venezolana, actualmente con asilo político en la República Checa, lleva presentados desde mayo de 2016 cuatro pliegos con denuncias de tortura presuntamente sufridas por más de 600 personas.

Sujú entregó en la CPI un quinto pliego con 16 nuevas incidencias de tortura que afectan a 44 víctimas directas, sobre todo militares y algunos civiles relacionados con ellos.

Recordó que en este momento hay en Venezuela 82 militares encarcelados, los cuales son denominados como “presos políticos” y aseguró que la mitad de ellos han sido torturados.

Sobre el nuevo pliego, Sujú precisó que “en varias incidencias prevalece el crimen de violencia sexual, con una violación y varios intentos de violación”.

También se han entregado tres denuncias sobre desaparición forzada de personas, así como contra la “nueva cadena de mando” responsable de torturas durante 2018.