La sombra de Vox en la Convención Nacional itinerante del Partido Popular

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y el ex presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.
Alberto Nuñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, y Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea.

MADRID – Populismo y buenas políticas. Más allá de las consideraciones de Mariano Rajoy sobre ideología y pragmatismo, la Convención Nacional del Partido Popular, pareciera haber arrancado poniendo énfasis en la necesidad de evitar de caer en la trampa de la demagogia. Decimos, en la red del partido de ultraderecha Vox.

El ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su intervención en la primera jornada itinerante de la Convención de los populares admitió que, una vez en la Moncloa, fue obligado a hacer cosas que no se ajustaban con la doctrina del Partido. Entre ellas, la nacionalización de Caja Madrid, la subida de los impuestos y el hachazo a las pensiones. Advirtió al presidente del partido, Pablo Casado, que, de llegar a ganar las elecciones, tendrá que abordar una nueva reforma de las pensiones.

– Supongo que tendrás que cambiar otra vez la ley, y lo mismo te hacen una huelga – dijo con ironía para luego añadir:

– No te va a quedar otra.

Populismo y ultraderecha

El peligro de caer en las redes del populismo, insinuado por Rajoy, también salió a relucir en la intervención de Margaritis Schinas. El vicepresidente de la Comisión Europea llamó a combatir esa tentación desde la “buena política”

– No se puede vencer el populismo dialogando de valores – señaló -. No les importa. Solo les importa la demagogia de las soluciones fáciles.

No mencionó expresamente a Vox. Sin embargo, su referencia al partido de Santiago Abascal resultó claro. Aún más al señalar que en Grecia, el partido neonazi Amanecer Dorado  “desde el comienzo al final de la crisis pasó del 10 al 0,1% de los votos”. Schinas advirtió a Casado que “al populismo se le gana con políticas serias, con reformas, con esfuerzo y con trabajo”. Y lo aconsejó a confrontar la ultraderecha en dos temas que resultan centrales para ella: inmigración y seguridad.

También Alberto Nuñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, hizo referencia a Vox. El único barón del PP que ha sido capaz de frenar la entrada de la ultraderecha en las instituciones de su Comunidad, acusó los movimientos euroscépticos de querer destruir la unidad de Europa por ser un obstáculos a sus planes.

El mensaje, en fin, fue “no gobernar con el populismo antieuropeo y de derechas”. Es decir, sin afirmarlo de manera manifiesta, con Vox. Algunos lo interpretaron como una crítica indirecta e involuntaria, o tal vez un mensaje sutil, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, cada vez más cerca a las posiciones de Vox y en sintonía con sus mensaje.

Redacción Madrid