Cesta República se reinventa, “en la tierra y en la nube”

Guillermo Barrios, alma de "Cesta República"
Guillermo Barrios, alma de “Cesta República”

MADRID – Ya nada es igual. La emergencia sanitaria ha cambiado nuestra manera de ser. O, mejor dicho, ha sacado a flote nuestro carácter verdadero: los aspectos positivos y también, por qué no, los negativos. Hoy, luego de una larga cuarentena, hay quien ve el vaso medio vacío y quien, en cambio, medio lleno. En otras palabras, quien se rinde frente a la crisis ocasionada por la covid-19 y quien, en cambio, opta por transformar esa misma crisis en oportunidad. “Cesta República” pertenece a esta segunda categoría. Lejos de dejarse amedrentar por los retos que implica la inevitable crisis económica y la “nueva” cotidianidad, acepta el desafío. Y se reinventa. Para eso, tiene como aliados la imaginación, el talento, el entusiasmo intrínseco en el ámbito cultural y el mundo interactivo de las nuevas tecnologías. En estas semanas de confinamiento, hemos apreciado las bondades del “trabajo a distancia”, ¿por qué no trasladar esta experiencia a las manifestaciones y eventos culturales? En fin, ¿por qué no aprovechar las nuevas tecnologías que permiten derribar fronteras y encontrarnos en ese mundo virtual en el cual las distancias dejan de ser insalvables?

– El próximo 20 de octubre cumplimos 4 años. Hemos acumulado un capital intangible, pero importante.  Estas semanas nos hemos rodeado de asesores en el área comunicacional, financiera y de análisis de futuro. Todos han destacado el enorme capital construido con pasión en estos años – Guillermo Barrios habla con el entusiasmo de siempre. Es el alma del proyecto “Cesta República”.

Casi cuatro años de vida. Se dice fácil. Sin embargo, representan un largo camino. En especial, para un proyecto que, desde sus comienzos, tuvo un norte muy preciso: ser punto de referencia cultural para la diáspora venezolana y la comunidad latinoamericana en España.

– Son 3 años y medio organizando eventos y promocionando manifestaciones culturales – nos dice Barrios, quien fuera Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela -. Podría ser mucho o poco. Eso depende del prisma del que se mire. No importa. “Cesta República” se ha ganado el aprecio de su público por lo que ha venido haciendo. Nuestro trabajo se valora muchísimo. Y lo reflejan las redes sociales: rebasamos los 9 mil seguidores. Hoy – añade -conformamos una comunidad orgánica muy importante. Es una comunidad que no sólo nos sigue, también participa activamente.

Barrios habla con entusiasmo. Y con razón. En su aventura lo acompañan Marynell Ortiz y Maitena de Elguezabal, con el mismo entusiasmo e ilusión, y tantos otros.

– ¿Cuáles son los cambios que ustedes piensan darle al proyecto?

 

Guillermo Barrios acompañado por Marynell Ortiz y Maitena de Elguezabal
Guillermo Barrios acompañado por Marynell Ortiz y Maitena de Elguezabal

La respuesta llega de inmediato:

– Tenemos una etiqueta, un lema que es muy descriptivo. Es… – titubea – ¿cómo se suele decir en el argot de las series de televisión…? ¿La “nueva temporada”? Así mismo… es la nueva temporada de “Cesta República”. Con el hashtag, “así en la tierra como en la nube”. Vamos a ofrecer dos tipos de productos. El primero – precisa – son los objetos. Continuaremos con la colección de objetos de arte, de artesanía y diseño de la fibra. Se prestará particular atención en el trabajo de los artesanos y de los diseñadores contemporáneos españoles. El foco estará puesto en su trabajo y, por supuesto, en sus vinculaciones con el mundo del diseño internacional, con el pasado de las prácticas legendarias de la artesanía. Este, en España, es un mundo en ebullición. Estamos trabajando desde las expresiones del arte; el arte contemporáneo con referencia a la estructura de la fibra, las composiciones de tejidos etc…

Añade que otro foco de atención es la experiencia.

– Hemos empezado a buscar espacios que reúnan, que expresen los valores peculiares de “Cesta República” – afirma -. Hemos estado visitando sitios. Hemos generado alianzas para poder organizar eventos puntuales. El nuevo formato será más ligero. No tendrá el fardo de una sede permanente. Eso nos permitirá salir de Madrid. Ir a cualquier lugar dónde se presente la oportunidad de generar encuentros en nuestra área de trabajo.

– ¿Qué tipo de lugares tienen pensados? Hasta que no se descubra y se comercialice una vacuna estaremos obligados a guardar una distancia prudente. En consecuencia, para eventos presenciales habrá que disponer de espacios amplios y ventilados…

– Así es – admite para luego añadir:

– En Madrid, como ha acaecido en todos los países industrializados, se ha construido una cantidad importante de espacios grandes, galpones, naves… Las industrias, al abandonar las ciudades, han dejado esas estructuras vacías; estructuras que han sido incorporadas a la industria cultural. Estamos hablando de galpones, naves enclavadas en centros urbanos. Pensamos que esos espacios podrían ser atractivos para “Cesta Repúblicas”… Espacios peculiares, originales, generosos, amplios… hasta excitantes. No queremos reducir nuestras convocatorias. Pero sí, queremos hacerla en lo términos adecuados a los nuevos requerimientos que impone el distanciamiento social. En fin, guardando todos los protocolos exigidos. Estamos conscientes de que son espacios que nosotros no podemos pagar. De ahí, la búsqueda de alianzas.

