Paolillo: “Vitaminas, minerales y proteínas ayudan contra la Covid-19”

Mario Paolillo, médico italo venezolano

MADRID – El enemigo al asecho. En cada esquina. Invisible. Muchas veces, demasiadas veces, mortal. El virus transformado en pandemia. Nuestra vida, nuestras relaciones sociales han ido cambiando. Adaptándose a la nueva realidad. Se busca una vacuna, una medicina. Y, mientras tanto, nos replegamos en nuestros hogares transformados en “bunker”. Buscamos protección en la tecnología: mascarillas ultramodernas y sofisticadas, guantes, gel y jabones. Y nos olvidamos de las cosas elementales. Buscamos barreras artificiales, cuando existen otras naturales. Decimos, vitaminas y minerales. ¿Hasta que punto estos permiten construir una defensa contra la Covid-19? El doctor Mario Paolillo es muy gráfico en su explicación.

– Hagamos un poco de historia para que pueda entenderse el contexto – nos dice -. ¿Te acuerdas cuando en la escuela estudiábamos cómo los nazis invadieron Polonia? Polonia tenía una maravillosa caballería. Y con ella salió a enfrentar los tanques alemanes. ¿Qué pasó? En un solo día los “Panzer” derrotaron la caballería polaca. Lo mismo ocurre con nuestras defensas. Puedo darle a mi cuerpo una bayoneta o una bazuca. La idea es dotar a mi soldado de las mejores herramientas. Hay una fábrica en nuestros ganglios, otra en el vaso, otra más en la médula ósea. Son fábricas que producen soldados, anticuerpos. La idea es tener a ese ejército, a mis Fuerzas Armadas, bien alimentado, uniformado y en perfectas condiciones para dar la pelea.

– ¿Cómo saber cuáles son los soldados que se necesitan para oponerse a la Covid-19?

– Sabemos cuales ingredientes se necesitan para fabricar armas biológicas – explica -. O sea, a los soldados que puedan producir anticuerpos, que ejecuten el ataque correcto y puedan matar al virus y a las bacterias. Hay una lista. Todo el mundo sabe que la vitamina C aumenta las defensas. Si tienes gripe, que es una virosis, tomas una tableta de vitamina C, dos o tres veces al día. No quiere decir que no me enfermo. Sin embargo, de llegar a contagiarme, el virus o cualquier otra la enfermedad va a durar menos. Sus síntomas van a ser menos intensos y la recuperación va a ser más rápida.

– Pero ¿cómo saber cuáles son las vitaminas, las sustancias que necesito para reducir el riesgo de coronavirus? A lo mejor en algunos meses habrá una vacuna. No obstante, mientras que eso no ocurra, además de la higiene, de las mascarillas, de evitar salir a la calle… ¿cómo prevenir a la Covid-19?

– Además de la vitamina C, es importante la vitamina D3 – continúa en su explicación -. Esta es conocida por fijar el calcio en los huesos. Sin embargo, también resulta valiosa para reforzar algunos anticuerpos que resultan muy útiles contra la Covid-19. Otra vitamina que ha demostrado ser excelente es el zinc.

– ¿Ha recibido algún “feedback”? ¿Ha tenido noticias de pacientes que tuvieron un principio de contagio y que a través de una alimentación balanceada y el refuerzo vitamínico han mejorado y han superado la crisis?

– Sí – asegura -. Las personas que nosotros hemos atendido en nuestra consulta “online” han tenido éxito. Ninguna falleció; ninguna necesitó hospitalización. Algunas tuvieron síntomas leves; otras, no tan leves. Las que sufrieron síntomas más severos lograron sobreponerse sin necesidad de oxígeno. Las vitaminas fueron una buena herramienta.

– Eso no excluye la necesidad de chequeos médicos regulares…

– Solamente eso – comenta, para luego advertir:

Mario Paolillo es endocrinólogo, diabetólogo e internista

– Si tú eres un trasplantado renal y estás tomando pastillas que tienden a bloquear la producción de anticuerpos, estás muy mal parado frente a la Covid-19. Hay factores de riesgo muy importante para algunos grupos poblacionales. Por ejemplo, los obesos. La grasa no le permite la suficiente expansión pulmonar para una respuesta biológica adecuada. La gordura es de terror.

