Venezolano pasó de ganar $163 en 2013 a $2,64 en la actualidad

CARACAS – Según el reciente estudio de Datanálisis, el poder de compra del venezolano ha tenido una caída de 98%, tomando en cuenta que el salario mínimo en dólares a la tasa paralela pasó de US$ 163 en enero de 2013 a US$ 2,64 en agosto de este año.

El  índice de inflación acelerado que llevó a Venezuela a una hiperinflación desde hace casi 2 años, ha obligado al gobierno a decretar aumentos salariales frecuentes para también apaciguar la reducción de la inversión y consumo interno.

Todo lleva a asegurar que en los próximo días Maduro realizará otro aumento de sueldo, pues en promedio realiza 5 aumentos al año, incluyendo el aumento del bono de alimentación, los cuales tampoco no han favorecido la reactivación del poder de compra debido a la inflación galopante que se sigue registrando en el territorio.

Desde el 2013 hasta agosto de 2019 el gobierno ha anunciado 34 aumentos del salario mínimo integral, solo 17 de ellos han supuesto un aumento del salario medido en dólares con respecto al mes anterior del anuncio.

Controles ineficaces

Recuerdan que recientemente el presidente Nicolás Maduro ordenó a la vicepresidencia Sectorial de Economía la reactivación del sistema de control de precios.

Por otra parte, desde hace días Maduró ordenó reactivar el control de precios a pesar que es de todos conocido, que la medida representa un factor de distorsión de la economía.

Todos los controles de precios aplicados bien  de manera discrecional o por acuerdos, han terminado siendo poco efectivos y no se insertan a la lógica del mercado, produciendo escasez de los bienes controlados y siendo una manera ineficaz de controlar la inflación.

Asimismo, los productores desvían su producción hacia los rubros no supervisados y todo termina generando fallas en la producción, abastecimiento y fomentando más especulación.

Según las investigaciones de la firma, se prevé que si vuelve el control de precio puede repuntar la hiperinflación, la escasez de bienes y la disminución de inversiones de algunas compañías, lo que agravaría más la situación económica y aumentaría los agregados monetarios a finales de año que inciden sobre el tipo de cambio y el nivel general de precios.