Al Estado también le afecta la crisis del país

proximadamente 20.000 unidades por año a caído la producción de la Gran Misión Vivienda Venezuela.
proximadamente 20.000 unidades por año a caído la producción de la Gran Misión Vivienda Venezuela.

CARACAS – William Lizardo, presidente de Fetraconstrucción, afirmó que los estrenos de los apartamentos y casas de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) son solo actos proselitistas, pues destacó que se evidencia la desaceleración en la construcción de viviendas de la GMVV más alta, situada en un 70%, debido al alto índice de desempleo en el sector público.

La meta de proporcionar 3 millones de viviendas a los venezolanos a través de la Misión Vivienda se quedó corta. Luego de edificar 100.000 unidades anuales en 2011, el plan decayó hasta llegar a menos de 20.000 unidades en lo que va de gestión del presidente Maduro, según cifras de la Federación Nacional de Trabajadores de la Construcción.

El sindicalista agregó que la recesión en la construcción privada es aún peor, con un índice del 95% de desocupación, puesto que son pocos los proyectos en ejecución.

La capacidad empleadora de la industria de la construcción es de 1,3 millones de trabajadores, repartidos mitad y mitad entre el sector público y privado, bajo condiciones normales. Pero, “hoy, la construcción ocupa apenas 70.000 personas porque la crisis económica afecta fuertemente la actividad”, ratificó Lizardo.

“Desde hace años permanecen montadas, en los terrenos donde están los desarrollos residenciales, las estructuras físicas de metal de edificios y casas a la espera del momento en que el gobierno decida escoger un número limitado de viviendas para ponerles techo, paredes de bloques o pisos, y proceder a la entrega a los seguidores oficialistas con toda la publicidad del mundo”, aseveró el sindicalista.

Otro uso electoral que señaló Lizardo es abultar los montos de la inversión dirigida a las obras, para hacerles creer a la gente que el Estado destina varios recursos a la construcción de nuevas casas. “Para ello, incorporan en el costo final de cada vivienda entregada el de las estructuras montadas hace años, pero con el precio actualizado a la inflación”, dijo.

El representante de Fetraconstrucción informó que los desarrollos asignados a Bielorrusia, China e Irán están relativamente parados. “Esos constructores permanecen en Venezuela para que el gobierno les pague la deuda. Además tienen en el país mucha maquinaria ociosa y resulta muy caro y engorroso devolverla a sus naciones de origen”, apuntó.

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