Médico, empresario, “influencer” y “youtuber”

Mario Paolillo es médico jubilado, si es que los médicos se jubilan alguna vez. Ejerció la medicina toda su vida. Hijo de emigrantes italianos, en Venezuela atendía los pacientes en su consulta en el “Urológico San Román”, clínica de prestigio aún hoy, en plena crisis económica y sanitaria. Es endocrinólogo, diabetólogo e internista. Cursó estudios de especialización en el “Royal Postgraduate Medical School London”. Se define en primer lugar médico y luego empresario, “influencer” y “youtuber”. De Caracas, ciudad en la que vivió y ejerció toda su vida la medicina, emigró a España, paras establecerse en Madrid.

– Emigré con un nivel económico y de experiencia distintos al de mis padres italianos – señala -. No me lancé a la aventura como ellos. Tenía una base económica para arrancar y un plan de vida mucho mejor.

– Te consideras afortunado…

– Por supuesto – reconoce -. En realidad – confiesa -, mi esposa y yo nos mudamos a España por razones familiares. Al papá de mi esposa, un viejo asturiano que emigró a Venezuela en los años 50 e hizo una modesta fortuna, lo secuestraron a los 92 años. Fue en marzo de 2016, a las 6:00 de la mañana. Como todos los días, salía de su casa para ir a su empresa. Fue afortunado. No le hicieron nada. Supo manejar muy inteligentemente el secuestro. Lo soltaron sin haber pagado el rescate. Entonces, decidió regresar a España con toda su familia. Miriam, mi señora, vino a visitarla. Pensamos en un emprendimiento que iba a generar recursos. Hacemos medicina “online”, ayudamos gente.

En su Facebook se lee: “Salud 7 Estrellas, Medicina Natural”. Preguntamos de qué se trata y el doctor Paolillo nos introduce en un mundo que, hasta hoy, nos era ajeno. Y lo hace con un lenguaje ameno, didáctico.

– En realidad – confiesa -, no es un emprendimiento de carácter médico. De hecho, es abierto a todo el que sea mayor de edad. Sin embargo – precisa -, tiene un componente que yo he ido desarrollando desde hace muchos años. Se trata de la medicina basada en la suplementación alimenticia. Estoy convencido de que se puede hacer medicina preventiva. Tiene mucho más sentido que la hospitalización, la terapia intensiva, las intervenciones quirúrgicas, los tratamientos invasivos y agudos.

– ¿En qué se basa esta esta rama de la medicina?

Nos habla como haría un maestro con sus alumnos: mucha paciencia y claridad. Sabe que nos está introduciendo en un mundo que no es el nuestro; un mundo alternativo a la medicina tradicional. No en contraposición, sino complementario.

– La medicina suplementaria natural permite cubrir todas las deficiencias de nuestra alimentación a través de vitaminas, minerales, proteínas y otros suplementos – comenta -.  Todos de origen orgánico, natural. Puedes comer vegetales y frutas. Sin embargo, esos vegetales, esas frutas ricas en vitaminas y minerales son cultivados en suelos tratados con agentes químicos. Productos, estos, que hacen que esa fruta y esos vegetales pierdan sus cualidades. Se empobrecen. Hay investigaciones muy serias al respeto. En la medida en que los alimentos van perdiendo su valor nutricional, hay que añadir suplementación.

Frutas y vegetales para una dieta balanceada

– Hoy en día, son muchas las tiendas, los supermercados, los herbolarios que se especializan en alimentos bío y orgánicos…

– Comer vegetales y frutas de origen orgánico es una alternativa – interviene -. Pero, hay una serie de dificultades. En primer lugar, su costo. No todos tenemos los recursos económicos para adquirir vegetales y frutas orgánicos. Además, en mi opinión, la variedad es más limitada. Se necesitan de 9 a 12 tasas de vegetales y frutas, de por lo menos 5 colores distintos del arco iris, para tener acceso a esas vitaminas, a esos fito-nutrientes cuyas sustancias ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Estas son las 2 grandes causas de mortalidad.

Una breve pausa. Suficiente para reordenar sus ideas, pero no para permitirnos formular la pregunta que nos queda en la punta de la lengua.

– Los suplementos que recomiendo son cultivados sólo orgánicamente – continúa -. Esto es documentado tres veces al año, por certificadores independientes. Esas compañías no están en el mercado abierto de farmacias, en tiendas bío, en herbolarios, o en tiendas naturistas. Los productos se venden directamente a la persona que simplemente se conecta con la plataforma “online”.

– Una persona, para mantenerse físicamente sana, ¿cómo debería alimentarse?

