La fe en el mensaje de Dante nos llevó hasta la Virgen del Valle

La cartelera con el programa del evento.
La cartelera con el programa del evento.

Etapa veintidós de Nuestro Viaje (parte I)

Texto @aldosognando
Fotografía: @bettinacammaratag

¡Finalmente!, y al cabo de tres años de estar intentándolo, justo en la víspera de las celebraciones de la Patrona del Oriente Venezolano… ¡lo logramos!

Un viaje largo y complicado, por la logística, los costos, la situación actual por la que atraviesa el país, ¡en fin! Nada nos detuvo, y es así que gracias a la Asociación de Escritores de Nueva Esparta (AENE) y su directora, la profesora Reina Rada, gracias a Bettina Cammarata, profesora de lengua y cultura italiana de la Universidad de Margarita (UNIMAR), gracias a la Universidad de las Artes (UNEARTE) y su sede en el Valle del Espíritu Santo, gracias a nuestra muy querida amiga, la doctora Ana María Michelangelo, corresponsal consular de Italia en Aragua, gracias a nuestros alumnos de italiano en la Sociedad Dante Alighieri de Venezuela-Comité de Maracay, Esman Agreda y Daniela De Silvestri de Agreda, gracias al presidente de la Cámara de la Construcción del estado Aragua y de la Asociación de Abruzzeses de Maracay, nuestro gran amigo el ingeniero Pierluigi Michelangelo, y a tantas personas más que nos apoyaron, pudimos hacer realidad la gran experiencia de italianidad, fusionada con venezolanidad, aderezada de espiritualidad y reflexión ambiental que vivimos del 30 de agosto hasta el 01 de septiembre del 2019 en el estado insular de Venezuela.

Aragua y Nueva Esparta, a través del pensamiento del poeta italiano nuevamente se hermanan, rememorando el legado del prócer libertario, Santiago Mariño, fallecido en la Ciudad de La Victoria, pero nacido en el mismo sitio que nos vio protagonistas el último sábado del mes dedicado al gran emperador romano en el Valle del Espíritu Santo, a escasos doscientos metros de la Basílica Menor de Nuestra Señora del Valle y cuya plaza estaba en plena efervescencia, ya que al día siguiente se llevaría a cabo la tradicional bajada de la Virgen como preámbulo a las festividades para celebrar su llegada allí en el año de 1542, proveniente del arrasado primer asentamiento europeo establecido en Latinoamérica: Nueva Cádiz.

Es bueno recordar que nuestro periplo nacional llevando el mensaje de Dante, comenzó en enero del 2015, cuando celebrábamos el 750 aniversario del padre del idioma italiano en la Ciudad Jardín de nuestro hermoso país, y pocas semanas después realizamos la primera etapa, fuera de Maracay, cuando en junio de ese año fuimos recibidos en el Instituto Italiano, por su directora la doctora Erica Berra acompañada de, quién para ese entonces era, el embajador de Italia en Venezuela, su excelencia Silvio Mignano.

A partir de allí nuestro recorrido fue “in crescendo”, al punto de que finalizado el año 2016 ya eran diecisiete los estados visitados, a los cuales se le sumaron tres más el siguiente año mientras que en el 2018 sólo pudimos lograr alcanzar el estado Vargas, y veinte meses después finalmente el estado insular, por lo que ya solo nos quedarían por visitar: Amazonas y Delta Amacuro.

