La Ciudad Eterna los formó y la Ciudad Jardín los juntó

Fotos de Navidad en Maracay
Un regalo de Navidad para Maracay: La religión y la música sus 50 años este diciembre aquí celebraron

Leo en un artículo publicado en musicaantigua.com, portal especializado en la música compuesta antes de 1750, la constatación de cómo ha sido la relación entre la música y la religión a lo largo de la historia de la humanidad. Allí se afirma que el cristianismo ha cultivado particularmente la original vinculación que existe entre el juego de los sonidos musicales y la semántica del ser espiritual y menciona de cómo innumerables compositores, incluso tan destacables como Monteverdi, Bach, Haendel o Vivaldi, han incluido en sus obras creaciones para la Iglesia.

Este aspecto me hace reflexionar aún más sobre las dos celebraciones que este año honraron a nuestra amada Ciudad Jardín. A lo largo de todo el 2018 se sostuvieron encuentros para recordarlos y diciembre no fue la excepción, más bien fue el broche de oro con el cual concluyó el año del quincuagésimo aniversario: El 08 de diciembre cerramos el año de los 50 años de ordenación sacerdotal del Obispo de Maracay: Monseñor Rafael Conde y el 19 de diciembre concluimos con los festejos por las 5 décadas de vida artística del Maestro de la Guitarra Clásica, creador en el año de 1986 del Encuentro Internacional Guitarrístico de Choroni, Efraín Silva, quien consigue mucha de su inspiración precisamente en la religión, herencia directa de su madre quien le inculcó la devoción en su niñez, tanto así que tiene editado un disco como solista que lleva por nombre Amen Forever.

El Obispo con su predicación y el compositor con su interpretación nos han regalado durante 50 años su talento, su alegría y sobre todo su capacidad de transmitirla. De hecho quedaron reseñadas en la página web reportecatólicolaico.com, las palabras ofrecidas, durante el acto litúrgico, por el Cardenal Jorge Urosa Savino quién vino expresamente desde la Arquidiócesis de Caracas acompañado de las máximas autoridades del cuerpo eclesiástico en Venezuela, a oficiar la misa en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción (también conocida con el pseudónimo de San José, patrono de Maracay, por ubicarse en la Parroquia homónima). El Cardenal Savino afirmó que Dios le concedió a Monseñor Conde el Don de la chispa graciosa, una cualidad que se personifica en la simpatía, el buen humor y la inventiva siempre lista que ha alegrado la vida de quienes se han cruzado, y se cruzan en su camino y que además representan verdaderos encuentros de paz espiritual.

Previo a la misa, se apersonó en el recinto sagrado la máxima autoridad civil del estado, el gobernador Rodolfo Marcos Torres quién en compañía de Pedro Bastidas, ciudadano Alcalde del Municipio Girardot que incluye todo el casco urbano de la Gran Maracay incluyendo la población costera de Choroni, para conferirle la orden Samán de Aragua por su destaca trayectoria al servicio de la población. El Nuncio Apostólico Aldo Giordano también se hizo presente en la Ciudad Jardín trayendo directamente una carta de felicitación enviada por el Papa Francisco reconociendo la destacada labor que en todos estos años Monseñor Conde ha desempeñado. Es importante destacar que desde el 13 de julio del 2018, el Obispo de Maracay ha quedado a la disposición de lo que establezca para su futuro el Santo Padre, ya que siguiendo lo establecido en el canon 401 del Código del Derecho Canónico y habiendo cumplido los 75 años de edad ha presentado su renuncia al cargo.

Monseñor Conde luego de haber cumplido con sus estudios en Venezuela en la década de los ‘60, primero en el seminario menor de Caracas obteniendo el grado de Bachiller en Humanidades para luego completar su formación en el Seminario Mayor de Santa Rosa de Lima en la capital venezolana obteniendo el título en Filosofía y Letras, viaja a la Ciudad Eterna para estudiar en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo el título de licenciado en Derecho Canónico.

