Cónsul Occhipinti: “No han llegado los fondos para la asistencia”

CARACAS – A sala llena y con grandes expectativas, este sábado se celebró el encuentro entre el Cónsul General de Italia en Venezuela, Nicola Occhipinti, y la comunidad italiana, un evento organizado en el Centro Italiano Venezolano de Caracas, en el cual el diplomático tras explicar las gestiones y status de la dependencia de la Cancilleria italiana, atendió las preguntas de los connacionales.

Durante su intervención explicó que el propósito de su gestión es atender a todos los italianos por igual, de forma transparente, democrática, eficiente y cordial, respetando sus derechos y que sientan que tienen a un “consulado amigo”, pues cada italiano (honesto) en el extranjero es un “Embajador de Italia” y “no es posible que se les impida ejercer sus derechos”.

Señaló que sus prioridades han sido trabajar en la página web, para que contenga toda la información completa, necesaria y sencilla, así como las respuestas a cada correo (incluyendo las solicitudes de citas) en un plazo de 24 horas, para evitar la “bola de nieve” que “inicia pequeña desde lo alto, rueda hacia abajo y, cuando llega al valle, destruye la casa”.

“Si el Consulado no responde dentro de 24 horas, la misma persona escribe 10 veces la misma email. Por lo tanto, en lugar de tener que responder a 100 emails, encontramos 3.000 emails en la PC, que acaban escondiendo los correos operativos”.

El Cónsul precisó que en su labor utiliza los mismos principios de los emprendedores: ahorrar tiempo para aumentar la productividad, que es nuestra estrella polar.  “Aumentar la productividad significa mejorar los servicios; para aumentar la productividad, hay que ahorrar tiempo en cada paso, en cada etapa, en cada detalle del proceso laboral”.

“Para que sientan un Consulado amigo, todas las citas se dan por email”, y explicó que desecharon el programa on line “prenotami” (agendame) porque lo probó y no le “convenció”.  Mejor  funciona el email para seguir dando las citas en 24 horas.

Referente a las comunicaciones, indicó que es muy importante mantener el contacto para evitar “fake news”. Por ello, el Cónsul General impulsó la presencia en redes sociales, creando ex novo dos account del Consulado en Facebook e Instagram, donde tienen 22 mil  y casi 40 mil seguidores, respectivamente.

Defensor de la ciudadanía

Con un arduo trabajo para otorgar la ciudadanía, el Consulado General empezó en 2020 una dura tarea que no ha parado nunca, a pesar de la pandemia.  “Soy un acérrimo defensor del reconocimiento de la ciudadanía italiana ius saguinis a todos los que tengan derecho en los términos más democráticos posibles, siempre respetando y aplicando la ley” dijo y reconoció que la demanda de ciudadanía aumentó considerablemente y se acumuló mucho trabajo con un pequeño retraso de ocho meses.

Para agilizar los trámites de otorgamiento se cuenta con un equipo de 3 personas que atienden ciudadanía y un “pequeño ejército invisible de jóvenes digitalizadores”. Desde el 23 de noviembre 2021 hasta el 20 de junio 2022, lograron digitalizarse 215 mil expedientes que van desde el año 1932 hasta los más recientes.

“Somos el segundo Consulado al mundo en digitalizar sus archivos; el primero fue Buenos Aires en 2006, cuando estábamos Placido Vigo y yo. Con la digitalización nos ahorramos 10-15 minutos por cada persona que entra al Consulado. Parecen pocos pero si los multiplicas por 100 todos los días, es mucho”, manifestó complacido.

“Esta última semana, abrimos 10 puestos de computación. Teníamos 3 taquillas de ciudadanía y Estado civil. Ahora pasaron de 3 a 6. El wifi más potente va a permitir ahorrar tiempo para pagos con punto. La próxima semana tendremos un pequeño ejército de jóvenes (para el trabajo de backup en las computadoras) para que en 2 o 3 meses se recuperen estos 8 meses de atraso. El objetivo es aumentar al máximo las demandas de ciudadanía, que serán reconocidas en el futuro”.

Hospital no sólo para italianos

Los Consulados tienen un sector que es fuente de ingresos (pago por tasas de pasaporte, ciudadanía, visados, etc.) y otro es fuente de gastos, para italianos necesitados (ayudas económicas y asistencia médica), que en Venezuela es bastante consistente.

El Hospital Italiano de Venezuela, una fundación privada sin fines de lucro, funciona de la misma manera. Hay un sector abierto a personas de cualquier nacionalidad (fuente de entradas económicas) que incluye un nuevo seguro muy competitivo en el mercado nacional para los más jóvenes. De 0 a 35 años de edad  cuesta 209 dólares al año; 269 dólares para quienes tiene hasta 65 años de edad, 269 dólares; y para quien tiene más de 65 años, el costo es de 579 dólares. Abarca asistencia médica completa, ambulancia y cobertura para emergencias de hasta 10 mil dólares. Todos pueden asociarse al Hospital Italiano, contactándolo a través del siguiente  correo electrónico info@hospitalitalianodevenezuela.org

Luego, hay los italianos necesitados que, a condición de estar inscritos en las listas de ayuda del Consulado, reciben asistencia gratuita, cuyos gastos se costean 1) con los ingresos de los asegurados y 2) con fondos del Consulado, si y cuando reciba recursos económicos del Estado italiano.

