Traumatología al día: La Artrosis de Rodilla

De vuelta con ustedes mis estimados lectores, como les comenté en la columna pasada sobre la ARTROSIS, les escribiré el día de hoy puntualmente sobre la artrosis de rodillas o gonartrosis. Se presenta frecuentemente en personas de edad avanzada, aunque también puede ocurrir en personas más jóvenes debido a traumatismos previos en la rodilla. Su principal factor causal implicado es la sobrecarga mecánica, que destruye inicialmente el cartílago articular para posteriormente erosionar la superficie ósea subcondral, formándose una esclerosis ósea.

Posteriormente se produce una modificación de las estructuras ligamentarias (distensión y/o retracción) laterales y mediales, engrosamiento capsulosinovial, desplazamiento y subluxación de la tibia y contracturas musculares.

Al final esta deformidad produce una alteración de la alineación de la rodilla, según el lado de la rodilla afectado, se desviará hacia adentro si el lado más afectado es el interno y se llama genu varo por pinzamiento interno (rodillas en “O”) o se desviara hacia afuera si el lado más afectado es el externo denominándose genu valgo por pinzamiento externo (rodillas en “X”).

Este deterioro se traduce en dolor, inflamación local, dificultad en la realización de los movimientos e inestabilidad.

El tratamiento en las fases iniciales puede ser: intentar mantener el peso ideal, evitar actividades como subir y bajar escaleras. Puede ser útil en casos más avanzados la ayuda de bastones (¡difícilmente aceptado por los pacientes!). También el tratamiento con el uso de antiinflamatorios y analgésicos, condroprotectores del cartílago articular (como el condroitín sulfato y el sulfato de glucosamina), incluso ácido hilauronico en ampollas e infiltraciones intraarticulares de plasma rico en plaquetas.

Actualmente contamos con la ozonoterapia intraarticular, gracias a su acción analgésica y antinflamatoria se obtiene buenos resultados, la disminución del dolor se establece desde las primeras sesiones de tratamiento, la terapia física y rehabilitación también está indicada, la infiltración intraarticular con esteroides debe ser una medida excepcional y dejarse solo para episodios de dolor agudo (no mas de 3 infiltraciones al año).

Cuando existe una artrosis muy avanzada, con gran dolor y el paciente está limitado para la vida diaria y agotados los tratamientos conservadores está indicado el tratamiento quirúrgico con el implante de una Prótesis de Rodilla. 

Me despido de ustedes, no sin antes ponerme a la orden para contestar cualquier duda que puedan tener, ya sea contactándose al periódico o directamente a mi correo: cheorf12traumatologiaaldia@gmail.com , y así mantener una interacción más interesante, hasta la próxima…

 

Dr. José Rodrígues De Freitas

Traumatología y ortopedia