11A, Capriles: “No hay nada que festejar”

CARACAS -Dos días después que el Consejo Federal de Gobierno aprobara los recursos, 48 proyectos comunitarios recibieron este miércoles respaldo financiero, durante un acto que encabezó el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski y en el que aseguró que la politiquería no debe convertirse en un obstáculo para dar respuesta a los problemas del pueblo.

«Estos proyectos tuvieron cuarenta y tantos días esperando por aprobación y luego del reclamo público que hice, este lunes recibimos el fax con el visto bueno. Es conveniente que se entienda que los gobernantes debemos ser el puente entre la comunidad y la solución de los problemas, todos los que tenemos responsabilidades públicas y que adquirimos mediante el voto, debemos tenerlo muy claro, ya que cuando no cumplimos ese deber, el pueblo tiene la herramienta de sacarnos de los cargos con su voto. El pueblo no tiene la culpa de las diatribas políticas», sentenció.

Capriles Radonski indicó que con esta nueva entrega, suman 358 proyectos de consejos comunales a los que se ha otorgado recursos en la entidad y que la inversión de los mismos asciende a más de 90 millones de bolívares fuertes. Sostuvo que la organización comunitaria debe existir siempre pero no estar al servicio de los gobiernos sino del pueblo.

«En Miranda lo único que se requiere para obtener respuesta es tener la necesidad. El color de la franela que vistan y su ideología nunca han sido tomados en cuenta para entregar los recursos, porque ese dinero no es del Gobernador sino de todos los mirandinos. Por eso pedimos contraloría social de la buena, ya que no podemos permitir que se utilicen fachadas políticas para no rendir cuentas», acotó.

«Los golpes nunca son buenos»

Capriles Radonski lamentó que el Gobierno central festeje el 11-A, ya que a su juicio el pueblo venezolano no tiene nada que celebrar, porque ese día debe ser recordado como una fecha que marcó confrontación política, división y luto en muchos hogares. «Los golpes nunca son buenos. El 11 de abril de 2002 se produjo un quiebre en la Constitución. Mi actuación ese día fue para calmar los ánimos y me tocó pagar condena y la cárcel cuando es injusta es doblemente dura. Tuve encerrado 20 días en un cuarto alejado de la luz del sol, pero salí de allí sin resentimientos porque Dios entró en mi corazón, salí de la cárcel sin querer cobrar venganza, porque el que odia a los demás se odia a sí mismo».

Aseguró que 10 años después Venezuela sigue dividida y un país fraccionado no avanza, pero vaticinó que se avecinan tiempos de cambio. «Las elecciones no son para que una persona se quede en el poder, sino para darle dinamismo al país, para brindar oportunidades de progreso a todos los venezolanos, sin importar el color de su franela. Para abrirle a Venezuela las puertas del futuro es importante que nuestro pueblo camine junto el camino de la reconciliación».
Fin
CG.-