Giorgio consolidados por su servicio técnico y de postventa

Representes de Rancilio, Faema, Casadio y Marzocco, el Grupo Giorgio sigue apuntando al mercado venezolano. Mantener un buen stock, ofrecer equipos de calidad, dar asesoría y servicio post venta ha sido la clave de este próspero negocio familiar
Representes de Rancilio, Faema, Casadio y Marzocco, el Grupo Giorgio sigue apuntando al mercado venezolano. Mantener un buen stock, ofrecer equipos de calidad, dar asesoría y servicio post venta ha sido la clave de este próspero negocio familiar

CARACAS – La historia del Grupo Giorgio empezó hace 58 años con la llegada de Giorgio Taurchini a Venezuela, quien vino a trabajar como técnico de la marca de máquinas de café Giaggia, pues había recibido una capacitación especial en Italia y los representantes en Venezuela eran parientes y estaban abiertos a que llegaran a apoyarlos con el servicio técnico.

Alessandra Taurchini, nieta de don Giorgio y quien actualmente lleva la empresa junto a su padre y hermano, comentó que su nonno luego de trabajar unos años con Giaggia se independizó y fundó el Taller Giorgio.

A través de los años, empezó a importar sus propias piezas y trajo al país las primeras diez máquinas Rancilio, que también eran de una empresa familiar, con cuyos fundadores aún hoy mantienen relaciones.

“Mi abuelo se dedicó a esa actividad hasta finales de los 70 y principios de los 80, pero ya estaba cansado porque le gustaba abarcar todo y le costaba delegar, y había además una gran demanda de servicios técnico. En ese momento mi padre al darse cuenta que el área estaba algo desasistida, se involucró y rescató las gestiones de servicio técnico de lo que para ese momento era ya Distribuidora Giorgio”.

Fue así como en los ochenta retoma el taller y las relaciones con los proveedores de partes y piezas porque eran la base del negocio, la cual hoy nos sigue caracterizando y permite mantener el posicionamiento sólido en el mercado, porque “lo que vendemos lo reparamos”, hay una continuidad de servicio y más ahora que los tiempos son difíciles, explicó Taurchini.

“Mi papá le dio una visión distinta al negocio, lo estructuró como una empresa y diseñó estrategias de mercado. Invirtió en publicidad; desarrolló una red de técnicos especializados en todo el país y tuvo una visión macro de lo que era el negocio y así fue creciendo”.

Un valor de crianza

“En el 2010 cuando se cumplieron los 50 años de la empresa y pasó a llamarse Grupo Giorgio, ingresamos mi hermano y yo a compartir la gerencia del negocio con mi papá y cada quien tiene sus áreas y responsabilidades”.

Hoy es una empresa que representa las máquinas de café de las marcas Rancilio, Faema, Casadio y la novedosa Marzocco, que es un equipo hecho a mano en Florencia que fue lanzada recientemente en Venezuela, además de la comercialización de hornos para pizza, máquinas de hielo, rebanadoras y máquinas de queso, entre otras cosas.

Dificultades económicas hay bastantes, sin embargo, crecimos con un espíritu de lucha y es un valor de crianza, es difícil, pero si se puede. Hoy seguimos trabajando y el nonno sigue con vida, enfatizó Taurchini.

Dijo que tratan de mantener un buen stock de repuestos porque el servicio técnico aumenta en momentos de crisis, pero el mercado ha cambiado y aunque fueron proveedores de las grandes vitrinas europeas, restaurantes, bodegones y supermercados, eso ha ido evolucionando y ahora existen otras cadenas comerciales y panaderías.

Ha habido una profesionalización que ha puesto en auge a los baristas, quienes ahora entran a formar parte del negocio del café en Venezuela. Igualmente, el consumidor se ha vuelto más exigente porque conoce y el perfil de los clientes ha cambiado porque son emprendedores y comerciantes que busca invertir en un negocio.

El tiempo de reposición es más largo por el tipo de economía, el stock se reduce a la demanda actual, y el tiempo para recuperar una inversión que ronda los dos mil dólares puede ser complicado, pero lo que complementa y acompaña la venta del café puede ayudar a recobrar el capital un poco más rápido.

Comentó que Venezuela es atípica en el consumo de café. La inmigración de los años cincuenta trajo el consumo de café expreso hecho en máquina porque aquí se tomaba café colado, y esa inmigración trajo un hábito de consumo que no se repetía en los países vecinos, aunque ahora las cosas hayan cambiado por la coyuntura nacional, pero hay que tener siempre presente que Venezuela es productor de café y en este momento es un área que está resurgiendo.

Lo que pide el mercado

El Grupo Giorgo, distribuidor exclusivo en Venezuela, pero con una compañía aleada en Colombia, ha sufrido un descenso en los últimos cinco años por la realidad país, pero siguen apostando porque en el mercado nacional hay gente que quiere invertir y ello lleva a ofertar equipos con durabilidad, ofrecer asistencia técnica y dar asesoría post venta, que es fundamental para el negocio.

Aunque la Giaggia ya no está en Venezuela desde hacer muchos años, la marca Rancilio tiene una participación entre 60 y 70% en el mercado local. Rancilio y Faema tienen una trayectoria interesante y apuntan a distintos targets de la actividad comercial y también al segmento hogar que trabaja con cápsulas, cuya inversión es menor en cuanto a máquinas y es una tendencia que cobra fuerza en el mundo y que, aunque quizá un poco más tarde, siempre termina llegando a Venezuela.

Alessandra Taurchini comentó que su hermano Claudio ha enfocado la estrategia comercial hacia los baristas y ha incluido métodos de extracción distintos al expreso.

La incorporación de la máquina Marzocco a la plaza nacional responde a la especialización de los baristas y operadores, pues está fabricada por baristas para baristas, y diseñada pensando en ellos. El modelo que llegó al país es la “strada” porque fue hecha recogiendo las necesidades de la calle y se plasmó en una máquina.

Destacó que ésta no ha sido la única crisis ni control de cambio que ha enfrentado la empresa, y reconocen que actualmente la gente invierte básicamente en reparación y servicios, por lo que para esta máquina hay poco mercado en el territorio y por el tema costo son inversiones importantes, de hecho, es un equipo que a nivel mundial no apunta al volumen sino a la venta de su nicho en particular porque su rango de inversión duplica al de cualquier otra, pero hay mercado para todo, simplemente hay que tener lo que demandan los consumidores.

Letizia Buttarello