Nos cuenta que ya en abril de 2019 “Cesta República” organizó un evento muy importante. Se bautizó “T. de transición”. Hace memoria y, no sin nostalgia, nos dice que se pensó en una convocatoria muy amplia, para estudiar el impacto de la transición española en los diferentes ámbitos culturales.

– “T de Transición – De la experiencia española a la Venezuela de hoy”, así bautizamos el evento – afirma -. Nos hospedó el Círculo de Bellas Artes. Fue una iniciativa muy apreciada por la gente. Atendimos a una audiencia muy numerosa e interesada. Invitamos a una gran cantidad de pensadores españoles. Entre ellos, Santos Juliá, el famoso historiador que murió este año. Abrió el seminario dándonos una charla sobre como la transición española había impactado en el mundo de la cultura. Ilustró como fue históricamente la transición.

No faltaron invitados en las áreas de la literatura y del cine.

– En el ámbito cinematográfico – recuerda Barrios -, trajimos al más importante historiador, Santos Zunzunegui. En el de la arquitectura, convocamos a Luis Fernández-Galiano, uno de los críticos más destacados de la arquitectura contemporánea en España y uno de los más importante del mundo. El evento se organizó sin tener mucho dinero. Fue muy bonito, muy honroso. Pensamos que ahora “Cesta República” puede presentarse de forma itinerante, en diferentes sedes. Y no sólo en Madrid. Por ejemplo, el 10 de marzo dicté una charla en la Fundación Barrié. Todos estaban encantados con el “proyecto Cesta República”… Nosotros aspiramos a que, en esta nueva etapa, el posicionamiento que hemos logrado nos permita acceder a interesantes estructuras culturales.

– La nueva tecnología… ¿están pensando en seminarios a través de plataformas digitales? En estas semanas de confinamiento se han revelado instrumentos invalorables para vencer las barreras puestas por la pandemia.

– El confinamiento – nos dice – nos ha obligado a experimentar y a reinventarnos. Muchos de nosotros – confiesa – nunca lo habíamos intentado. La nueva coyuntura nos obligó a hacerlo. Como dijo el escritor Jorge Carrión, “nunca había habido tantos intercambios culturales en el mundo” como en estas semanas. En lugar de achicopalarse, hemos asistido a la multiplicación de iniciativas para que la gente pudiese conectar con el pensamiento en los diferentes sectores. Fue posible gracias a las plataformas existentes y a otras que se armaron.

Trae a colación la experiencia de Telefónica.

– Ha sido increíble como, en una semana, hizo emigrar a los espacios digitales la programación que tenía “en situ” – nos dice -.  La audiencia creció, se multiplicó, se potenció enormemente. Esa ha sido una enseñanza importante. Estamos trabajando con diseñadores y artesanos para organizar talleres que podamos ofertar a través de los espacios digitales. Pensamos promover encuentros en línea, eventos, presentaciones. Inclusive visitas a talleres de artistas y artesanos. Por supuesto, también vamos a prestar atención particular a la programación de eventos presenciales. En fin, no vamos a estar solamente “en la nube”.

Admite que para el equipo que hizo posible el proyecto “Cesta República”, la pérdida del espacio en la Calle Válgame Dios, “ha sido un duelo”. Sin embargo, conviene en que, en las circunstancias actuales, no podían seguir operando como siempre. Por ende, ese espacio tan bello, frente a las necesidades de distanciamiento social, se había vuelto arcaico, obsoleto.

– ¿Tienen establecido un calendario de eventos? ¿Cuándo empezará la nueva etapa de “Cesta República”?

No suelta prenda, a pesar de nuestra insistencia. Admite que tienen la programación “in pectore”. Y asegura que se dará a conocer en su momento.

– Tenemos ya listos dos episodios – adelanta -. El primero, de transición. Nos permitirá conectar nuevamente con nuestra audiencia. Y dar cuenta de nuestras intenciones; de nuestro nuevo “formato” de trabajo. A partir de octubre, estaremos operando ya de una forma sistémica. Entonces, tendremos una programación a más a largo plazo que presentaremos a nuestra gente y a los medios.

– ¿Qué lugar tendrán los venezolanos en la nueva etapa de “Cesta República”?

– La creatividad de los venezolanos está en la médula de “Cesta República” – asegura -. Es una manera de ser venezolanos que nosotros celebramos. A ver si me explico… Hablamos del venezolano cosmopolita, con una clara conexión con el mundo contemporáneo. Un entretejido de culturas. Hay una médula venezolana y una vocación cosmopolita. No queremos cerrarnos en un gueto. No queremos ser un gueto. Nuestro deseo es conectarnos estructuralmente con la comunidad cultural de España y del mundo.

Barrios confiesa que “es muy importante el trabajo de alianza, de sinergia con las diferentes formas de cultura que ha traído la diáspora”. Y añade para concluir:

– Vamos a seguir apelando a ello porque un emprendimiento cultural nunca puede ser llevado a cabo sin la participación de personas diferentes. No conozco una gran orquesta sinfónica, o un museo que pueda autofinanciarse. Ni los más grandes, ni los más pequeños. Por eso, siempre estaremos orientados a generar alianzas. La interacción, la sinergia siempre será parte de nuestro trabajo.

Mauro Bafile