De Verona a Caracas: los 74 años de Giacomello

CARACAS – Lo que comenzó como un sueño hace 74 años, cuando Felice Giacomello llegó a Venezuela como tantos otros inmigrantes huyendo de la postguerra, hoy está consolidada como un gran empresa que junto a sus más de 300 trabajadores, ofrece una variedad de productos cárnicos procesados de primera calidad, entre curados, embutidos y fiambres, elaborados con el secreto de una receta de familia que llegó de Verona para quedarse en el paladar y corazón de los venezolanos.

Mariella Acosta, Directora General de industrias Alimenticias Corralito como reza su razón social, explicó para La Voce d´Italia, que Felice Giacomello se instaló en Catia y como le estaba yendo bien, llamó a su hermano Camilo para que también se viniera a trabajar y realizaran cambios importantes en el negocio.

Fue así que en 1975 se mudan a Carrizales, estado Mirada, donde montan una planta más grande y al poco tiempo se integra Luigi con apenas 17 años, hijo de Camilo y hoy día presidente de la empresa.

“Como todo modelo familiar, el negocio buscó ampliarse y se orientó hacia un modelo corporativo y en ese momento (2005) me integro, después de  trabajar en empresas multinacionales del mismo sector, lo que resultó muy interesante, porque había un potencial enorme y la marca era poderosa”.

Repensar el futuro

Explicó a La Voce que en menos de un año ya contaban con un nuevo modelo, ampliaron la flota y fuerza de ventas, así como las gerencias regionales, e invirtieron en tecnologías, lo que los llevó a un crecimiento permanente como industria que lamentablemente se detuvo en 2013.

Señaló Acosta que a partir de ese momento y dada la situación económica nacional, se quedaron con una capacidad instalada enorme que no se equiparaba a la demanda, y tuvieron que encogerse como la gran mayoría de las empresas, pasando a otro modelo adaptado a la realidad local.

Sin embargo, aunque ahora les sobra capacidad ociosa, están nuevamente repensando el futuro pues la marca tiene una propuesta de valor única dentro de Venezuela y posee productos de niveles premium y de consumo masivo, lo que lleva a tener todas las etapas comerciales abarcadas.

Es así hoy, tras un nuevo aniversario y luego de siete décadas de labor, F. Giacomello adelanta planes para 2022 y se prepara de cara a los nuevos lenguajes que permiten las redes sociales y tendencias del mercado, para innovar e impulsar algunos proyectos.

Acosta destacó que con tecnología totalmente italiana y una receta atesorada por la familia,  los embutidos y jamones se elaboran con los más altos estándares de calidad, y cuentan con exquisiteces como el salami, coppa, salchichones, lomo embuchado, tocineta, mortadela y el protagonista: jamón curado tipo Parma, todos fabricados sin colorantes en las planta, artesanales y bajo medidas de controles que rigen a nivel internacional.

Aunque en la actualidad solo llegan a Carabobo, Aragua, Gran Caracas y Ciudad Bolívar a través de sus distribuidores y mayoristas abarcan el mercado nacional, están también presentes en las cadenas de supermercados y puntos de venta de delicateses y especializados.

La marca veronesa del hermoso norte italiano tiene como caballito de batalla su tradicional mortadela, sin embargo, produce además una tipo tapara de calidad premium, no obstante, hoy es afectado por una competencia desleal que perjudica a todo mercado local, debido a la cantidad de productos importados que entran sin pago de aranceles, señaló la CEO de la compañía.

Siete décadas

Para no dejar pasar el aniversario, Giacomello festejó sus 74 con algunas interesantes alianzas que permitieron realzar el sabor de sus productos, fue así que con novedosas recetas, combinaciones con chocolate y el maridaje con Prosecco blanco y rosado Vignarosa, producto también de Verona, ofreció sus ricos manjares a los consumidores nacionales, destacando su jamón estrella tipo Parma, al tiempo que la ocasión fue propicia para apadrinar formalmente a cocuy “MAGNO” que recientemente ganó el premio internacional como el mejor cocuy del mundo.

Retomando la historia, las raíces de Giacomello nacen cuando el nonno dirigía su tienda de charcutería ubicada frente a la gran Plaza Bra, donde su producción artesanal se centraba jamones curados tipo Parma, salchichones, culatello, sorpressata y otros curados.

En 1947, ya en Caracas, Felice Giacomello, fundó su primer negocio Salumifico Giacomello con la producción de una mortadela económica que se popularizó por su excelente calidad.

Años más tarde, sacan al mercado los salchichones Napoli, Húngaro, Danés y Milano y en la década de los 60 producen el jamón tipo Parma, lo que fue una innovación que dio un impulso importante a la industria. Sucesivamente se fueron incorporando nuevas líneas al portafolio, que hoy completa una variada oferta de productos nacionales con alma italiana.

Letizia Buttarello / Redacción Caracas