–  Como dije, se necesitan de 9 a 12 tazas de vegetales o frutas, de por lo menos 5 colores distintos del arco iris.

Explica que cada color del arco iris corresponde a uno o varios fito-nutrientes. Precisa, como un maestro haría con sus alumnos, que “fito” significa planta y “nutrientes” que alimentan.

– Son las sustancias – añade – que le dan color al vegetal o a la fruta. Van al organismo y aumentan una defensa específica. Nosotros utilizamos vitaminas, minerales y fito-nutrientes para llenarnos de fuerza; para dotar nuestro cuerpo de herramientas, de armas, para prevenir infecciones virales, bacterianas, parasitarias. También para prevenir infartos, accidentes cerebrovasculares, cáncer y algún tipo de artritis o artrosis.

– Por ejemplo, en el caso de una persona que sufra de problemas cardíacos, ¿qué tipo de alimentos debería ingerir?

– En cardiología están clarísimos sobre cuáles son los factores de riesgo – afirma -. Por ejemplo, la aterosclerosis. La “atero” y no la “arterio”. En la “arterioesclerosis”, las arterias se ponen duras. En cambio, en la “aterosclerosis” se van tapando por un ateroma. Este es un tumorcito de grasa que cuando se oxida y se inflama se rompe. Y así tapa la arteria. Es lo que produce el infarto o accidente cerebrovascular. Podemos prevenir la formación de “ateromas” con antioxidantes y antiinflamatorio muy sencillos.

La conversación se desarrolla a través de la plataforma Skype. Prodigio de la tecnología, nos permite interactuar a distancia. En fin, comunicarnos no solo a través de la voz, también a través de las expresiones corporales. Se nota a leguas que el doctor Paolillo, como todo experto “youtuber”, se encuentra a su gusto frente a la pantalla de un ordenador. Continúa con su explicación:

El doctor Paolillo considera que se necesitan de 9 a 12 tazas de vegetales o frutas, de por lo menos 5 colores distintos del arco iris para que una persona pueda mantenerse fisicamente sana
El doctor Paolillo considera que se necesitan de 9 a 12 tazas de vegetales o frutas, de por lo menos 5 colores distintos del arco iris, para que una persona pueda mantenerse fisicamente sana

– Los suplementos no se compran por la cantidad y la variedad de vitaminas que contienen. Se compran por sus ingredientes. Un consejo, cuando compras los productos multivitamínicos, no te fijes en las vitaminas que tienen. Todos los polivitamínicos contienen vitaminas ABC. Pon atención en los ingredientes.  La mayoría son nombres químicos. Los multivitamínicos cuyos contenidos terminan en “ato”, “ico” es mejor dejarlos en el mostrador. Son sustancias que no se absorben bien. Entre el 80 y el 90% de la vitamina sintética se bota por las heces fecales.

Una vez más el didacta toma el lugar del doctor. La explicación se torna sencilla, casi elemental.

– El intestino, al procesar las vitaminas sintéticas – afirma -, simplemente dice: “no sé quién eres tú. Químicamente eres correcto, pero te falta algo”. Es como cuando vas a sacar un documento y el empleado en la taquilla te dicen: “todo está bien, pero, le falta este papelito”. En cambio, el multivitamínico que recomiendo, y uso para mi prevención, tiene berro, perejil, alfalfa, zanahoria, espinaca, cereza, levadura de cerveza, algas, flores. Todos son naturales; todos están concentrados en una tableta. Es como montarse en el “Ferrari” de las vitaminas. Es una inversión que hago para mi salud. Me tomo una tableta de vitaminas, otra de minerales y otra de fito-nutrientes. Son tantas las cosas buenas que tienen que no se pueden poner todas en una sola pastilla. Salgo fortalecido. Los factores de riesgo son la hipertensión arterial, el humo, la diabetes, el colesterol, el sedentarismo, el stress, la gordura entre otros. Si la persona está expuesta a uno de estos factores de riesgo, se tomará su pastilla que le recomendará el especialista. Se tomará la pastilla para controlar la tensión, se inyectará insulina o buscará perder peso. Y, además, tomará las vitaminas naturales para tener antioxidantes y antiinflamatorios que eviten que se produzcan infartos.

De lo físico a lo emocional

– Y los factores psicológicos, ¿cuál es el rol que juegan en nuestro bienestar físico y mental? – Lo preguntamos al doctor Paolillo que inmediatamente precisa que el “aspecto emocional juega un factor muy importante por su conexión nerviosa”.