La misma ciudad y casi contemporáneamente a la cual llegó, realizando un recorrido paralelo, el maestro de la guitarra clásica Efraín Silva. De hecho, los primeros años de formación de Efraín fueron también en la década de los ‘60 en Venezuela, en la escuela de música Pedro Oropeza Volcán (que con el tiempo se transformaría en el actual Conservatorio de Música del estado Aragua) hasta que, y gracias al determinante apoyo del más famoso guitarrista venezolano, Alirio Díaz, llega al prestigioso Conservatorio de Música Santa Cecilia de Roma. Entre los alumnos de esta destacada institución se cuentan nombres como el afamado Giacomo Puccini. Allí Efraín obtiene lo que sería la licenciatura en Música mención Guitarra Clásica y posteriormente allí mismo haría la maestría en Física Acústica.

Para tener una idea de lo que ha sido la trayectoria del maestro Efraín nada mejor que las palabras de Alejandro Bruzual, quizás el más importante historiador de la guitarra clásica venezolana: “…el maestro pertenece a la cuarta generación de guitarristas venezolanos, viene de una tradición que cuenta en su haber, en línea directa, a Raúl Borges, Antonio Lauro y Alirio Díaz, o lo que es lo mismo, músicos que han logrado trascender lo local, lo nacional, lo continental, para convertirse en referencias de la historia guitarrística internacional”.

Monseñor Rafael Conde y el maestro Efraín Silva, representan esa comunión entre la música y la religión y ambos luego de haber hecho vida en el exterior y terminar ambos su experiencia en la península itálica, regresan a Venezuela para devolver a su tierra natal todos esos conocimientos y experiencias aprendidas durante su peregrinaje. Monseñor Conde ejerce los cargos de Obispo Auxiliar en la Arquidiócesis de Caracas, luego fue Obispo Coadjutor en la Diócesis de La Guaira para ser designado después Obispo de Margarita para finalmente llegar a Maracay en el año 2008 en sustitución de quién es hoy el Arzobispo de Valencia, Monseñor Reinaldo Del Prette Lissot.

Monseñor Conde durante su gestión en la Ciudad Jardín ha ordenado 18 sacerdotes y ha fortalecido la labor del seminario diocesano de la ciudad, impulsando y promoviendo los estudios de filosofía. Ha sido un ejemplo de alegría, sobre todo en estos tiempos tan difíciles, donde ha sabido promover los valores de humildad, amor y confraternidad. Ha sido un gran defensor de los intereses del pueblo y ejemplar ha sido su lucha por la justicia social. Su objetivo ha sido desde siempre establecer las mejores relaciones entre la iglesia y el estado para que juntos alcancen el fin común de lograr el bienestar de toda la feligresía.

El maestro Efraín también ha hecho lo propio, su amor y su apego por su Venezuela lo motivaron a fundar la escuela de música Vicente Mendoza de Turmero, a dirigir el programa de música venezolana del sistema de orquesta juvenil en varios estados, funda la cátedra de guitarra en la escuela de música de Las Acacias (posteriormente bautizada como la escuela de música Federico Villena de Maracay), ha sido director y arreglista del Movimiento Coral Aragüeño. Loable ha sido su labor en formar nuevas generaciones de guitarristas, más de 200 jóvenes talentos han pasado por sus manos en todos estos años. Asimismo ha apoyado a muchos de sus pupilos que están en el maravilloso mundo de la música, de hecho se cuentan alumnos suyos en Austria, Suiza, Estados Unidos, España por nombrar algunos. Pero la iniciativa que sin duda alguna le llena de más orgullo es la de haber sido creador y fundador del Centro Guitarrístico de Aragua y tal como él mismo lo afirma la razón primaria era la de tratar de replicar sus vivencias en la ciudad de Roma y de allí la génesis del encuentro guitarrístico de Choroní como una manera de sacar a los estudiantes de la rutina académica, del entre muro. El encuentro guitarrístico internacional de Choroní (que en realidad empezó en Ocumare de la Costa) se ha convertido en una experiencia por demás positiva que trasciende incluso a lo personal por esa convivencia única que se logra entre los estudiantes y los maestros y que este año llegó a su XXII edición que precisamente ha sido dedicada como homenaje a su labor en estos últimos 50 años. La inauguración de esta vigesimosegunda edición se realizó en la Casa de Italia de Maracay el 08 de noviembre up, donde además se estrenaron 3 obras: “Los Tacarigua” (o “Crónicas del Viejo Lar” que se tocó por primera vez en Maracay), y dos estrenos mundiales absolutos: Concierto de Choroní y Volvieron Las Guitarras “Este Pequeño Cuento” de Otilio Galíndez.

