Fantasma del default vuelve a cobrar impulso

La calificadora Dagong Global Credit Rating ve como una considerable incertidumbre que Venezuela pueda pagar sus deudas
La calificadora Dagong Global Credit Rating ve como una considerable incertidumbre que Venezuela pueda pagar sus deudas
La calificadora Dagong Global Credit Rating ve como una considerable incertidumbre que Venezuela pueda pagar sus deudas
La calificadora Dagong Global Credit Rating ve como una considerable incertidumbre que Venezuela pueda pagar sus deudas

CARACAS – La agencia de calificación de riesgo Dagong Global Credit Rating de China colocó a Venezuela en su lista de revisiones negativas ante un posible default. En un comunicado difundido este lunes 13 de noviembre, argumentan que debido al deterioro de la economía y las finanzas del gobierno nacional, el país podría entrar eventualmente en default.

“La sombría perspectiva de la reestructuración de la deuda causa una considerable incertidumbre sobre si el gobierno venezolano puede pagar sus deudas que vencen, lo que puede resultar en altos riesgos de incumplimiento”, explica la organización china en el comunicado donde además afirmó que Venezuela no tiene la capacidad de generar riqueza por sí misma.

En una entrevista publicada por el diario El Tiempo de Colombia, Gregan Anderson, quien es economista miembro de la firma Bulltick, afirmó que a China y Rusia se les está agotando la paciencia con Venezuela respecto al tema de la deuda. Afirma que Bulltick ve un 91% de probabilidades de que Venezuela entre en default en 2018.

Probabilidad que el presidente Maduro se ha encargado en desestimar. El pasado 12 de noviembre, aseguró que Venezuela jamás entraría en default.

El presidente anunció que hoy, lunes 13 de noviembre, comenzaría el proceso de renegociación y reestructuración de la deuda externa venezolana. El mandatario confirmó la presencia de 414 acreedores quienes formarán parte del encuentro con la comisión presidencial que encabeza el vicepresidente ejecutivo Tareck El Aissami.

La primera alarma ante un posible default surgió el 10 de noviembre. La firma Wilmington Trust anunció que la empresa de electricidad venezolana, CORPOELEC, habría incumplido el pago de un bono con valor de 650 millones de dólares. CORPOELEC desmintió esta información y aseguró que los recursos habían sido transferidos y cambios en la operatividad han afectado las transacciones.