Con las mujeres de Brasil: #EleNâo

Pantaletas en la playa de Copacabana: protesta de la mujeres brasileñas
Pantaletas en la playa de Copacabana: La acción de denuncia de la ONG Río da Paz pretende llamar la atención sobre las violaciones sexuales que sufren las mujeres en Brasil:

El hashtag #EleNâo y el grupo Facebook Mulheres UNIDAS CONTRA Bolsonaro! son las armas que están utilizando las mujeres, en Brasil, para manifestar su oposición a la candidatura de Jair Bolsonaro a la Presidencia de su país. Y el éxito ha sido superior a las expectativas.

El grito de “Él no” no solamente ha reunido a millones de mujeres en Brasil sino que ha superado los confines del país y catalizado el apoyo de otrasquienes desde diferentes naciones, han hecho propia la lucha que están llevando adelante las brasileñas. Expresiones de solidaridad han llegado de actrices, artistas, periodistas, activistas. Todas UNIDAS CONTRA Bolsonaro.

El candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro es un hombre quien sin pelos en la lengua ha manifestado, más de una vez, su desprecio hacia las mujeres, la comunidad LGTBQ, los afroamericanos, los indígenas. Muchos los calificativos insultantes que a lo largo de una candente campaña electoral ha reservado a todos ellos. Ni su propia hija se ha salvado de su desdén cuando dijo que había tenido cuatro varones y, luego, “aflojó” y le nació una niña. Bolsonaro tiene un proceso pendiente en la Suprema Corte por “apología de violación” tras decir a la diputada del Pt María del Rosario que “no merecía ser violada por fea”. Pareciera dar por descontado que las mujeres en general merecen ser violadas y que las únicas que tiene alguna posibilidad de salvarse de ese derecho masculino son las que no responden a los cánones de belleza de los violadores. Y siguiendo ese razonamiento podríamos considerar que la concejal de Río de Janeiro Marielle Franco mereció ser asesinada el pasado 14 de marzo por ser mujer, afroamericana, lesbiana y además de izquierda. ¿Será por esa misma razón que sus asesinos todavía no están presos?

La violencia verbal de Jair Bolsonaro  no conoce límites ni contenciones. Ha afirmado que considera justo el uso de la tortura así como el de la pena de muerte y ha mostrado abierta admiración hacia el coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, uno de los más crueles torturadores durante la dictadura que ensangrentó las calles de Brasil entre 1964 y 1985.

Surge espontáneo preguntarse cómo puede un pueblo olvidar tanto dolor. Cuando Brasil en 2014 instauró la Comisión Nacional de la Verdad, años después de Chile y Argentina, los testimonios de los sobrevivientes fueron estremecedores. Sobre todo los de las mujeres quienes han sufrido todo tipo de violencia, más todavía si estaban embarazadas.

En una población agobiada por una crisis económica, golpeada por los escándalos de corrupción y un resurgimiento de las tensiones sociales, la violencia que ha signado toda la campaña electoral ha dejado su marca. Y una de las primeras víctimas de esa violencia ha sido justamente Bolsonaro quien fue acuchillado por un desequilibrado durante un mitin. Un episodio deplorable, del cual por suerte salió vivo gracias a la pericia de los médicos, que agregó leña al fuego. Los tonos de los secuaces del candidato ultraderechista, en lugar de moderarse, se volvieron aún más virulentos hasta el punto que el vicepresidente, el general retirado Hamilton Mourão, declaró públicamente: “Si quieren utilizar la violencia, los profesionales de la violencia somos nosotros”. Palabras que no dejan lugar a dudas sobre el futuro que esperaría a los brasileños si él y Bolsonaro llegaran a la Presidencia.

La situación es tan grave, el peligro para todas las minorías tan real, que las mujeres decidieron reaccionar antes para no tener que lamentar después, como ocurrió a las norteamericanas quienes descubrieron la unidad y llenaron las calles de todas las ciudades cuando ya era demasiado tarde.

Las brasileñas representan el 52,5 del electorado y son también las que más votan. Según una encuesta de Datafolha el 49 por ciento de ellas no apoya a Bolsonaro. Son números que preocupan y que están haciendo temblar la seguridad presuntuosa del ex coronel y su séquito quienes han reaccionado a su manera: con amenazas y falsas noticias difundidas por las redes.

Es duro para unas personas tan orgullosas de su masculinidad, tan seguras del poder que les confiere su sexo, pensar que las mujeres puedan poner en peligro su victoria. Pero así es.

Y #EleNâo se ha vuelto el grito no solamente de las brasileñas, sino de todas las mujeres quienes creemos en la democracia, en la paz, en el respeto hacia todos los seres humanos, sean cuales sean su sexo, preferencias sexuales, color de piel, ideología.

¡No, Bolsonaro! #EleNão

Mariza Bafile