Lo que suponíamos sería el destino más fácil, por la frecuencia de vuelos y movimientos navieros, se transformó rápidamente en uno de los más difíciles retos a vencer, y fue inevitable reconocer el porqué de la toponimia de su nombre, inmortalizado en su oficial canto, en la II estrofa del himno del estado: “… Su lustre espartano, la fama pregona, la historia la ciñe de lauro inmortal. Sus hijos son héroes de Marte y Belona. Sus héroes son hijos de Homero y Mistral…”. Conformado por las tres grandes islas de Coche, Cubagua y Margarita, fue bautizado, en su conjunto el 12 de mayo de 1817, como Nueva Esparta en homenaje a la valentía con la cual sus residentes lucharon durante la guerra de la independencia al mejor estilo del heroísmo espartano (la antigua Laconia perteneciente a la mítica Grecia Clásica); De hecho, nuestro viaje ahora comenzaba a tomar un cariz de lucha espartana, ya que nuestros esfuerzos por llegar empezaron hace algún tiempo ya, en el 2017 contactamos por primera vez al vicecónsul de Italia de esta región insular sin obtener ningún resultado positivo, para luego, poco tiempo después, una alumna de nuestra academia se residenció en la Margarita bella, y a través de ella, intentamos contactar al director de la local escuela donde se había inscrito para seguir sus estudios de italiano, pero una vez más fueron infructuosas nuestras propuestas, y nos sentíamos tal y como lo vocalizó el cantante Nat King Cole en su famosísima canción: Siempre que te pregunto qué cuándo, cómo y dónde… tú siempre me respondes quizás, quizás, quizás y así pasan los días y yo desesperado y tú, tú, contestando quizás, quizás, quizás… estás perdiendo el tiempo pensando, pensando por lo que más tú quieras hasta cuándo, hasta cuándo y así pasan los días y yo desesperado y tú, tú contestando quizás, quizás, quizás y así pasan los días y yo desesperado y tú, tú contestando quizás, quizás, quizás (https://www.youtube.com/watch?v=IYPoIuoZb-Q)

Así andábamos canturreando cuando una luz de esperanza apareció a mediados del año pasado, a través del profesor Aquiles Ortiz Bravo contactamos a la profesora Reina Rada quien, para ese momento, se desempeñaba como directora del Museo Francisco Narváez de Porlamar, creado en 1979 en honor al escultor margariteño considerado como uno de los más importantes del país. No dudamos ni un momento en establecer los tiempos, pero a los pocos días de empezar la travesía, la logística se nos complicó de tal manera que se nos hizo imposible trasladarnos.

Pero la fe en el mensaje de Dante nos mantenía en pie, recordando lo dicho por su maestro Brunetto Latini cuando se encuentran en el séptimo círculo, donde están condenados en eterno los violentos contra la naturaleza, memorable diálogo lleno de sentimiento cuyas palabras hacemos nuestras: “… Si tú sigues tu estrella, / no fallarás hasta glorioso puerto / cual bien supuse allá en la vida bella… “ DC-Infierno XV, 55-57 como una manera de indicarle al poeta que debe insistir en su misión de redención sin importar las consecuencias y debe siempre evitar a la gente avara, envidiosa y muy soberbia DC-Infierno XV, 68.

Una nueva posibilidad se da cuando la actual corresponsal de Italia en Aragua, conjuntamente con la que para esa época era su colega en la capital del estado Miranda, se entusiasman y contactan al funcionario honorario italiano en Porlamar para coordinar un encuentro institucional, y que a su vez sirviera como marco ideal para charlar sobre Aldo y Dante y el viaje onírico que realizaron ambos. No hubo ninguna respuesta inmediata, y a nuestros llamados, se sumó quién a la postre se convertiría en nuestro Cicerón durante nuestra estadía en la isla: la profesora de italiano Bettina Cammarata quién nos puso en contacto con las Autoridades de la sede de la UNIMAR del Valle del Espíritu Santo, varios correos fueron y vinieron, se establecieron posibilidades, pero no lográbamos materializarlas, hasta que apareció nuevamente la profesora Rada, representando ahora a la AENE con ella fijamos fecha y comenzó ahora ¡sí¡ nuestra odisea.

Ruta maritima en Ferry hacia Isla Margarita desde La Guaira, Puerto La Cruz, Guanta y Cumana.