 

Si hay una característica que acomuna a estos dos ilustres ciudadanos venezolanos que fueron por Maracay adoptados, es la humildad que los caracteriza lo cual hace de ellos dos seres humanos aún más extraordinarios y que merecen todos los elogios por la labor en silencio y casi en el anonimato que han desempeñado durante estos 50 años. En la Ciudad Eterna se formaron y aquí en la Ciudad Jardín se juntaron. Nuestra ciudad se vistió de gala para recibir uno de sus mejores regalos de Navidad durante el tributo ofrecido a estas dos personalidades del mundo de la música y de la religión orgullo de nuestra región.

Para nosotros que representamos a la Sociedad Dante Alighieri en Venezuela y al Colegio Juan XXIII, única institución que imparte desde el maternal hasta quinto año de bachillerato el idioma italiano dentro de su pensum de estudios, la misa y el almuerzo para celebrar el quincuagésimo aniversario de la ordenación sacerdotal del Obispo de Maracay fue un motivo más de celebración ya que quién hasta hace muy poco fuera el rector de nuestra institución educativa que se gestiona a través de la Parroquia San Carlos Borromeo, presbítero Jesús Díaz Dagger fue designado por el mismo Monseñor Rafael Conde como el nuevo Párroco de la Catedral de Maracay a partir del 01 de diciembre del 2018 como un reconocimiento a su labor en estos últimos años. Además estar allí compartiendo en el almuerzo ofrecido por la máxima autoridad del estado en el recientemente reinaugurado hotel Marriot de nuestra ciudad representó también una alegría personal ya que la fundadora de la Sociedad Dante Alighieri, mi madre la Cav. Margherita Cavani estaba celebrando sus 78 años y por otro lado y hablando de 50 años, este año también Carolina López la actual Vice rectora del Colegio Juan XXIII, mi compañera de viaje, la madre de mi hija, mi esposa desde el año 1994 cumplió el pasado 19 de octubre sus 5 décadas de existencia haciendo de este año 2018 un año realmente especial. Allí estábamos compartiendo junto a todas las órdenes religiosas que hacen vida en Venezuela: Salesianos, Franciscanos, Maristas por nombrar solo algunas, así como todo el cuerpo diocesano incluyendo al Ordinariato Militar de Venezuela representado por Monseñor Benito Méndez, así como el Exarcado Sirio de Venezuela que tiene su sede en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de San Jacinto de la ciudad de Maracay, en la persona de su líder espiritual Monseñor Mar Timoteo Hikmat Beylouni.

Monseñor Conde y el Maestro Efraín Silva son ejemplos vivos de esa unión que desde siempre han hermanado a Italia y Venezuela, un vínculo indisoluble que se demuestra permanentemente y en todos los ámbitos. De hecho el Maestro Silva fue galardonado el 15 de agosto del 2009 en el marco de las celebraciones del día de la amistad Italia-Venezuela. Por eso quisimos ser parte de los festejos por los 50 años de vida artística que se iniciaron a principios de años con un gira por Europa y que cerró precisamente en Roma. Para ello preparamos un programa de lujo y sobre todo le pusimos empeño y mucho cariño. Incluso llevamos a cabo una gira por diferentes radios para promocionarlo, nos abrieron sus cabinas para transmitir a través de la ondas hertzianas: Energía 100.5 FM donde estuvimos en el programa de Maria Rosalin “Chocolate Sin Estrés” y con Ernesto Tarkany Olivotto y su aclamado programa “Café Tarkany” con su famoso slogan “¡Por Venezuela vale la pena!” y del cual tod@s nos hacemos eco. También estuvimos en el programa “Planeta Tierra” de nuestro amigo Cosimo Martiradonna en Cima 97.3 FM y finalmente estuvimos en Éxitos 93.1 FM con Carla Carrera Ortiz y Haissen Barrios en su programa “Cita Éxitos” lo cual nos auguraba que el miércoles 19 de diciembre viviríamos una noche inolvidable.

