Ministro Reverol: “El delito en Venezuela bajó de 20% a 12.1%”

Las cifras ofrecidas por el titular de Interiores, Justicia y Paz, calman los nervios del temperamento más irascible. No obstante, la cartera de Exteriores de España califica a Venezuela dentro de los países en “Rango de máximo peligro”. El Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) también ha ofrecido recién data que no es tan alentadora.
Las cifras ofrecidas por el titular de Interiores, Justicia y Paz, calman los nervios del temperamento más irascible. No obstante, la cartera de Exteriores de España califica a Venezuela dentro de los países en “Rango de máximo peligro”. El Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) también ha ofrecido recién data que no es tan alentadora.

 

CARACAS – El cálculo ha sido hecho con decimales muy específicos. De 20% a 12.1% habría descendido la presencia del delito en territorio venezolano. La información fue suministrada por el Ministro para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol. Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se incorporan a Polimiranda, agregó el alto vocero.

“Estos 800 hombres y mujeres de los 2.000 que acordamos se incorporan a los 182 cuadrantes de paz que existen en el estado Miranda”, precisó.

El diario ABC de España, en nota del 28 de diciembre de 2017, hace alusión al mapa de peligrosidad en el mundo, diseñado por el Ministerio de Exteriores de la Madre Patria. Dicho mapa tiene varias franjas. Venezuela está en “Rango de máximo peligro”, que tiene tres colores: NEGRO (se desaconseja el viaje bajo cualquier circunstancia), en el cual hay países como Burundi, Eritrea y Papúa Nueva Guinea; luego, ROJO (se desaconseja a no ser por extrema necesidad), en donde vemos a Venezuela con países como Egipto y Níger; y MARRÓN (se recomienda viajar con extrema precaución y abstenerse de hacerlo por determinadas zonas), en donde vemos países como Ucrania, Túnez y Senegal.

Reverol ha cargado en contra de la saliente gestión de Henrique Capriles (PJ):

“Lo que le interesaba es que hubiese más inseguridad”.

Uno de los políticos bajo inhabilitación, Capriles habría estado siempre tras la “desestabilización”. ¿Con qué fin? Sembrar el “terror” en Miranda. Tal es la matriz de opinión pública que echa a andar el ministro Reverol.

Fuego cruzado

“Ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, designado en cadena nacional por el presidente Nicolás Maduro el 3 de agosto de 2016. Un día antes, el 2 de agosto, fiscales estadounidenses anunciaron una acusación en su contra, presentada ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York con sede en Brooklyn, por recibir supuestos pagos provenientes del narcotráfico a cambio de colaborar con la importación de cocaína hacia Estados Unidos cuando se desempeñaba como director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA)”, establece el portal especializado en dinero y poder, Poderopedia, sobre el alto funcionario rojito.

“La violencia en Venezuela durante el año 2017 estuvo asociada al notable deterioro en la calidad de vida del venezolano y a la disolución sistemática del Estado de Derecho como el mecanismo regulador tanto de las relaciones sociales como del acceso a los bienes materiales y al poder”, se lee en el informe 2017 del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV).

Las cifras del OVV: Tasa de muertes violentas: 89 por cada 100 mil habitantes; Fallecidos: 26.616; Homicidios: 16.046; Resistencia a la autoridad: 5.535; Muertes en averiguación: 5.035.

“Los victimarios mostraron unos rasgos muy similares a sus víctimas, conformando lo que en otros momentos hemos llamado una imagen de espejo: en un 61% tenían entre 12 y 29 años de edad, un tercio de ellos (35%) tenía entre 18 y 24 años y en un 98% eran hombres. El 60% de los victimarios se catalogaba como trabajador informal”, dice el informe referido.

Luego, salta a la vista cómo la data del OVV está sensiblemente reñida con las cifras divulgadas por Reverol. No falta quien sugiera que el hampa es política de Estado.

“No creo que nadie tenga una mente tan perversa”, ha dicho, no obstante, el profesor Luis Pedro España (UCAB).