Por lo que respecta la solidéz financiera del Hospital Italiano que arrancó el 31 de enero de este año y, por lo tanto, “tiene apenas cinco meses de vida”, dijo que es aún muy frágil. Explicó que “tiene pocos asociados; en consecuencia, un patrimonio financiero de escasa solidez”. Por lo tanto, “todavía no está aún en condición de ayudar a los connacionales de forma gratuita”.

Señaló que el actualmente el Consulado Italiano no tiene dinero suficiente. Confesó no haber sido precavido y no haber previsto la carencia de “integración presupuestaria” de parte de la Farnesina. Dijo que, convencido de que en 2021 habría recibido más fondos, ha continuado a gastar.

– Si tienes el dinero – ha aclarado – y tienes connacionales necesitados de ayuda… no gastarlo es difícil.

En el plano contable, dijo que en 2021 el Consulado ha recibido por ingresos por servicios consulares, más de lo que ha gastado para los italianos necesitados. Eso quiere decir que se pudiera imaginar que la asistencia a los necesitados ha sido pagada con el dinero de quienes recaudado por los servicios consulares: pasaportes, ciudadanía, etc.  Asegregó que medio millón de euros de superávit fue enviado a Roma.

“Es decir que se podría teorizar que fueron los mismos connacionales quienes han financiado a los menos afortunados. Y no los contribuyentes de Italia. Este razonamiento tal vez no guste en Italia, pero es así”, expresó.

Referente al tema de las pensiones, Occhipinti explicó que esas se canalizan a través de los Patronatos, de acuerdo con la convención vigente, bien rigurosa por cierto, y que el ente responsable es el INPS (Istituto Nazionale di Previdenza Sociale). En consecuencia, recomendó hacer las consultas expresamente a los Patronati, cuyos representantes, también estaban presentes en el encuentro del CIV.

Instituciones se dan la mano

Por su parte, Carlos Villino, Presidente del Comites, aclaró que se han sumado con diversas comunicaciones los tres Comites (Caracas, Maracaibo y Puerto Ordaz) que escribieron una carta a las autoridades competentes de Italia pidiendo mayores fondos para la asistencia social a la comunidad.

Hace dos semanas el Intercomites redactó otra solicitando agilizar los trámites para el envío de fondos.  “Es lo que podemos hacer junto con los consulados y demás involucrados para obtener la ayuda para nuestros connacionales en Venezuela”. Sin embargo, advirtió, aún no han obtenido respuesta.

Antonio Iachini, miembro del CGIE, quien viajará a Italia esta semana, donde buscará mover los hilos, comentó que durante los primeros siete meses de trabajo con el nuevo COMITÉS, ha elaborado una maqueta de proyecto que ya ha sido revisada por 140 mil personas y está abierta a sugerencias. Por ello invita revisarla en la web y expresar eventuales opiniones.

Agregó que es el resultado del trabajo conjunto entre los comités, el CGIE, la Embajada, el Consulado de Italia, la Red consular honoraria y la Farnesina.

Seguidamente y tras más de 30 minutos de exposición, se abrió la sesión de preguntas para los presentes, quienes fueron haciendo públicas sus problemáticas, al tiempo que el Cónsul General fue dando orientación y respuestas en tópicos como pérdidas de nacionalidad, citas de pasaportes, opciones de estudios para ítalo-venezolanos, reconocimiento de títulos universitarios, hospital, asistencia, cambio de apellidos, etc.

“Preocupa la burocracia”

Concluido el evento, el Cónsul Occhipinti afirmó para La Voce d´Italia  que el objetivo del encuentro era “ilustrar a los italianos e  ítalo-venezolanos cómo funcionan los servicios consulares y el trabajo de equipo con el Comites, el CGIE,  la red consular honoraria y los Patronati”  al fin de garantizar la protección de sus derechos y cumplir con sus deberes.

Señaló que ya han hecho una gira por todo el País, y precisó que ha estado en la Casa de Italia de Maracay y en los centros ítalos de Valencia, Puerto Cabello, Puerto Ordaz, Puerto La Cruz y Nueva Esparta y piensan continuar en otras ciudades para luego volver a las ya visitadas por segunda vez.

Confesó conocer las problemáticas que interesan nuestra comunidad. Y respecto de las preguntas que se les han formulado dijo que se referían a las problemáticas mas apremiantes.

Reafirmó lo que ya había explicado al numeroso público que lo escuchó con atención. Es decir que, “en el plano contable en 2021 el Consulado General recibió como entradas más de lo que ha gastado para los italianos necesitados”. Explicó que “todas las tasas consulares que el Consulado recibe van a Italia” y aclaró que el “Consulado recibió dos millones y 700 euros y gastó en asistencia dos millones y 200 mil”. La diferencia entre ingresos y gastos se devolvió a Italia como es previsto por ley.

Por último manifestó a la “Voce”  que el problema que más le preocupa es “la ayuda a los italianos más necesitados”.

– Si no hay  el dinero, se vuelve frustrante y triste – concluyó -. Otro problema es el exceso de burocracia.

Letizia Buttarello / Redacción Caracas