Lucia Ciarcia y su mundo de colores

CARACAS – Lucía Ciarcia, arquitecto, locutora y artista plástica, es una de las pintoras italo-venezolana dedicadas a la abstracción, cuyo estilo lleno de colores alegres y vibrantes, plasma sus sentimientos y busca trasmitir alegría y mucha energía positiva.

Para la artista, todo lo que tiene que ver con el arte la apasiona, de hecho apenas terminó sus estudios en la UCV, comenzó varios talleres entre ellos escultura, torno y figura humana en el taller de Artes de Fuego de Cándido Millán. Allí estuvo 4 años aprendiendo diversas técnicas y luego se dedicó a estudiar pintura durante 6 años más.

Comentó que haciendo estos talleres de pintura en el Ateneo de El Hatillo, surgió la posibilidad de hacer varias exposiciones en Venezuela y se presentó una oportunidad de exponer una individual en Praga, la cual tituló “Sonriéndole a Praga”.

A los dos meses recibió una invitación para participar en la bienal de Arte Contemporáneo en Argentina, donde participó con la obra “Yare” y ganó una mención especial.

“Todo eso ha sido un cadena que me llevó a participar en una colectiva en Louvre de Paris, con una obra llamada “Instantes”, y en paralelo, tuve la oportunidad de montar una exposición individual en Madrid, España”.  Luego de allí, me invitaron a exponer en Egipto, donde tuve una excelente experiencia y me hicieron un reconocimiento por mi trabajo”.

El color es alegría

Ciarcia relató que en Venezuela también ha exhibido su trabajo y actualmente prepara una muestra que se va a presentarse en varias ciudades de la costa este de EEUU, la cual empieza por New York en el mes de septiembre.

Allí no solo va a exponer sus cuadros sino también el “arte para llevar”, a través de la colección para damas que desarrolla con carteras, y se van a desfilar las carteras y su nuevo proyecto que consiste en plasmar el arte en el vestuario y en los accesorios.

Dijo que tiene también una invitación abierta para estar presente en la Bienal de Florencia en octubre.

La pintora explicó a la Voce d´Italia que tiene alrededor de 20 obras listas para exponer y generalmente trabaja en formatos grandes de 2 x 2 metros y 1,50 x 1,50 metros, aunque ahora por demanda de la clientela, comenzó a elaborar piezas pequeñas más prácticas para colocar en apartamentos y oficinas, además que resultan más accesibles por espacio y costos.

Igualmente el  arte para llevar es la novedad, porque la gente puede usar prendas de vestir que son obras de arte como ya ocurre con las carteras y las bufandas que forman parte de la colección de “Arte Ciarcia”.

¿De dónde viene la musa?

Esta sensible mujer, nacida en Tucupita, estado Delta Amacuro, hija de inmigrantes sicilianos, quien siente una profunda motivación por los colores brillantes, explicó que su avance profesional es  parte de un aprendizaje y evolución, y tiene un código de identidad plasmado en sus formas amorfas, en las que traza siempre un círculo que simbolizan el  inicio a la vida. “Cada pincelada de color es un progreso en la vida, lo que quieres ir obteniendo, el amor, el éxito, el progreso y lo que quieres lograr”.

Indicó que previo a su estilo actual, hizo mucho figurativo, porque una buena abstracción tiene que venir de un buen figurativo y saber de proporciones para poder desfigurar.

Asimismo, el uso de diferentes técnicas y materiales hacen que se sienta segura de lo que aplica, y aunque trabajo mucho con paletas, cada pincelada que aplica está llena de alegrías, aunque a veces puede ser que vote una que otra lágrima, pues son los secretos que va plasmado y que muchas veces el espectador lo logra captar.

Dijo que hay un elemento que siempre usa en sus cuadros, como mariposas y corazones, pero se repite siempre el centro o circulo, y es a partir de allí, el punto hacia la inmensidad. Igualmente, utiliza generalmente colores amarillos, fucsia, verdes, cálidos y vivos.

 

Referente al tiempo para hacer una obra, señaló que eso depende si es un pedido o es la preparación para una exposición, de ser así se fija un horario de trabajo bien riguroso, pues es una mujer de grandes retos  y ha logrado hasta pintar 13 obras en un mes.

Comentó que si está inspirada y dependiendo del tamaño del cuadro, puede durar entre 4 y 15 días para completar la pieza.

En cuanto al proceso productivo,  indicó Lucía que tiene una metodología por períodos, e incluyo, si no está conectada, pudiera pasar hasta dos meses sin pintar. Pero en su rutina habitual  aprovecha las mañanas y empieza por preparar las telas, las cuales va trabajando y dejando secar.

“La  inspiración siempre está,  al igual que las ganas, lo que presiona es el tiempo y mientras más pinto, más conectadas estoy y me salen las cosas con más facilidad”, afirmó.

Een cambio si algo no le gusta, lo deja reposar y puede ser que lo retome luego, sino lo abandona porque se da cuenta que no fue su mejor emoción.

Ciarcia quien también es aficionada a los poemas y escribe pero no a nivel profesional, comentó que le encanta y los disfruta porque la hace feliz, al igual que pintar, pero la diferencia en que sus poemas son para ella misma aunque pudiera compartirlos, mientras que los lienzos son un trabajo y profesión.

Sus raíces

La artista, quien ama su ciudad natal, relató que sus padres provienen en Sicilia y toda su familia es italiana, aunque ella y sus hermanos nacieron y crecieron en Venezuela y siguen queriendo mucho a este país.

Su padre, ya fallecido, llegó a estas tierras hace 60 años y se vino de Italia a trabajar en Tucupita junto a su hermano, porque había oportunidades en el área de la construcción ya que estaban construyendo la plaza Bolívar. Al poco tiempo se vino también su madre y se casaron, radicándose definitivamente en este país, del cual se sienten parte y no tienen planes de dejar.

Lucía por su parte, se caso con un hijo de italianos romanos y junto a su familia, viven y adoran Caracas, de donde no piensan irse, a pesar de la situación que atraviesa Venezuela, porque para ella, en la vida todo pasa y esta nación va a mejorar.

Por último, esta integral artista puntualizó que su proyecto inmediato es el arte para llevar, por lo que debe esperar los resultados del primer desfile que forma parte de la gira en norteamérica, que resultará de la fusión con el diseñador, proyecto al que apuesta como una interesante alternativa que integrará el arte y la moda.

Mientras tanto sin parar de trabajar, seguirá abierta a exposiciones y siempre pendiente de nuevas propuestas.

Finalmente, reveló que la venta de sus obras es a través de redes, y al estar inscrita en la Asociación de Artes Plásticas (AVAP), todos se conocen y se apoyan, a la hora de que exista un interesado en alguna obra de arte. Asimismo, ayudan a buscar un curador y una galería.

Puntualizó que ahora hay una nueva forma de compartir con el público a través de espacios en el que se comparten diversas expresiones artísticas (escultura, pintura, orfebrería, música, etc) y se presenta algo más integral como alternativa para dar a conocer el trabajo de diferentes profesionales, porque ahora los tiempos son más difíciles y siempre deben reinventarse las formas de descubrir y mostrarse.

Letizia Buttarello