Así como la celebración de Monseñor Conde se hizo con un almuerzo, también el preámbulo del concierto en homenaje al Maestro Silva honramos la comida con la clausura y premiación del III salón de arte postal internacional dedicado a la cocina italiana en el mundo. Hermoso acto realizado en la galería de arte ubicada en el segundo piso al lado de la biblioteca Cav. Margherita Cavani. Allí nos concentramos y con mucha alegría y energía positiva disfrutamos con todos los artistas presentes, premiados y no premiados que llegaron incluso desde Calabozo y con esa buena vibra nos dirigimos al Cinema-Teatro de la Casa de Italia para seguir disfrutando.

En la noche del miércoles 19 la frase “Abrazando la incertidumbre” que caracteriza a la directora de cultura de la Casa de Italia de Maracay, Evelyn Ranauro-Borges, cobró una fuerza inusitada y como nunca antes tuvimos que hacer alardes de adaptación y plasticidad ante la realidad que nos explotaba en la cara. Ese día los imponderables que sobre todo en estos tiempos nos arropan se presentaron de manera inusitada y lo impensable se hizo realidad: La noche estaba programada para ser mágica, ser histórica, sin embargo los problemas con el transporte que imposibilitó el traslado de algunos de los artistas-alumnos convocados, los quiebres en la logística que impidieron coordinar los tiempos, los accidentes laborales que impidieron a otros de los guitarristas maestros invitados poder interpretar conspiraron definitivamente para que el numeroso público presente pudiera aplaudirlos, incluso el maestro Jonnathan El Barouki, verdadero mentor de la iniciativa sufrió un inesperado percance a pocas horas del inicio del concierto, aunque el aparatoso accidente en moto no impidió que llegara al evento sin importarle los raspones y magullones, todo adolorido se subió al escenario e intento interpretar alguna pieza pero el daño y el dolor en la mano era tal que le imposibilitaron interpretar, más bien debía ir a una clínica para ser revisado.

Sin embargo cuando las cosas se hacen de corazón y se tiene enfrente un ser humano de la dimensión del maestro Efraín, no hay inconveniente que impida disfrutar de la música y el homenajeado de la noche tomó una guitarra, invitó a sus dos hijos, ella violinista y el trombonista de la orquesta sinfónica juvenil del estado Aragua e improvisaron un hermoso, hermosísimo concierto navideño.

Plenamente justificadas las palabras que reseñamos durante la presentación de la vida y obra del maestro cuando afirma que para él la guitarra es un rescate y está convencido que así lo ven también muchos jóvenes de hoy que ven cristalizar a través de ella sus inquietudes y les permite realizar sus sueños adolescentes. Al escuchar al maestro interpretar refuerzo mi convencimiento de que la guitarra es uno de los valores más importantes que sostienen a nuestra amada Venezuela, esa Venezuela que quiere Efraín y que queremos todos.

Cierro mi escrito con las palabras del maestro Alirio Diaz donde él afirma: “Mi arte no es mío, es de todo el mundo. Es una herencia que viene de atrás, de mis antepasados, y yo la disemino desinteresadamente, ayudando con mis brazos, con mi expresión” palabras que perfectamente representan al maestro Silva y que pueden ser absolutamente adaptadas a la labor que desde hace 50 años ha llevado a cabo Monseñor Rafael Conde. Ambos ejemplos vivos de humildad y servicio al prójimo.

Mariano Palazzo