Conferencia Episcopal: Juramentación de Maduro es ilegítima por su origen

La Conferencia Episcopal de Venezuela manifestó que la asunción de Maduro de iniciar un nuevo gobierno es ilegítima y carece de sustento democrático.
La Conferencia Episcopal de Venezuela manifestó que la asunción de Maduro de iniciar un nuevo gobierno es ilegítima y carece de sustento democrático.

CARACAS- Arzobispos y obispos de Venezuela manifestaron que la pretensión de Nicolás Maduro de iniciar un nuevo período presidencial el 10 de enero es ilegítima por su origen y abre una puerta al desconocimiento del Gobierno, porque carece de sustento democrático en la justicia y en el derecho.

La Conferencia Episcopal Venezolana, a través del Cardenal Baltazar Porras, manifestó, que aunque a la iglesia no le toca reconocer o no a Maduro está claro que no están dadas las condiciones por las cuales pueda decirse que estamos en un régimen democrático cumpliendo con los postulados de la Constitución.

Apuntó que tampoco les corresponde apoyar, o no, las protestas antigubernamentales que se puedan realizar en el país, asimismo exigen respeto la ciudadanía y que no sea con violencia, represión y con cárcel como se les impida expresar sus necesidades y pedimentos.

El Arzobispo de la Arquidiócesis de Mérida advirtió, a través de una exhortación del episcopado venezolano, que en el país urge ocuparse del clamor popular de un cambio, de una concertación para una transición esperada por la inmensa mayoría.

La Conferencia Episcopal también indicó que la Asamblea Nacional es actualmente el único órgano del poder público con legitimidad para ejercer soberanamente sus competencias.

Por su parte el obispo de Los Teques, monseñor Freddy Fuenmayor, agradeció desde la CEV a las iglesias y  gobiernos de distintos países la solidaridad y atención a los compatriotas que, producto de la crisis, han tenido que dejar el país en búsqueda de mejores condiciones de vida.

Monseñor Raúl Biord Castillo, obispo de La Guaira, advirtió que los venezolanos no pueden ser simples espectadores de la crisis en el país. Como ciudadanos y como instituciones nos toca asumir las responsabilidades para mejorar la actual situación, expresó.

Los religiosos motivaron a la población a no perder la esperanza. Están dispuestos a prestar su apoyo como facilitadores de cara a un nuevo proceso de diálogo si las partes realmente tienen una voluntad de hallar soluciones a los problemas de Venezuela.