– No aludo a la sensación de angustia – precisa -. Me refiero a las conexiones del cableado nervioso que tenemos en todo el cuerpo. El centro, el lugar en el cual se producen los nervios, se llama simpático, parasimpático o sistema nervioso autónomo. Todas las glándulas del cuerpo tienen que pasar por el cerebro emocional para su regulación. Hay un aparatico, detrás de la nariz, en el cual está el hipotálamo. La hipófisis, centro del apetito y de la saciedad, de la sed y de menstruación, del frío y del calor. Todo eso se regula de manera automática. Y se regula desde el sistema nervioso emocional.

Entre el 80 y el 90% de la vitamina sintética se bota por las heces fecales.

Nos dice que una persona que esté en paz consigo mismo, que sea optimista, que tenga propósito de vida, que sepa enfocarse en lo que quiere, posee mejores herramientas. Sus hormonas y sus defensas estarán en mejores condiciones. Todo lo contrario de lo que ocurre con una persona “que anda angustiada, preocupada, frustrada, deprimida, llena de rabia, con situaciones emocionales de culpa o de resentimiento”.

– Se desata la pandemia y entramos en pánico. ¿Qué ocurre? – se pregunta. La respuesta es inmediata:

– La persona que anda preocupada todo el día está más expuesta al virus. Tendrá las defensas bajas, congeladas por la emocionalidad negativa. No es suficiente tener a los soldados en óptimas condiciones. Es necesaria la armonía mental y corporal.

– ¿Para esas personas recomienda ayuda psicológica?

– Por supuesto, sería muy bueno, pero… no todo el mundo está en condición de recibirla – reconoce -. Tampoco, de aceptarla. Con la Covid-19 tengo la gran oportunidad de aprender a alejar de mi mente los “pensamientos amenazas”. ¿Qué quiero decir con esto? Se extiende el virus, crece la amenaza de contagio e inmediatamente mi subconsciente busca qué hacer. Analiza las alternativas. Me grita: “alarma!”. Y empiezo a pensar en lo que me podría pasar. Mi cabeza se llena de “pensamientos amenazas”. Estamos entrenados a preocuparnos y a sufrir. Mas no en emplear todo esto como una oportunidad para crecer y cambiar. Es así como entro en la fase que se llama “miedo paralítico”. Es el miedo que desencadenan mis “pensamientos amenazas”. Pueden tener 3 vertientes. La primera, luchar. La segunda, salir corriendo. Y la tercera quedarme paralizado. La mayoría de las personas, cuando tienen “pensamientos amenaza”, se bloquean y se paralizan.

– ¿Cómo identificar estos miedos y cómo auto controlarlos?

– Déjame empezar por lo último que es lo más fácil – comenta -. El ejercicio cotidiano… Una caminata vigorosa de por lo menos media hora, aunque sea dentro de la casa. ¿Qué ocurre con eso? No solamente me permite estar bien entrenado físicamente, también me ayuda a sentirme bien psicológicamente. Estoy produciendo endorfinas y encefalinas. Son neurotransmisores de la paz interna. La gran ventaja del ejercicio es que, a la vuelta de 2 o 3 meses de estar entrenando, genero cada vez más endorfina, hasta estar lleno. Es un mecanismo sencillo y gratuito de estar con menos angustia. La endorfina, al final, me produce una sensación de bienestar. Es la razón por la cual quienes practican karate, por lo general, es gente pacífica. Los maratonistas de alto nivel, no hay quién los saque de sus casillas. Y ahora vamos a entrar en la parte difícil: el diálogo interno. ¡Si el diálogo es constructivo, fenómeno! Nuestro diálogo interno es como un manantial. Saca miles de pensamientos todos los días. ¿Qué ocurre entonces? Mis pensamientos generan emociones. Pueden ser negativas o positivas. Mi actitud, mi respuesta, va a ser muchísimo mejor cuando yo estoy feliz.

– Algo así como ver el vaso medio lleno en lugar de verlo medio vacío

– Mis pensamientos producen emociones – concluye -. Pueden inducirme a ver el vaso medio lleno o medio vacío. Pero, al final, soy quien escojo. Voy a aprender paciencia y tolerancia.

Y vamos a necesitar mucha paciencia y tenacidad. No es sólo el miedo al contagio, a ese enemigo invisible con el cual tendremos que aprender a convivir; son también los cambios en la sociedad, en nuestras relaciones humanas, en el trabajo que nos pondrá frente a desafíos que no podremos eludir.

Mauro Bafile