Al mejor estilo de Ulises en su búsqueda por conocer lo desconocido, comenzamos nuestra travesía recordando lo descrito en el memorable diálogo que llevó a cabo el héroe griego con el poeta latino Virgilio : “… ni la filial dulzura, ni el piadoso / respeto al viejo padre, ni el cariño / que alegría debió dar a Penélope, // vencer pudieron todo el ardimiento / con que yo quise ser del mundo experto / y de los vicios y el valor humano; // más púsome en el alto mar abierto / solo en un leño, y con la compañía / pequeña que después no me ha dejado…” DC-Infierno XXVI, 94-102.

Gracias a nuestra querida Ana pudimos contactar a la naviera Paraguaná (http://www.navieraparaguana.com/), quién hace apenas una semana había habilitado un buque que partía desde el puerto de La Guaira para recorrer las 186 millas náuticas que lo separan del estado Nueva Esparta. Un trayecto de frecuencia semanal y con una duración de ocho horas de navegación.

La salida estaba pautada para las 7 de la mañana y hasta allá nos llevó nuestro compañero Pierluigi quien madrugó para que pudiésemos estar en carretera a partir de las 4 de la mañana, para garantizar así mi llegada a tiempo para el embarque; ameno recorrido ya que en el camino conversábamos y reflexionábamos sobre el actual modelo de desarrollo de nuestra humanidad y de cómo el planteamiento de la economía circular podría ser realmente la respuesta y la posibilidad para una nueva realidad, más eco-sostenible y más justa socialmente, redefiniendo las bases mismas de nuestros valores como sociedad. Algo que ya Dante Alighieri pregonaba en sus tiempos, denunciando la decadencia a la cual se había sumido su Florencia natal corrompida por los 4 costados y evidenciado a lo largo y ancho de todo su poema como en el dialogo con Ciacco en el círculo donde están castigados los golosos: “… justo hay dos, y nadie los escucha; / son envidia, soberbia y avaricia / las tres chispas que arden en los pechos…” DC-Infierno VI 73-75

Este año 2019 Pier ha significado el apoyo necesario para sobrellevar todos los retos a los que nos hemos enfrentado al tratar de promover el mensaje de Dante, como por ejemplo en enero de este año cuando fuimos invitados a Los Teques, y justo ese día, el país se encontraba convulsionado con paro de transporte y mucha confusión e incertidumbre sobre lo que pasaría, pero Pier no se amilanó y se ofreció a llevarnos para cumplir con nuestra misión; Él también nos apoyó de manera incondicional cuando intentamos infructuosamente embarcarnos para Buenos Aires, en julio último pasado, invitados como ponentes en el Congreso Mundial de la Sociedad Dante Alighieri, un evento que tenía que ser inolvidable e histórico y donde jugaríamos un rol estelar, y sin embargo nuestra presencia en la Universidad Católica de esa ciudad solamente pudo realizarse de manera virtual por la incompetencia y la falta de voluntad de la línea aérea que hasta allí nos tenía que llevar (https://www.youtube.com/watch?v=dmj66GmgzCg&t=9s). Situación similar vivimos en mayo de este mismo año, cuando un nuevo evento político social trastorna la sociedad venezolana y frustra nuestro viaje a Rimini en Italia donde tendríamos que haber participado en la reunión de los Consultores Emilianos Romañolos del mundo… cuántos sueños frustrados este año, cuántas oportunidades perdidas hasta la fecha más, sin embargo, la resiliencia es lo que nos caracteriza y es así que continuamos caminando.

