Docentes todavía no saben lo que cobrarán

La secretaria nacional de la Federación Venezolana de Maestros, María Teresa Clemente aseguró que el gobierno no ha realizado reuniones con el gremio y temen de como serán las condiciones en las que se va a ejecutar el nuevo salario
La secretaria nacional de la Federación Venezolana de Maestros, María Teresa Clemente aseguró que el gobierno no ha realizado reuniones con el gremio y temen de como serán las condiciones en las que se va a ejecutar el nuevo salario

CARACAS – La secretaria nacional de la Federación Venezolana de Maestros, María Teresa Clemente, informó que aún no se sabe lo que cobrarán los docentes en la quincena del mes septiembre

“Nosotros en este momento no sabemos si vamos a cobrar la quincena porque el presidente Nicolás Maduro la ofreció en tres partes, lo que significa que él todavía no sabe qué vamos a cobrar nosotros” expresó.

Clemente aseguró que el gobierno no ha realizado reuniones con el gremio y temen de como serán  las condiciones en las que se va a ejecutar el nuevo salario.

“El gobierno pretende incluir al gremio de los trabajadores en la misma tabla de la administración pública, pero nosotros obtenemos nuestras ganancias a través del contrato colectivo, lo cual se debe respetar”, sostuvo la secretaria.

Explicó que la tabla salarial de los docentes en todas las categorías se inicia con ochos salarios mínimos que es “más o menos estable”. Sin embargo cree que el gobierno aumentó el salario de manera arbitraria y por supuesto ahora no saben como enmendar el error”.

La docente dijo que se han realizado visitas a distintos preescolares en los que se observan propagandas políticas del gobierno excesivas como “aquí no se habla mal de Chávez”

También desmintió que el gobierno haya realizados las construcciones de escuelas públicas y mejorado las infraestructuras de algunas escuelas en deterioro.

“Cada día se han incrementado las necesidades como: persecución laboral, violencia escolar, desequilibrio entre la seguridad de docentes-alumnos y abuso al diseño curricular. No hay bienestar social para los estudiantes, lo que hay es una  desaparición progresiva de la acción pedagógica”, explicó.