Ricardo Cusanno carga en contra del aumento de salario mínimo

El primer VP de Fedecámaras relata cómo el INE no divulga cifras del empresariado desde 2014, pero ya en ese año los números no eran nada alentadores. Proponen reactivar el aparato productivo, buscar financiamiento internacional y subsidiar al consumidor, mientras se resuelve en la escala estructural esta crisis, que –piensa- clama al cielo por ayuda humanitaria.
El primer VP de Fedecámaras relata cómo el INE no divulga cifras del empresariado desde 2014, pero ya en ese año los números no eran nada alentadores. Proponen reactivar el aparato productivo, buscar financiamiento internacional y subsidiar al consumidor, mientras se resuelve en la escala estructural esta crisis, que –piensa- clama al cielo por ayuda humanitaria.

 

CARACAS – Nicolás Maduro parece correr tras el viento. Esta semana ha decretado un nuevo incremento del salario mínimo. El 7mo desde principios de 2017 a esta fecha. Expertos al tanto han dicho que esto no hace sino disparar el índice de inflación, que –de suyo- ya es alarmante.

Ricardo Cusanno, segundo vicepresidente de Fedecámaras, ha tomado la vocería de inmediato: lamenta que la gestión Maduro –hoy cuestionada por todos los flancos en el ajedrez geopolítico- se afane en ajustar el salario sin consultar con el sector empresarial. El mismo –dijo Cusanno, quien también es un curtido hombre del mundo turístico- ya viene golpeado por la caída de la producción, y la pérdida del poder adquisitivo del venezolano.

El empresario cuestionó que el incremento referido venga con un retroactivo del 15 de febrero, tal como está contemplado en la Gaceta Oficial N° 41.351.

“Por ejemplo, un señor con un carrito de perro caliente que tiene unos productos que compró, el trabajador que hace vida allí y mi producto para que resulte rentable y productivo y me represente ganancias, nadie quiere trabajar para pérdidas, entonces no se está reconociendo la operación de los últimos 15 días”, analizó.

Venezuela: Un país desmantelado

Cusanno recordó que de 620 mil empresas que operaban al 100% de su capacidad en 1998, hoy solo 1/3 mantiene vida en la empresa privada. El boom petrolero que tuvo entre manos Hugo Chávez no tiene parangón en nuestra historia. Pero solamente en el Fondo Chino, desaparecieron 40 mil millones de dólares. La corrupción –ha denunciado la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN)- ha minado todos los sectores del país.

Hacia mediados de 2016, Freddy Guevara (VO) estaba al frente de dicha instancia. En ese momento explicó que la Comisión investigaba 89 casos en los que se registraban distintos delitos administrativos, tales como sobreprecios, evasión fiscal, malversación, sobornos, irregularidades en contrataciones, desviación, planificación y apropiación indebida, y lavado de dinero. En este sentido, precisó quien hoy está refugiado en la Embajada de Chile, que el patrimonio afectado que abarcaba dichas investigaciones ascendía a 69 mil millones de dólares.

¿Cuál es la flor de todo esto? Un inmenso gasto público (sólo en la campaña presidencial de 2012, Chávez consumió 20% del PIB) fue quebrando las arcas del Estado. Con un barril sobre los 100 dólares todo era posible. Al caer el precio de la cesta venezolana a mínimos históricos en 2015 (llegó a tocar un piso de 20 dólares apenas), las caretas de cayeron estridentemente. Una marcada escasez de alimentos y medicinas precipitó lo que la ONU reconoce como una “crisis humanitaria”.

Maduro –un líder de izquierda radical señalado con el índice por Chávez como su sucesor- ha tenido que plantar cara al desplome de la calidad de vida del venezolano. Los incrementos de salario recurrentes, buscan perseguir –pisar los talones- a la miseria que avanza como una plaga indetenible.

“Creo que el culpable es el populismo. Ahí se ve muy bien como el mal gobierno económico al final puede poner un país a sangre y fuego”, disparó a finales de 2017, el economista francés Jean Tirole, premio Nobel de Economía de ese año. La única salida –garantiza- es recurrir al FMI.