Ausentismo laboral: consecuencia de la crisis de transporte y deterioro del trabajo

Según datos de Conindustria, el ausentismo laboral aumentó 5 puntos porcentuales en el sector privado desde 2017
Según datos de Conindustria, el ausentismo laboral aumentó 5 puntos porcentuales en el sector privado desde 2017

CARACAS – En 2017 el ausentismo laboral bajó en el sector privado a 2%, cifra inédita tomando en cuenta que en 2014 llegaba a 60%. Maryolga Girán, presidenta de la Comisión de Asuntos Laborales de Conindustria, afirmó que “el año pasado, en el caso de las industrias, los trabajadores hacían el esfuerzo de asistir a sus puestos de trabajo por el comedor. Una parte de la comida la guardaban en envases para llevársela a sus hijos”.

Sin embargo, esta situación cambió a principios de 2018. “El ausentismo laboral se disparó este año por la escasez de efectivo y los aumentos de los pasajes”, explicó Girán.

Además, agregó que algunos empleados se ven obligados a quedarse en sus casas porque les afecta la disminución de las unidades de transporte por los elevados precios y la escasez de los repuestos.

Señaló que el ausentismo laboral es más acentuado en el sector comercio, porque los empleados no cuentan con un transporte privado ni con un comedor. Indicó que esas personas no tienen para pagar el medio de transporte y lo que perciben al día no es suficiente para cubrir ese gasto. “Lo que paga una persona que, por ejemplo, vive en Charallave y trabaja en Caracas es más de lo que gana al día”, sentenció.

De igual manera, la presidenta de Consecomercio, María Carolina Uzcátegui, manifestó que en el sector esta situación es grave por la reducción del transporte público.

“Durante el último mes se ha notado que cada vez hay menos unidades en la calle, por factores como el incremento de los precios de lubricantes, cauchos, baterías y los demás repuestos. Se ven largas colas de personas que esperan unidades en las paradas y a veces llegan abarrotadas”, aseguró.

En el sector público, el ausentismo laboral pasó de 13% a más de 40% en solo un año, de marzo de 2017 a marzo de 2018.

Servando Carbone, coordinador nacional de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público, expresó:

“Esa cifra significa el fracaso del gobierno, que no ha puesto todo el empeño en mejorar las condiciones del transporte a los trabajadores. La misma política pública está haciendo que se ausenten. El dilema que tiene el empleado es ir a trabajar o comer”.

Destacó que la mayoría de los casos en los que los trabajadores llegan tarde o se ausentan es debido a la crisis de transporte y señaló que se ha propuesto que los trabajadores que viven fuera de Caracas, en zonas como Los Teques, Guarenas o los Valles del Tuy, asistan a sus puestos solo dos o tres días a la semana.

Las expectativas no son alentadoras

Carbone advirtió que “si la situación sigue así, pueden cerrar instituciones y generar pérdida de puestos de trabajo”.

Por su parte, el director del Instituto de Altos Estudios Sindicales, León Arismendi, considera que el ausentismo es consecuencia del deterioro del trabajo. Desde su punto de vista, trabajar en Venezuela perdió su atractivo porque los ingresos recibidos no alcanzan para comer ni atender gastos cotidianos.

“Cuando una persona decide trabajar, lo hace porque aspira a progresar, pero eso está en proceso de destrucción”, aseveró.

Abandono de empleos

Algunos trabajadores, más allá de ausentarse algunas horas o días, se han visto obligados a abandonar sus empleos. Uno de estos casos es el de David Jiménez, quien expresó al periódico El Nacional que renunció porque sus ganancias eran insuficientes para trasladarse al trabajo.

Jiménez detalló que vive en Los Teques y laboraba en Caracas. Después de su jornada de trabajo, alrededor de las 7:00 pm, tomaba el Metro hasta la estación Alí Primera, en El Tambor, donde debía agarrar un carrito por puesto que aumentó de 14.000 a 22.000 bolívares en efectivo. “Todos los días hacía colas en los bancos, pero no pude más”, lamentó.

El presidente de la Central de Trabajadores Alianza Sindical Independiente, Carlos Navarro, dijo que se trata de una “deserción forzosa (…) las personas dejan de trabajar no porque se levanten tarde, sean flojos o irresponsables. El trabajador no asiste por hambre y por una absoluta impotencia ante el drama que vive su familia. Eso lo paraliza”.

Detalló que 2 terceras partes de la población económicamente activa del país ganan menos de 3 salarios mínimos. Esa cifra, para enero de 2018, solo alcanza para comprar 2% de la cesta.

¿Cómo sobrevivirán las empresas?

La presidenta de Conindustria aseguró que la negociación con los empleados  es imprescindible. “Empresa que no negocie no va a poder sobrevivir”
La presidenta de Conindustria aseguró que la negociación con los empleados es imprescindible. “Empresa que no negocie no va a poder sobrevivir”

Maryolga Girán, señaló que las empresas están implementando medidas para sobrevivir. Entre ellas destacó que las compañías privadas han establecido acuerdos con sindicatos para reducir jornadas y costos.

“La negociación es imprescindible. Empresa que no negocie no va a poder sobrevivir”, afirmó.

Asimismo, explicó que se prescindió de algunos beneficios que no son considerados necesarios actualmente y fueron renegociados. Las fiestas de Navidad, Fin de año y día de Reyes, así como los planes vacacionales para los niños y beneficios o tickets de juguetes se sustituyeron por bonos.

“Los trabajadores necesitan mucho más el dinero que una fiesta. Además, eso baja los costos de la empresa porque se cambia por algo que es mucho menos costoso”, indicó.

Agregó que en muchos trabajos se ha flexibilizado el horario por los problemas de transporte y señaló que en la mayoría de las empresas del sector industrial no se ha aplicado esa flexibilización porque muchas cuentan con transporte privado.

Con respecto a los comedores dijo que se ha bajado la oferta no solo por los altos costos, sino por la escasez de alimentos.

Karen Valero