TSJ: “Sanciones de EE UU buscan intimidar a magistrados”

CARACAS¬- El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, manifestó su rechazo por las sanciones que la Oficina de Control de Activos de Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (EE UU) impuso a los magistrados de la Sala Constitucional.

La medida ordena la congelación de bienes en EE UU de los ocho jueces, que “son responsables de un número de decisiones judiciales en el último año, que han usurpado la autoridad” de la AN, argumentó el Departamento del Tesoro a través de un informe.

-No aceptamos la imposición e intervención de gobierno extranjero alguno en las competencias y facultades exclusivas del TSJ y sus integrantes. Los magistrados velamos sin imposiciones de ninguna naturaleza por los derechos de nuestra nación, por mantener la independencia, soberanía, la integridad territorial y la autodeterminación nacional,− afirmó Moreno en una rueda de prensa, en la cual leyó un comunicado oficial.

A su juicio, el Departamento del Tesoro de EE UU, “viola los derechos fundamentales de los magistrados del TSJ, al imponer sanciones unilaterales de carácter administrativos que sólo, tal como lo establece el derecho internacional, pueden ser decretadas por instancias judiciales”.

En este sentido, el también presidente de la Sala Constitucional llamó a las instancias judiciales del mundo a pronunciarse ante este hecho. Enfatizó además que el TSJ se mantendrá “firme en la defensa de la Constitución y las leyes”, ratificando su “llamado a la conciliación, al diálogo y a la unión de todos los venezolanos para procurar la paz de nuestro país”.

Por su parte, el gobierno venezolano también rechazó las sanciones económicas que el Tesoro estadounidense estableció contra los magistrados, y aseveró que el gobierno norteamericano busca desestabilizar a Venezuela.

“Venezuela repudia sanciones unilaterales y extraterritoriales del Departamento del Tesoro de EEUU contra magistrados”, señaló en Twitter la canciller Delcy Rodríguez. Consideró “inaudito e inadmisible” que Washington “imponga sanciones a un Poder Público soberano e independiente, violando así, leyes internacionales”.