La mala digestión: Síntoma de una enfermedad intestinal

CARACAS- Muchas veces las personas asocian la mala digestión con la comida, pero esto no siempre se debe a la alimentación, si es reiterado el malestar puede relacionarse a una patología llamada Dispepsia Funcional, que son alteraciones en la mezcla de los alimentos y en el vaciamiento del estómago, no vinculada con enfermedades inflamatorias.

Venezuela ha avanzado en diagnóstico de esta patología, debido a que anteriormente era determinada por descarte. En la actualidad se realiza una endoscopia para diagnosticar un cambio estructural como ulcera o gastritis, ya que los afectados por una dispepsia funcional solo presentan alteración motora del estómago, por lo que existen otros estudios que ayudan en el diagnóstico preciso de la Dispepsia Funcional.

Los principales síntomas de la mala digestión por Dispepsia Funcional son la acidez, los gases, sensación de llenura y la distensión abdominal, en algunas ocasiones se puede sentir náuseas y vómitos.

En relación, a si es una enfermedad curable los especialistas de la salud refieren, que es una patología controlable porque actualmente los fármacos existentes en el mercado no curan la alteración neurológica culpable de los cambios de la motilidad del estómago, pero si mejora el proceso de vaciamiento del mismo. Entre los medicamentos existentes en el mercado venezolano están Levosulpiride y Domperidona, ambas actúan sobre los mismos factores. Se considera que la Levosulpiride ofrece una gran ventaja, ya que mejora la mescla de los alimentos en el estómago y su vaciamiento, así como tener menos efectos adversos que la domperidona.

Lo primordial de controlar ésta afección es garantizar la calidad de vida del paciente, pues las personas se abstienen de realizar una serie de actividades tanto sociales como personales por la presencia de los síntomas, que produce la Dispepsia Funcional.

Para determinar ésta enfermedad es imprescindible visitar al Gastroenterólogo, sobre todo en nuestro entorno, en el que existen malos hábitos alimenticios y otras enfermedades colaterales.