El viaje a la Perla del Caribe (la etimología de la palabra Margarita viene del latín y significa precisamente perla) entonces representaba algo más que un simple viaje, mucho más que otra etapa. El viaje a Nueva Esparta significaba la demostración de que somos capaces de soportar y superar todos los obstáculos que durante este año se nos habían presentado, una lucha contra la corriente y las circunstancias, casi que nos sentíamos que estábamos emulando a la adolescente sueca Greta Thunberg, quien con sus dieciséis años ha representado todo un fenómeno social de cambio de mentalidad ante la real amenaza del efecto invernadero y sus consecuencias en el clima global y que cada día nos arropa más por la avaricia desmedida de los seres humanos y la falta de sensibilidad y espiritualidad hacía con nuestra Casa Común, nuestra Madre Tierra, Nuestra Pacha Mama; Las quemas de los bosques y selvas en el mundo son la alerta (Siberia, África, España. Grecia, Portugal, Amazonas), los deshielos en Islandia y Groenlandia son la evidencia, los huracanes, tifones y ciclones cada vez más devastadores son la certeza (por nombrar solo el último: Dorian). Esta chica levanta su voz, y con ella una comunidad que cada día se hace más, y exige a quienes dirigen nuestros destinos que cambien el modelo de desarrollo sobre la cual se sustenta actualmente la humanidad, y es por eso que ella salió de Estocolmo, en un viaje de 14 días por el Atlántico en el velero Malizia II y llegó el 28 de agosto up a New York para participar en la Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas sobre el clima.

En nuestro viaje naviero quijotesco nos rondaba la inquietud por saber si realmente nuestro buque Paraguaná I, poseía las mismas características ecológicas de aquel pequeño velero cuyas emisiones son carbono cero, ya que posee paneles solares y turbinas submarinas que generan la electricidad necesaria para los instrumentos de navegación, para los desalinizadores y tantos otros aparatos… pregunta aun sin respuesta.

En esos pensamientos divagábamos mientras navegamos sentados en nuestros asientos un poco molestos ya que no nos autorizaban para salir a cubierta. Luego de mucho insistir por fin a las seis horas de viaje, la nautimoza (así las llamaban en el buque) nos permitió subir, hasta ese momento el permiso era solo para los que fumaban, vaya manera de desmotivar el terrible vicio del cigarrillo; En fin, nos olvidamos de ese detalle para entregarnos a la hermosa vista de la silueta que ya en el horizonte se delineaba: la península de Macanao y mientras la veíamos nos recordábamos de nuestras visitas al Museo Marino que allí se encuentra (http://www.museomarino.com/museo.html), esta zona está conectada al resto de la isla por el istmo del parque nacional Laguna de la Restinga decretado en el año de 1974 como una manera de proteger la extraordinaria biodiversidad marina de estos parajes, en particular modo la gran variedad de mangles.

Al cabo de ocho horas exactas, es decir a las cinco de la tarde finalmente nuestra nave fondeó en Puerto de Piedras y desembarcamos dirigiéndonos al terminal por la calle del medio, ya que el pasillo techado se había oxidado y parcialmente derrumbado, lo cual hacía imposible su tránsito, al llegar ya nos esperaba en el estacionamiento nuestra amiga Bettina, quién antes de dirigirnos al sitio donde nos hospedaríamos, nos llevó a degustar el primero de unos cuantos cafés que tomaríamos en la isla, y mientras lo hacíamos descubrimos que teníamos amigos en común: Héctor Quiñones y la bella Fabiola Fridegotto, cuya progenitora es la autora del mejor compendio histórico que se haya hecho hasta ahora sobre los italianos en Aragua. Luego de comprar algunas provisiones para pasar la noche, nos fuimos al sector La Salamanca vía Playa El Agua, donde se ubicaba la residencia, que gracias a la extrema gentileza de la pareja Agreda-Silvestri, pernoctaríamos y donde pasadas las nueve de la noche, caímos rendidos, extenuados después de tan largo viaje.

Nuestro amanecer fue un verdadero regalo de la naturaleza, despertados por un dulce trinar de pájaros, nos asomamos a la ventana y allí estaba cubierto por una espesa niebla el cerro Matasiete que junto con la otra elevación: el cerro Guayamuri conforman un conjunto que fue declarado Monumento Natural hace ya 45 años. Un momento de paz que nos llenó de energía y nos repuso completamente, listo ya para enfrentar la interesante jornada, pero esto lo contaremos en la próxima entrega.