Una de las caras más hostiles del hampa y la violencia –claro- es el secuestro. El nuevo modus operandi –en este sentido- se centra en el noroeste de Caracas. El director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), comisario Douglas Rico, ha dicho que estamos ante una nueva mutación que consiste en abordar a las víctimas los días en que las calles estén más desoladas y muy temprano en la mañana.

Rico informó que en lo que va de 2018 han sido liberadas 30 personas mediante presión ejercida por la policía y por el delito de secuestro han sido detenidos 22 antisociales.La parroquia Candelaria (Libertador) es la zona con mayor incidencia de secuestros.

“Dos personas de origen extranjero fueron abordados dentro de sus vehículos  por un grupo de sujetos que se hicieron pasar por funcionarios policiales. Las víctimas eran comerciantes. Una vez que las sometieron, contactaron a sus familiares para solicitar un pago en divisas para liberarlos, hecho que quedó frustrado luego de la actuación inmediata de este cuerpo policial,  gracias a las denuncias que hicieran los familiares de las víctimas en la unidad de secuestro del Cicpc”, se explayó el comisario Rico, en torno al secuestro más reciente en La Candelaria.

El comisario recomienda lo que sigue: “Ante una situación de secuestro es importante denunciar a través de la línea telefónica 08007328378 o acudir a las oficinas en la sede principal de la avenida Urdaneta o a la Comisión NacionalAntiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional Bolivariana”.

Un legendario líder de centro izquierda, de talla mundial, el periodista Teodoro Petkoff ha denunciado la sensible “desprofesionalización” de nuestra policía política. Antes la Policía Técnica Judicial (PTJ), lo que hoy es el CICPC llegó a manejar un estándar de procedimientos muy alto, con funcionarios que hicieron historia, como el comisario Eduardo Rojas Ochoa, verbigracia.

Valle de balas

El abogado y criminólogo, Fermín Mármol García, aseguró en fecha reciente que “apenas culminó el primer año en el poder del fallecido presidente Hugo Chávez Frías de 4 mil 500 homicidios pasamos a más de 7 mil, esa es una alerta interesante”.

“Cuando las políticas públicas son equivocas o inexistentes o cuando hay políticas que no se aplican, ese es el resultado”, dio el experto con la raíz de este mal mayor.“A partir de 2005 viene un quiebre que no se ha podido detener a pesar de un desfile de ministros de Interior y Justicia, hemos tenido 16 y 24 planes de seguridad”, remató el criminólogo.

El padre de Mármol García, también desarrolló una importante carrera como criminólogo. Hablamos del connotado policía Fermín Mármol León, cuya obra “Cuatro Crímenes Cuatro Poderes” está entre los libros más vendidos de toda nuestra historia, justo al Libro Rojo del maestro Armando Scannone. En esa obra, Mármol León desnuda la corrupción imperante tras el sistema de justicia, con toda la red de tráfico de influencias que el mismo implicaba.

“Me he reunido con no menos de 4.000 venezolanos en más de 25 ciudades. Las dos razones fundamentales por las que se van son la inseguridad, que es el ataque al más importante derecho de propiedad que es la propiedad sobre la vida misma, y el deterioro económico, que ha sido progresivo”, declaró el sociólogo Tomás Páez a Diario Las Américas, en una nota de diciembre pasado.

La diáspora es brutal. Páez ha comandado la investigación denominada “La Voz de la Diáspora”, según la cual son casi 3 millones de venezolanos hoy en el exilio. La mayoría se va por miedo a ser la próxima víctima de un hampa desbordada. Esa es la cruda realidad.

Una autoridad en el tema de la legitimación de capitales, Alejandro Rebolledo ha dicho recién a los medios que “Venezuela está controlada por el crimen organizado”. Las declaraciones del ministro Reverol tranquilizan al temperamento más inquieto. Pero –para un funcionario de su calibre- implican una inmensa responsabilidad. Su palabra vaya adelante. Su boca sea la medida.

Alejandro Ramírez Morón