Desnutrición infantil en Nueva Esparta sobrepasa el 80%

CARACAS – Este miércoles, la coordinadora de la Organización No Gubernamental (ONG), Red de Derechos Humanos, Tatiana Aguilar, informó que en el estado Nueva Esparta el 80 por ciento de la población infantil de bajos recursos presenta síntomas de desnutrición.

Sostuvo que el fenómeno se ha agravado por los altos precios de los productos que son necesarios para el crecimiento de los niños margariteños. Las familias, por la falta de ingresos económicos, no pueden cubrir sus necesidades alimentarias.

Por su parte, el coordinador Diocesano de Caritas regional, Ireneo Valbuena, señaló la vulnerabilidad y abandono de los niños neoespartano,  porque muchos padres han emigrado de la Isla de Margarita, lo que ha ocasionado problemas de depresiones en los menores de edad.

Asimismo, el obispo Fernando Castro Aguayo, junto a la Red de Defensa de Derechos Humanos de Nueva Esparta pidieron que se haga justicias ante las violaciones de DDHH que han ocurrido en el país.

La solitud la hicieron tras la visita que realizó la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos,  Michelle Bachelet, la semana pasada a Venezuela.

También expusieron las actuales y malas condiciones de vida que padecen diariamente varios margariteños.

Violados DDHH de reclusos

Por otro lado, Tatiana Aguilar manifestó preocupación por retaros procesales, hacinamiento en los centros de detención preventiva del estado y la situación de los privados de libertad cuando son trasladados fuera de la región.

La representante se refirió al caso de los privados que se llevaron a la cárcel de Puente Ayala, a quienes les fueron violados los derechos humanos y hasta los de sus familiares por el costo del traslado, alimentación y hospedaje,

Por su parte, Castro Aguayo llamó la atención ante el declive de la calidad de vida de muchos neoespartanos que están en una mínima condición de vida, porque no poseen los servicios básicos necesarios para cualquier ser humano.

Puntualizó que esa situación ha generado más violencia y un aumento de la inseguridad en la Isla de Margarita.